DICCIONARIO MÉDICO
Fagia
-fagia es un sufijo de origen griego que significa «comer» o «tragar». Aparece en numerosos términos médicos que describen alteraciones, conductas o procesos relacionados con la ingestión de alimentos o con el acto de deglutir. Procede del verbo griego φαγεῖν (phageîn), «comer», forma del aoristo de ἐσθίω (esthíō). En la terminología médica se añade al final de una raíz o de un prefijo que precisa el matiz concreto: dificultad para tragar, dolor al hacerlo, tipo de sustancia ingerida, apetito excesivo, etc. El sufijo se escribió en latín científico como -phagia y llegó al español con la adaptación ortográfica habitual de las voces grecolatinas. No debe confundirse con -fasia, que deriva de otro vocablo griego, φάσις (phásis), «habla», y que aparece en términos referidos al lenguaje (afasia, disfasia, jergafasia). La diferencia es solo una letra, pero el campo semántico es completamente distinto: -fagia remite a la alimentación; -fasia, a la producción del habla. El uso más frecuente se da en las alteraciones de la deglución. Disfagia (del griego δυσ-, «dificultad») designa la dificultad para tragar alimentos sólidos o líquidos. Odinofagia (de ὀδύνη, «dolor») se refiere al dolor que acompaña a la deglución. Afagia (de α- privativa) indica la incapacidad completa de tragar, y taquifagia (de ταχύς, «rápido») describe la ingestión excesivamente veloz de los alimentos. Otro grupo importante alude al apetito o la conducta alimentaria. Polifagia (de πολύς, «mucho») nombra el hambre excesiva, como la que se observa en la diabetes mellitus. En el extremo opuesto, la hipofagia señala una reducción marcada de la ingesta. Un tercer grupo, más heterogéneo, emplea el sufijo para indicar la ingestión de sustancias concretas, a menudo no comestibles. Alotriofagia (de ἀλλότριος, «ajeno») y coprofagia (de κόπρος, «excremento») son ejemplos de este patrón, que resulta productivo también fuera de la medicina: la geofagia (ingestión de tierra) fue documentada ya por Hipócrates. Más allá de la alimentación, el mismo verbo griego dio lugar a fagocitosis (la «comida» de partículas por parte de una célula) y a fagocito (la célula que «come»). En estos términos el sufijo se combina con κύτος (kýtos), «célula», y designa un proceso inmunitario, no un acto alimentario. El parentesco etimológico, sin embargo, es directo. Porque la diferencia gráfica es mínima (una g frente a una s) y ambos sufijos aparecen en contextos clínicos parecidos: consultas por problemas de deglución o de habla tras un ictus, por ejemplo. En la práctica, basta con recordar que -fagia proviene de «comer» y -fasia de «hablar». Sí. Del mismo verbo griego se derivan formas como -fago (que come) y fago- como prefijo. Así, un bacteriófago es un virus que «come» (infecta y destruye) bacterias, y un esófago es, etimológicamente, el conducto que «lleva la comida» (de οἴσω, «llevaré», y φαγεῖν). Varias decenas, si se incluyen los de uso especializado. Los más frecuentes en la práctica clínica habitual son disfagia, odinofagia, polifagia y afagia.Origen y significado de -fagia
Términos médicos formados con -fagia
Uso en biología celular
Preguntas frecuentes
¿Por qué se confunden -fagia y -fasia?
¿Existe el sufijo -fago?
¿Cuántos términos médicos usan -fagia?
Referencias
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