Cáncer de piel no melanoma

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El cáncer de piel es uno de los tumores de mayor incidencia en el ser humano, sin embargo, hay que destacar su carácter prevenible y curable.

En la mayoría de los casos aparecen en personas mayores de 30 años y, principalmente, en aquellas con una exposición solar importante, quemaduras frecuentes y que presentan una piel clara que se pigmenta difícilmente.

Existen dos tipos de cáncer de piel no melanoma: carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular.

Las causas que provocan la aparición del cáncer de piel son la exposición solar y, en algunos casos, la herencia genética.

El pronóstico de curación dependerá de la detección precoz y la correcta extirpación, que favorecen la curación del cáncer de piel.

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Cada tipo de cáncer cutáneo tiene manifestaciones propias, pero todos ellos tienen en común la aparición de lesiones en la piel que van creciendo gradualmente.
  • El carcinoma basocelular suele aparecer en una zona de piel, expuesta de forma crónica al sol, como una lesión ulcerada, perlada o, simplemente, como un cambio de coloración cutánea, sin que exista un antecedente de una lesión premaligna previa.
  • Por el contrario, el carcinoma espinocelular suele presentarse, mayoritariamente, como una lesión costrosa sobre una piel rojiza (queratosis actínica) y que, en el tiempo, el crecimiento y, en ocasiones, el sangrado, pueden poner de manifiesto una transformación maligna.
  • En otros casos, como en las mucosas y, en concreto, en la mucosa labial, aparecen placas blanquecinas premalignas (leucoplasia), como consecuencia de una exposición solar intensa en esa zona o un hábito tabáquico de muchos años. Cuando este tipo de tumor se transforma como neoplasia cutánea, se caracteriza clínicamente como una lesión tumoral excrecente (abultada), que puede ulcerarse y con frecuencia se acompaña de sangrado.
Básicamente, son dos las causas que pueden determinar la aparición de cáncer cutáneo:
  • En primer lugar, se ha establecido que la radiación solar es el factor más importante. Este papel tan relevante se pone de manifiesto por la aparición de este tipo de neoplasias en personas con una exposición solar importante a lo largo de su vida y, además, por la aparición de estas neoplasias en áreas anatómicas expuestas a la luz del sol.
  • Y en segundo lugar, en muchos casos, la aparición de un cáncer cutáneo viene determinado por un factor genético, cuando existen antecedentes familiares de neoplasias cutáneas.

La detección precoz y la extirpación correcta favorecen la curación del cáncer de piel.

No todos los cánceres de piel tienen el mismo pronóstico. Además, un mismo tipo de cáncer, según si está más o menos avanzado, tendrá peor o mejor pronóstico.

Carcinomas basocelulares
En muchos casos, este tipo de cáncer de piel se cura con una extirpación correcta de la totalidad del tumor.

Además, como este tipo de neoplasia muy raramente produce metástasis, una cirugía correcta elimina por completo la enfermedad.

Carcinoma espinocelular
El carcinoma espinocelular sí puede producir metástasis, principalmente, en aquellos tumores de larga evolución. No obstante, si se realiza la extirpación quirúrgica de forma precoz, el pronóstico suele ser bueno en la mayoría de casos.

Detección precoz y menor exposición a la radiación previenen el cáncer de piel.

El cáncer de piel es uno de los tumores de mayor incidencia en el ser humano, sin embargo, hay que destacar su carácter prevenible y curable.

La mayoría de los casos aparecen en personas mayores de 30 años y, principalmente, en aquellas con una exposición solar importante, quemaduras frecuentes y que presentan una piel clara que se pigmenta difícilmente.

En definitiva, reducir la exposición a la radiación solar y tomar las medidas necesarias de fotoprotección son armas fundamentales en el decrecimiento de la incidencia de los tumores cutáneos en general. El objetivo de la fotoprotección es prevenir el daño que la exposición a la radiación ultravioleta provoca en la piel.

Dada la importancia de la detección precoz, que puede facilitar, en algunos casos, una curación del 100%, es imprescindible acudir a su dermatólogo ante la mínima sospecha de lunares o manchas de la piel. Cuanto más avanzado esté el tumor, más posibilidades tiene de producir metástasis, tanto en ganglios linfáticos, como en vísceras, lo que complica el pronóstico.

Hay que consultar con un especialista ante cualquier tipo de manchas en la piel o de cambio de textura. Las más preocupantes son las que crecen de forma irregular".

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