Molestias en las piernas durante el embarazo
Durante el embarazo es muy frecuente notar cansancio en las piernas, sensación de pesadez o tensión, hormigueo nocturno, calambres en las pantorrillas, hinchazón de pies y tobillos, así como la aparición o el empeoramiento de varices. Estas molestias forman parte de los cambios normales del embarazo y afectan a un gran número de mujeres.
Aunque en la mayoría de los casos no son graves, pueden alterar el bienestar diario y, en algunas situaciones, aumentar el riesgo de problemas venosos, por lo que es importante conocer cómo prevenirlas y aliviarlas.

¿Por qué aparecen estas molestias?
Durante el embarazo se producen varios cambios que afectan a la circulación:
- Las hormonas, especialmente la progesterona, relajan las paredes de las venas.
- El aumento del volumen sanguíneo y el crecimiento del útero dificultan el retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón.
- La circulación venosa se vuelve más lenta, favoreciendo la hinchazón y la sensación de pesadez.
¿Quiénes tienen más riesgo?
Estas molestias son más frecuentes:
- Si existen antecedentes familiares de enfermedad venosa.
- Si ya había varices o problemas circulatorios antes del embarazo.
- En embarazos múltiples o sucesivos.
- Si se pasa mucho tiempo sentada o de pie sin moverse.
- En mujeres con poca actividad física.
- Durante los meses de más calor.
¿Por qué es importante prevenirlas?
Cuidar la salud de las piernas durante el embarazo es importante:
- Porque mejora el confort y la calidad de vida.
- Porque reduce la hinchazón, el dolor y la pesadez.
- Porque ayuda a disminuir el riesgo de inflamación venosa y trombosis, especialmente en mujeres con factores de riesgo.
- Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo. Disponemos de una Unidad de Neonatología con la última tecnología que garantiza los cuidados al recién nacido.
- Asistencia individualizada y especializada: asistencia prenatal y del parto en embarazo de bajo y alto riesgo.
- Tecnología avanzada: contamos con la última tecnología, como una ecografía de alta resolución en el diagnóstico prenatal.
- Microcirugía tubárica: reversión de la ligadura de trompas.
- Diagnóstico prenatal: evaluación de células fetales, líquido amniótico o membranas amnióticas para detectar anomalías fetales.
¿Qué se puede hacer para mejorar las molestias?
Las medidas más eficaces y seguras son las siguientes:
Medidas prácticas para el día a día
- Evitar permanecer de pie o sentada durante mucho tiempo sin moverse. Cambia de postura con frecuencia.
- Al sentarse, procure que la silla no presione la parte posterior de los muslos y evite asientos demasiado bajos.
- Caminar a diario, a ritmo cómodo y en terreno llano.
- La natación y los ejercicios en el agua son especialmente beneficiosos, ya que el agua ejerce un efecto compresivo natural.
- Si pasa mucho tiempo sentada (trabajo, viajes, avión), mueva los pies y tobillos con frecuencia y levántese cada cierto tiempo.
- Usar medias de compresión graduada, especialmente si hay hinchazón o varices. Deben colocarse por la mañana, antes de levantarse de la cama.
- Evitar baños calientes prolongados, saunas y exposición excesiva al calor, ya que favorecen la dilatación de las venas.
- En días calurosos o tras un día largo, refrescar las piernas con agua fresca, comenzando por los pies y subiendo suavemente.
- Elevar ligeramente las piernas durante los descansos y al final del día, siempre en una posición cómoda.
Medias de compresión
El uso de medias de compresión graduada es una de las medidas con mayor respaldo científico para prevenir y aliviar las molestias venosas en el embarazo. Están especialmente indicadas en mujeres con:
- Varices previas o que aparecen de forma temprana.
- Hinchazón importante de piernas.
- Antecedentes personales o familiares de enfermedad venosa.
En estos casos, se recomienda su uso durante el día a lo largo de todo el embarazo, siempre con la talla y el grado de compresión adecuados.