DICCIONARIO MÉDICO
Factor de terminación
Aunque su nombre puede resultar técnico, comprender su función ayuda a entender cómo el organismo fabrica las proteínas necesarias para vivir y cómo determinados errores en estos procesos pueden estar relacionados con enfermedades genéticas, cáncer o trastornos del desarrollo. En la práctica médica y biológica el término "factor de terminación" puede referirse a dos contextos distintos: la terminación de la traducción del ARN mensajero en el ribosoma y la terminación de la transcripción del ADN. Ambos comparten la idea común de ser señales o proteínas que indican el "punto final" de un proceso bioquímico esencial para la vida. Un factor de terminación es, en términos generales, una proteína auxiliar que reconoce las señales bioquímicas que marcan el final de la síntesis de una macromolécula (proteína o ARN) y promueve su liberación correcta del complejo molecular en el que se ha producido. Sin estos factores, el organismo no podría detener la síntesis en el punto correcto, lo que daría lugar a productos defectuosos, alargados o no funcionales. En biología molecular se distinguen dos grandes tipos de factores de terminación según el proceso en el que intervienen: Ambos grupos comparten la función biológica de "cerrar" un proceso, pero actúan en momentos y mediante mecanismos completamente distintos. A continuación se describen ambos en detalle, ya que son los dos significados que un paciente o estudiante puede encontrar al consultar información médica o científica. La traducción es el proceso mediante el cual los ribosomas leen la información contenida en una molécula de ARN mensajero (ARNm) y construyen, aminoácido a aminoácido, una proteína. Esta síntesis se desarrolla en tres fases sucesivas: iniciación, elongación y terminación. Los factores de terminación de la traducción son las proteínas que intervienen en la última etapa, garantizando que la cadena polipeptídica recién fabricada se libere del ribosoma cuando se ha completado la síntesis. El código genético utiliza tripletes de nucleótidos llamados codones para especificar cada uno de los 20 aminoácidos que forman las proteínas. De los 64 codones posibles, 61 codifican aminoácidos y los 3 restantes funcionan como codones de parada o codones sin sentido: UAA (también llamado ocre), UAG (ámbar) y UGA (ópalo). Cuando el ribosoma encuentra cualquiera de estos tres codones en el ARNm, ningún ARN de transferencia tiene la capacidad de aportar un aminoácido para emparejarse con ellos, lo que constituye la señal molecular de que la síntesis debe detenerse. En este momento entran en acción los factores de terminación de la traducción, encargados de reconocer la presencia del codón de parada en el sitio A del ribosoma y de catalizar las reacciones químicas que liberan la proteína recién sintetizada. En las células bacterianas existen tres factores de terminación de la traducción, denominados RF1, RF2 y RF3 (del inglés release factor): RF1 y RF2 son denominados factores de clase I porque son los responsables directos del reconocimiento del codón y de la hidrólisis del enlace que une la cadena de aminoácidos al último ARN de transferencia. RF3 pertenece a los factores de clase II y actúa de forma auxiliar, utilizando la energía de la hidrólisis del GTP para promover el reciclaje del ribosoma. Las células eucariotas, incluidas las del cuerpo humano, presentan un sistema más simplificado en cuanto al número de factores pero igualmente sofisticado. Existen únicamente dos factores de terminación principales: El conjunto formado por eRF1, eRF3, GTP y el ion magnesio constituye el complejo molecular que se une al ribosoma cuando este alcanza un codón de parada. Estudios recientes mediante criomicroscopía electrónica han permitido visualizar con gran detalle cómo estos factores interactúan con el ribosoma y cómo orquestan los pasos finales de la síntesis de proteínas. El proceso de terminación de la traducción en eucariotas puede resumirse en una secuencia ordenada de acontecimientos: Este proceso, aunque complejo, es notablemente rápido y preciso. La fidelidad del reconocimiento del codón de parada por parte de eRF1 es fundamental, ya que un fallo en este paso puede llevar a la lectura errónea del codón (fenómeno conocido como readthrough o lectura a través) y a la producción de proteínas anómalas. El segundo gran grupo de factores de terminación interviene en la transcripción, es decir, en el proceso por el cual el ADN sirve de molde para sintetizar moléculas de ARN. La transcripción también tiene tres fases (iniciación, elongación y terminación), y los factores de terminación de la transcripción se encargan de detener la actividad de la enzima ARN polimerasa cuando se ha completado la copia de un gen. En las células procariotas existen dos mecanismos principales para terminar la transcripción: El factor rho es probablemente el