DICCIONARIO MÉDICO
Abscesos subdurales
El absceso subdural es una colección de pus situada entre la duramadre y la aracnoides, las dos meninges más externas. La terminología anatómica prefiere llamarlo empiema subdural; el nombre de absceso, con todo, sigue siendo el más corriente. Tres membranas envuelven el encéfalo. La duramadre, gruesa y adherida al cráneo, es la más externa; la aracnoides, una lámina fina y sin vasos propios, ocupa el centro; y la piamadre recubre la superficie cerebral, pegada a ella. Entre las dos primeras queda el espacio subdural, una hendidura virtual que solo se abre cuando algo se acumula en su interior: sangre, líquido seroso o, en este caso, pus. En la mayoría de los casos ese pus procede de un foco vecino. El Manual MSD recoge como puntos de partida la sinusitis (frontal, etmoidal o esfenoidal), la otitis media, el traumatismo craneal y la cirugía sobre el cráneo, y menciona la bacteriemia como origen poco habitual. El Diccionario de la lengua española define el absceso como la acumulación de pus en los tejidos orgánicos, y glosa su étimo latino, abscessus, como «tumor». El empiema, en cambio, es pus acumulado en una cavidad del cuerpo que ya existía. Esa es la distinción clásica, y es la que aplica aquí. Antes de la infección, el espacio subdural ya está ahí. La colección que se forma en él cumple, por tanto, la definición de empiema, y el diccionario histórico de la Academia registra de hecho la combinación con el adjetivo subdural. Pese a ello, «absceso subdural» perdura en el uso. No se considera un error. Del griego ἐμπύημα (empýema), «supuración», procede la palabra empiema, que el castellano documenta por primera vez hacia mediados del siglo XV, con la grafía enpima, en la traducción de la Cirugía mayor de Lanfranco. «Subdural» es más transparente: suma el prefijo latino sub- («debajo de») y dura, forma abreviada de dura mater («madre dura»), el nombre latino de la meninge externa. El absceso epidural se sitúa por fuera de la duramadre, entre ella y el cráneo; el subdural, por dentro. Ambos quedan fuera del encéfalo y dentro de la cavidad craneal, y el epidural puede extenderse hacia el espacio subdural. El absceso cerebral propiamente dicho es otra cosa: se forma en el interior del parénquima encefálico. Lo que singulariza al subdural, según el Manual MSD, es la rapidez con que puede propagarse por todo un hemisferio cerebral. Sí. Designan la misma colección de pus: empiema es el término más ajustado a la anatomía, y absceso, el más extendido en el uso. Por su posición, bajo la duramadre. Es la cavidad que queda entre esa membrana y la aracnoides, y no la que hay entre la duramadre y el hueso, que recibe el nombre de epidural. El adjetivo, formado con el prefijo latino sub- y la voz dura, ya lleva incorporada esa localización. En la membrana que los separa. El epidural está entre el cráneo y la duramadre; el subdural, entre la duramadre y la aracnoides. Los dos comparten contexto, con la sinusitis y la otitis media a la cabeza, y el primero puede alcanzar el espacio del segundo. Lo que, según el Manual MSD, caracteriza al subdural es la rapidez con que se extiende por el hemisferio cerebral. Si desea profundizar en conceptos asociados a los abscesos subdurales, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el absceso subdural
Absceso o empiema: una cuestión de nombre
Diferenciación con otras colecciones intracraneales
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un absceso subdural que un empiema subdural?
¿Por qué se llama «subdural»?
¿En qué se diferencia de un absceso epidural?
Referencias
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