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Diagnóstico y tratamiento de la alergia alimentaria en la Clínica

Cualquier alimento puede provocar alergia. Mediante técnicas de laboratorio, podemos detectar estas proteínas alergénicas (panalérgenos).

En niños de corta edad, la alergia a un alimento puede desaparecer con el tiempo y permitir que el niño vuelva a ingerirlo sin peligro. Esto ocurre, sobre todo, con la leche y el huevo. 

A partir de los 5 años, disminuyen las posibilidades de tolerar un alimento al que el niño está sensibilizado.

La mayoría de los pacientes alérgicos a un alimento se mantienen asintomáticos evitando su ingestión.

Sin embargo, conviene saber que es posible tener síntomas con cantidades muy pequeñas del alimento (trazas), que pueden encontrarse de forma insospechada incluso como contaminantes. Es importante saber que la reacción alérgica no depende de la cantidad ingerida sino de la sensibilidad del paciente a ese elemento.

¿Quiere saber más sobre el Departamento de Alergología?

Somos el primer centro en España en incorporar la tecnología de microarrays, que posibilita determinar, en una sola prueba, la reactividad del paciente a componentes moleculares de alimentos, pólenes, ácaros, epitelio de animales, látex, etc

Cuando un paciente está sensibilizado a múltiples alimentos, le ayudamos a configurar una dieta equilibrada que asegure las necesidades nutricionales y evite los alimentos indicados por el especialista de Alergología".

El diagnóstico se realiza mediante un test cutáneo muy sencillo: se aplican sobre la piel del brazo gotas que contienen una cantidad conocida del alergeno al que podemos ser sensibles. El fundamento de esta técnica es reproducir en la piel la reacción que presentamos en otras partes del organismo.

Además, es posible realizar análisis de sangre, con lo que de una forma más precisa podemos cuantificar y demostrar la presencia de anticuerpos específicos frente a ese alérgeno.

En el caso de los alimentos, a veces hay que realizar una prueba de provocación, que consiste en observar bajo control médico la reacción que se produce tras la ingesta del alimento.

Además de las pruebas cutáneas habituales, podemos medir la IgE por microarrays, lo que nos da información valiosa sobre los alérgenos que reconoce el paciente.

La primera medida y más eficaz es evitar el contacto con el alérgeno.

En segundo lugar, hay medicación que es muy eficaz en el tratamiento de síntomas, como son los antihistamínicos -ahora también disponibles en colirios y gotas nasales-, corticoides tópicos -inhalados por boca o nariz que a diferencia de los corticoides tomados por boca apenas se reabsorben por el cuerpo y, por lo tanto, carecen de efectos sistémicos-, entre otros fármacos.

La Clínica Universidad de Navarra es el primer centro sanitario navarro que ofrece un tratamiento para eliminar las reacciones alérgicas a la leche y el huevoEl tratamiento de desensibilización logra que en dos meses (leche) y entre tres y cuatro meses (huevo), los pacientes puedan consumir estos alimentos sin reacciones alérgicas.

Es un problema frecuente que haya personas sensibilizadas a múltiples grupos de alimentos vegetales.

La duda es qué alimentos pueden comer con seguridad y cuáles no. Una restricción amplia hace dudar sobre el valor nutricional de la dieta y la posibilidad de que aparezcan deficiencias vitamínicas. Por otra parte, en ocasiones es difícil conocer qué alimento es el causante de la reacción.

Si un paciente está sensibilizado a múltiples alimentos, especialistas en dietética del Departamento de Endocrinología le ayudan a configurar una dieta equilibrada que asegure las necesidades nutricionales y evite los alimentos indicados por el especialista de Alergología.

Dependiendo de la gravedad de las reacciones que ha sufrido el paciente y del tipo de alérgeno al que está sensibilizado, se efectuará la restricción alimentaria.

Saber más sobre la alergia alimentaria

Es una reacción alérgica que consiste en que nuestro organismo percibe como nociva una sustancia -normalmente una proteína, que denominamos alergeno- que no lo es. Este contacto activa una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta en diversos órganos del cuerpo.

