Trasplante de progenitores hematopoyéticos

"Con una experiencia de más de 25 años, contamos con un equipo de profesionales con alta especialización en la realización de este tratamiento".

DR. JOSÉ RIFÓN ROCA
ESPECIALISTA. SERVICIO DE HEMATOLOGÍA Y HEMOTERAPIA

El trasplante de progenitores hematopoyéticos es un procedimiento terapéutico utilizado en enfermedades neoplásicas (tumores malignos) o enfermedades con una alteración de la función de la médula ósea (órgano encargado de la producción de las células de la sangre).

Esta terapia también se puede utilizar en el tratamiento de diversas enfermedades del sistema inmunitario así como de algunas alteraciones metabólicas congénitas.

Tradicionalmente se ha venido denominando transplante de médula ósea, porque las células progenitoras hemopoyéticas se obtenían siempre de dicha médula, pero actualmente se extraen, en la mayoría de los casos, de la sangre y, en ocasiones, del cordón umbilical y de la placenta.

Estas células se encuentran normalmente en el interior de la médula ósea de los huesos (sobre todo de los huesos de la cadera, vértebras y costillas), pero en ocasiones aumenta su número en la sangre circulante, por lo que pueden ser obtenidas también a través de las venas.

El trasplante de progenitores hematopoyéticos tiene como objetivo restaurar la función de la médula ósea (tejido hematopoyetico) y que ésta produzca células sanguíneas con normalidad.

En la Clínica evaluamos la posibilidad de trasplante de médula ósea también en pacientes mayores de 70 años.

Por qué en la Clínica Universidad de Navarra

La Clínica es pionera en la investigación del cáncer hematológico y dispone de la mejor tecnología médica para poder ofrecerle el tratamiento más adecuado.

Experiencia

Entre 20 y 30 trasplantes de médula anuales, tanto de células del propio paciente (autólogo) como de donante (alogénicos).

Trabajo en equipo

Nuestro equipo de profesionales estará en contacto directo con los especialistas de su centro de referencia.

Rapidez, acceso y precisión

Respuesta en 24 horas sobre la idoneidad del tratamiento para cada paciente.

¿Cuándo está indicado?

Es necesario sustituir la función de la médula ósea, cuando ésta es defectuosa porque está enferma: mieloma múltiple, leucemía, aplasia medular, inmunodeficiencia, determinados tipos de linfomas...

O para paliar el daño que sufre la médula por la administración de un tratamiento de gran toxicidad frente a una enfermedad tumoral o inmune.

Indicaciones más frecuentes de este tratamiento:

  • Mieloma múltiple.
  • Leucemia.
  • Determinados linfomas.
  • Síndromes mielodisplásicos y algunos tumores infantiles (neuroblastoma, tumores germinales).
  • Otras enfermedades graves de la sangre como: talasemias, anemia aplásica y anemia de células falciformes o anemia drepanocítica.
  • Algunas enfermedades del sistema inmunitario.

¿Tiene alguna de estas enfermedades?

Puede que sea necesario realizarle un trasplante de médula ósea

¿Cómo es el proceso?

Consulta pretrasplante

Primera valoración clínica en consulta del paciente por parte de nuestro equipo de especialistas.

Evaluación

Para valorar si el paciente es candidato se realiza una analítica completa, ecocardiograma, pruebas de función respiratoria y radiología de tórax.

Asignación de protocolo

Si el paciente es apto, se le asigna uno de los dos protocolos: trasplante de células madre propias (autólogo) o trasplante de donante (alogénico).

Trasplante autólogo

Antes del trasplante se realiza un tratamiento con factores de crecimiento y/o quimioterapia para movilizar las células madre que se le extraen en la Unidad de Aféresis y se procesan en el Laboratorio del Área de Terapia Celular.

Trasplante de donante

Se realizarán pruebas al donante para ver si no existe contraindicación, se extraen las células en la Unidad de Aféresis o en el Quirófanos si son de médula ósea y se procesan en el Laboratorio del Área de Terapia Celular.

Hospitalización

El paciente ingresará durante 2 a 4 semanas en la Unidad de Trasplante de la Clínica.

Acondicionamiento

Preparamos al organismo para recibir el trasplante, el paciente recibirá quimioterapia y/o radioterapia.

Infusión de las células

Se realiza una transfusión de células progenitoras, de 30 minutos a 1 hora.

Seguimiento postrasplante

Se realiza en la consulta de trasplante durante 3 meses en el caso de trasplante autólogo entre 6 meses y 2 años en el caso del trasplante alogénico.

Saber más sobre el trasplante

Se desarrolla mediante una estructura multidisciplinar en la que participan: Hematología, Oncología, Pediatría, Banco de Sangre e Inmunología.

La extracción del producto celular utilizado para el trasplante se realiza de modo ambulatorio en la Unidad de Aféresis Terapéutica, ubicada en el Hospital de Día de la Clínica. Dispone de procesadores celulares de última generación en habitaciones individuales.

Médicos especialistas en Hematología y Hemoterapia y más de doce enfermeras -expertos en aféresis terapéutica- realizan estos procesos con la máxima seguridad y rendimiento.

El procesamiento de los productos celulares para trasplante se efectúa en el Laboratorio GMP de Terapia Celular bajo un estricto sistema de garantía de calidad. Es una instalación con salas blancas y aire estéril ultrafiltrado con las máximas garantías en la elaboración de los productos de cada paciente.