ejemplo más estudiado de factor de terminación de la transcripción. Se trata de una proteína hexamérica (formada por seis subunidades) con actividad helicasa dependiente de ATP, lo que significa que utiliza la energía de la hidrólisis del ATP para desplazarse a lo largo del ARN y separar las hebras de ácido nucleico. Su mecanismo de acción puede resumirse del siguiente modo: El factor rho desempeña funciones esenciales en la regulación de la expresión génica bacteriana, ya que permite controlar qué transcritos se completan y cuáles se interrumpen. Por su importancia para la viabilidad bacteriana, este factor está siendo investigado como posible diana para el desarrollo de nuevos antibióticos. En las células eucariotas la terminación de la transcripción es más compleja y depende del tipo de ARN polimerasa implicada: Los factores de terminación son esenciales para la vida celular porque garantizan la fidelidad y eficiencia de la expresión génica. Cualquier alteración en su función puede tener consecuencias importantes para la salud, ya sea por la producción de proteínas defectuosas, por desequilibrios en la expresión de genes o por la acumulación de productos intermedios anómalos. Los estudios moleculares actuales han demostrado que los factores de terminación intervienen en numerosos procesos celulares relacionados con: Existe un grupo importante de enfermedades genéticas hereditarias causadas por mutaciones sin sentido, en las que una mutación puntual en el ADN crea un codón de parada prematuro en medio de un gen. Como consecuencia, los factores de terminación de la traducción reconocen este codón anómalo y liberan una proteína incompleta que generalmente no es funcional, lo que provoca la enfermedad. Algunas patologías en las que las mutaciones sin sentido desempeñan un papel relevante son: El conocimiento detallado del mecanismo de los factores de terminación ha abierto la puerta al desarrollo de terapias innovadoras conocidas como terapias de supresión de codones de parada prematuros o read-through therapies. Estos tratamientos buscan, mediante fármacos específicos, hacer que el ribosoma "ignore" el codón de parada anómalo e incorpore un aminoácido en su lugar, permitiendo así la síntesis de una proteína completa y funcional. El especialista en genética médica valorará en cada caso si un paciente puede beneficiarse de estas líneas terapéuticas, que se encuentran aún en gran parte en fase de investigación. Por su papel central en procesos esenciales para la supervivencia celular, los factores de terminación constituyen dianas atractivas para el desarrollo de fármacos en diferentes contextos: Aunque la función general es similar, los sistemas de terminación en bacterias y en células superiores presentan diferencias significativas que reflejan la mayor complejidad evolutiva de los organismos eucariotas: El estudio de los factores de terminación constituye una de las áreas más activas de la biología molecular contemporánea. Los avances en técnicas como la criomicroscopía electrónica, la resonancia magnética nuclear y los ensayos de molécula única están permitiendo visualizar con un nivel de detalle sin precedentes cómo estos factores interactúan con los ribosomas y la ARN polimerasa. Las principales líneas de investigación incluyen: Cuando los factores de terminación no funcionan adecuadamente, las consecuencias para la célula pueden ser graves. Si fallan los factores de terminación de la traducción, los ribosomas pueden continuar leyendo más allá del codón de parada, generando proteínas anormalmente largas, mal plegadas o tóxicas. Si los factores de terminación de la transcripción son deficientes, pueden producirse ARN aberrantes que interfieren con la expresión normal de los genes. En ambos casos, las células disponen de mecanismos de control de calidad que detectan y eliminan estos productos defectuosos, aunque cuando estos sistemas son superados pueden contribuir al desarrollo de enfermedades genéticas, cáncer o trastornos del desarrollo. La investigación en este campo está aportando información valiosa sobre el origen molecular de numerosas patologías. Sí, los factores de terminación se han relacionado con varios tipos de cáncer. Por un lado, las alteraciones en la terminación de la traducción pueden contribuir a la producción de proteínas oncogénicas o a la pérdida de proteínas supresoras de tumores. Por otro, el factor eRF3 ha sido identificado en algunos estudios como una proteína cuya expresión se encuentra alterada en determinados tumores. Además, las terapias dirigidas a modular la actividad de los factores de terminación están siendo investigadas como posibles tratamientos para tipos de cáncer asociados a mutaciones sin sentido. Estas líneas de investigación se encuentran aún en desarrollo y los resultados varían en función del tipo de tumor y de las características moleculares de cada paciente. La