La leche, el huevo y el pescado son las causas de alergia más frecuentes en los niños menores de 5 años

A partir de esa edad, son más frecuentes los alimentos vegetales, como las legumbres, frutas, frutos secos o las hortalizas, que tienen proteínas alergénicas comunes con los pólenes, causa frecuente de alergia a partir de los 15 años.

Según la gravedad de las reacciones del paciente y del tipo de alérgeno al que está sensibilizado, la restricción alimentaria será más o menos amplia.

¿Cuáles son los síntomas más habituales?

  • Picor en boca y paladar
  • Ronchas y habones por la piel
  • Vómitos y/o diarrea
  • Dificultad respiratoria
4 claves para entender la alergia alimentaria

Cualquier alimento puede provocar una reacción alérgica:

  • En niños menores de 5 años, la leche, el huevo y el pescado son las causas más frecuentes
  • A partir de los 5 años, son más frecuentes los alimentos vegetales, como las legumbres, frutas, frutos secos o las hortalizas
  • A partir de los 15 años, los pólenes es la causa frecuente de alergia

Los alérgenos más comunes son:

  • Alérgenos graves: cacahuetes
  • Alérgenos fuertes: cereales con gluten (avena, trigo, cebada, centeno), marisco, huevos, pescado, soja, proteínas lácteas, frutos secos (almendras, avellanas, pistachos, nueces, piñones etc.)
  • Alérgenos leves: apio, frutas con hueso (albaricoques, cerezas, melocotones y ciruelas)

Un problema cada vez más frecuente es el de las personas que están sensibilizadas a múltiples grupos de alimentos vegetales. En estos casos, la duda es qué alimentos pueden comer con seguridad y cuáles no. Una restricción amplia puede plantear dudas sobre el valor nutricional de la dieta y sus posibles deficiencias vitamínicas. Además, en ocasiones es difícil saber qué alimento implicado causa la reacción.

 

La mayoría de los pacientes alérgicos a un alimento se mantienen asintomáticos evitando su ingestión, pero algunos tienen síntomas con cantidades muy pequeñas del alimento (trazas), que pueden encontrarse de forma insospechada como contaminantes. Estos pacientes detectores tienen especial riesgo.

El primer síntoma suele ser un intenso picor en la boca y/o paladar al ingerir el alimento. Otras veces se manifiesta por una erupción en la piel: ronchas (habones) con intenso picor (urticaria).

Puede causar síntomas digestivos: vómitos o diarrea. O respiratorios: estornudos, taponamiento nasal o dificultad para respirar.

Muchas veces, sobre todo en niños, una alergia alimentaria produce sólo asma.

En casos más graves, la ingesta del alimento puede desencadenar un shock anafiláctico. En pocos minutos se sufre intenso picor en cuero cabelludo, palmas y plantas, con enrojecimiento de la piel generalizado, dificultad para respirar, hipotensión y pérdida de conocimiento.

Es una urgencia médica vital. Esta reacción no depende de la cantidad de alimento ingerida, sino de la sensibilidad del paciente. Por ello, es vital en estos pacientes no entrar en contacto ni con cantidades insignificantes del alimento. Los que producen con más frecuencia esa reacción son el cacahuete y los mariscos.

El término "intolerancia alimentaria" no es sinónimo de alergia alimentaria. Las intolerancias (la más frecuente es a la lactosa) están ocasionadas por deficiencias enzimáticas.

Los síntomas suelen ser muy inespecíficos, con alteraciones del ritmo intestinal, flatulencia, malas digestiones, dolor abdominal difuso, etc.

Se suelen realizar estudios para diagnosticar una intolerancia de forma específica (test de intolerancia a la lactosa).

Sin embargo, los test para medir intolerancias alimentarias en general, que se han difundido mucho los últimos años, no tienen un soporte científico y no han demostrado utilidad clínica. En los casos de síntomas digestivos inespecíficos, es conveniente descartar que exista alergia a alimentos.

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