La Unidad Clínica de Trasplante Hematopoyético, donde se efectúa el trasplante y la hospitalización, consta de cinco habitaciones individuales con tratamiento y ultrafiltración de aire, que garantizan las condiciones óptimas para los pacientes inmunodeprimidos. La asistencia clínica está a cargo de un equipo experto en trasplante hematopoyético.

Trasplante alogénico
El trasplante de progenitores hematopoyéticos se puede realizar a partir de un donante sano, generalmente un hermano compatible. En el caso de que no se disponga de esta opción, se pueden utilizar células obtenidas de otro familiar compatible.

También puede ser donante una persona sin vinculación familiar. En este supuesto, será preciso encontrarlo entre los donantes voluntarios registrados en distintos países.

Del cordón umbilical
En algunas ocasiones, los trasplantes se realizan con células obtenidas de sangre del cordón umbilical.

Estos trasplantes a partir de un donante se denominan trasplantes alogénicos, y son más frecuentemente empleados cuando la enfermedad que se va a tratar afecta a la médula ósea fundamentalmente.

Autotrasplante
También se puede realizar un trasplante de progenitores hematopoyéticos a partir de células del propio paciente. Estos se realizan generalmente en las enfermedades neoplásicas cuando no afectan a la médula ósea o cuando se ha conseguido eliminar la enfermedad de la médula ósea.

Los progenitores hematopoyéticos se pueden obtener directamente de la médula ósea en quirófano o, más frecuentemente, a partir de la sangre periférica mediante una máquina (máquina de aféresis) que, conectada a una vena, hace circular la sangre a través de un circuito y por centrifugación va separando las células sanguíneas y seleccionando las células que interesa recoger mientras devuelve el resto al paciente.

Previo a la realización del trasplante es preciso administrar un tratamiento de acondicionamiento, que consiste generalmente en dosis altas de quimioterapia asociadas o no a radioterapia. De esta manera, se consigue erradicar la enfermedad que se quiere tratar y, en el caso del trasplante alogénico, también para suprimir el sistema inmunitario del paciente de forma que no rechace a las células del donante.

A continuación se administran las células progenitoras hematopoyéticas como si fuera una transfusión de sangre.

Debido al tratamiento previo, el paciente entra en una fase de aplasia, caracterizada por la disminución de las células de la sangre (leucocitos, hematíes y plaquetas) lo que puede ocasionar infecciones, hemorragias y otras complicaciones. Debido a esto, los pacientes tienen que permanecer ingresados en condiciones especiales hasta que las células progenitoras infundidas se regeneran y producen células suficientes para sustituir a las que se han destruido por el tratamiento. Este período depende del tipo de trasplante y del tratamiento de acondicionamiento, pero suele durar entre 2 y 4 semanas.

Otras posibles complicaciones derivan del rechazo que los sistemas inmunológicos (células defensivas) del paciente y del donante tengan entre sí, y que será más potente cuanto mayor sea la incompatibilidad entre ambos.

Posteriormente, los pacientes permanecen durante un tiempo variable, que depende del tipo de trasplante, hasta que el sistema inmunológico se recupera completamente.

Antes de realizar un trasplante de progenitores hematopoyéticos resulta necesario administrar un tratamiento de acondicionamiento.

Generalmente consiste en dosis altas de quimioterapia asociadas o no a radioterapia y que es el necesario para erradicar la enfermedad que se pretende tratar y en el caso del trasplante alogénico (de donante diferente al paciente) también para suprimir el sistema inmunitario del paciente de forma que no rechace a las células del donante.

A continuación, se administran las células progenitoras hematopoyéticas como si fuera una transfusión de sangre.  

Actualmente, en la Unidad de Trasplante Hematopoyético de la Clínica se encuentran abiertos ensayos clínicos para el acondicionamiento pretrasplante con radioinmunoterapia (tanto en trasplante autólogo como alogénico) y para el tratamiento de la enfermedad injerto contra huésped mediante células madre mesenquimales de la médula ósea producidas en el Laboratorio GMP.

Los pacientes que han sido sometidos a trasplante hematopoyético tienen que permanecer ingresados en condiciones especiales hasta que las células progenitoras infundidas se regeneran y producen células suficientes para sustituir a las que se han destruido por el tratamiento. Este período depende del tipo de trasplante y del tratamiento de acondicionamiento, pero suele durar entre 2 y 4 semanas.

Otras posibles complicaciones derivan del rechazo que los sistemas inmunológicos (células defensivas) del paciente y del donante tengan entre sí, y que será más potente cuanto mayor sea la incompatibilidad entre ambos.

Los pacientes permanecen durante un tiempo variable, que depende del tipo de trasplante, hasta que el sistema inmunológico se recupera completamente.

¿Dónde lo realizamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Servicio de Hematología y Hemoterapia

El Servicio de Hematología de la Clínica, formado por especialistas de reconocido prestigio nacional e internacional, ha integrado técnicas diagnósticas moleculares y la utilización de nuevos tratamientos personalizados en su labor asistencial, permitiendo un diagnóstico más preciso y rápido de las enfermedades hematológicas.

El trabajo conjunto del personal médico y el investigador facilita el desarrollo y la aplicación de los nuevos tratamientos y a su vez la evaluación precisa del resultado de los tratamientos.

Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

¿Por qué en la Clínica?

  • Expertos en el desarrollo de tratamientos de Terapia Celular.
  • Centro de referencia internacional en linfomas, mieloma múltiple y gammapatías monoclonales.
  • Expertos en el diagnóstico y tratamiento de problemas hemorrágicos y trombóticos.