existencia de tres codones de parada (UAA, UAG y UGA) en lugar de uno solo es una característica del código genético que se ha conservado a lo largo de la evolución. Tener varios codones de parada aporta cierta redundancia y robustez al sistema, ya que permite que pequeñas mutaciones en uno de ellos puedan dar lugar a otro codón también de parada y no a la eliminación de la señal de finalización. Cada codón de parada puede tener además una eficiencia de terminación ligeramente distinta, lo que en algunos genes permite una regulación fina del proceso. En ciertos organismos, además, algunos de estos codones pueden ser reasignados para codificar aminoácidos no estándar, como la selenocisteína o la pirrolisina. En términos generales, los factores de terminación están extraordinariamente conservados entre los seres humanos, ya que su función es esencial para la vida celular. Sin embargo, se han descrito variantes genéticas en los genes que codifican estas proteínas (como ETF1 o GSPT1, que codifican eRF1 y eRF3 respectivamente) y algunas de estas variantes se están investigando por su posible relación con determinadas enfermedades o con la respuesta a ciertos tratamientos. El estudio genético de estos factores no forma parte de las pruebas habituales y solo se realiza en contextos de investigación o de diagnóstico de enfermedades muy específicas. El médico determinará en cada caso qué pruebas son apropiadas según la situación clínica. Algunos antibióticos actúan precisamente interfiriendo con los factores de terminación bacterianos. Por ejemplo, la bicyclomicina es un antibiótico que inhibe específicamente la actividad del factor rho, impidiendo la terminación normal de la transcripción en bacterias. Otros antibióticos, como los aminoglucósidos, pueden afectar al proceso de traducción favoreciendo la lectura a través de los codones de parada, lo que produce proteínas anormales que resultan tóxicas para la bacteria. Estas propiedades han llevado a investigar el uso de algunos aminoglucósidos en dosis bajas como posible tratamiento experimental para enfermedades genéticas humanas causadas por codones de parada prematuros, aunque su aplicación clínica está limitada por sus efectos secundarios y requiere siempre la valoración y supervisión de un especialista. No existen pruebas médicas rutinarias para evaluar directamente la función de los factores de terminación, ya que estos son moléculas intracelulares cuya actividad solo puede medirse mediante técnicas de laboratorio especializadas. Cuando se sospecha una enfermedad genética relacionada con mutaciones sin sentido, lo que se estudia habitualmente no son los factores de terminación en sí, sino la presencia de la mutación causal en el gen afectado mediante secuenciación genética. Estas pruebas las solicita el especialista en genética clínica cuando la historia familiar y la evaluación profesional así lo aconsejan, y los resultados deben interpretarse siempre dentro de un contexto clínico completo. © Clínica Universidad de Navarra 2026
Los factores de terminación constituyen una familia de proteínas indispensables para que los procesos fundamentales de la expresión génica concluyan correctamente. En todas las células vivas, desde las bacterias más simples hasta las células humanas, la información contenida en los genes debe ser primero copiada del ADN al ARN (transcripción) y posteriormente traducida a proteínas. Cada uno de estos procesos tiene un comienzo, un desarrollo y un final, y los factores de terminación son precisamente los responsables de garantizar que la finalización ocurra en el lugar y momento adecuados.Qué es un factor de terminación
Factores de terminación de la traducción
Los codones de parada y la señal de terminación
Factores de liberación en bacterias (procariotas)
Factores de liberación en eucariotas
Mecanismo de acción del factor de terminación de la traducción
Factores de terminación de la transcripción
Terminación de la transcripción en bacterias
El factor rho: un factor de terminación clásico
Terminación de la transcripción en eucariotas
Importancia biológica y médica de los factores de terminación
Mutaciones en los codones de parada y enfermedades genéticas
Factores de terminación como dianas terapéuticas
Diferencias entre los factores de terminación de procariotas y eucariotas
Investigación actual sobre los factores de terminación
Preguntas frecuentes
¿Qué ocurre si un factor de terminación no funciona correctamente?
¿Tienen los factores de terminación alguna relación con el cáncer?
¿Por qué hay tres codones de parada y no uno solo?
¿Los factores de terminación son iguales en todas las personas?
¿Qué relación tienen los antibióticos con los factores de terminación?
¿Existe alguna prueba médica para evaluar los factores de terminación?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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