El doctor Felipe Lucena, segundo especialista europeo distinguido por la Sociedad Americana de Medicina Hospitalista

La SHM le ha nombrado “Fellow in Hospital Medicine” durante su congreso anual celebrado en La Vegas (Estados Unidos). El doctor Lucena pertenece a la Unidad de Médicos Hospitalistas de la Clínica, un equipo pionero en España que se puso en marcha hace ocho años. Este modelo asistencial, centrado en pacientes pluripatológicos tanto médicos como quirúrgicos, reduce en un 15% el tiempo de ingreso comparado con el modelo tradicional.

De izquierda a derecha, Nuria Villanueva (enfermera), la doctora Ana Huerta, el doctor Félix Alegre, el doctor Felipe Lucena, el doctor Manuel Landecho, Beatriz Juandeaburre (enfermera), y la doctora Nerea Fernández.

16 DE JULIO de 2014


La Sociedad Americana de Medicina Hospitalista (SHM) ha otorgado recientemente la certificación como “Fellow in Hospital Medicine” al doctor Felipe Lucena, especialista de la Unidad de Médicos Hospitalistas de la Clínica Universidad de Navarra.

El nombramiento se produjo en Las Vegas (Estados Unidos) durante el congreso anual de la Sociedad. Este reconocimiento supone la distinción del doctor Lucena como miembro destacado de la SHM. Se trata de la segunda certificación de esta sociedad científica obtenida por un especialista europeo y una de los primeras que se concede a médicos hospitalistas fuera de los Estados Unidos.

Mediante este título, se reconoce la dedicación de la Unidad de Médicos Hospitalistas de la Clínica Universidad de Navarra al desarrollo de esta especialidad en España y su compromiso con la SHM. Actualmente son los coordinadores de la sección internacional de la sociedad científica y además han puesto en marcha proyectos de colaboración multicéntrica entre hospitales de distintos países.

El trabajo de los médicos hospitalistas, explica el doctor Lucena, se centra “en la atención global de pacientes complejos, generalmente de edad avanzada, que van a ser sometidos a un procedimiento quirúrgico. En la Clínica, al incorporar adicionalmente la Unidad de Cuidados Intermedios, se obtiene un valor añadido: el de tratar pacientes con patología aguda de alto riesgo que requieren unos cuidados que exceden a los que se ofrecen en una planta de hospitalización convencional y que no necesitan los cuidados de una UCI”.

Un modelo basado en la cooperación multidisciplinar

La medicina hospitalista es un modelo asistencial extendido en Estados Unidos, donde lo han incorporado más de la mitad de los centros hospitalarios con más de 200 camas.
La definición de este médico, según el doctor Lucena, es la de “un especialista en Medicina Interna que dedica más del 80% de su actividad clínica diaria a los pacientes ingresados”.

La Unidad de Médicos Hospitalistas de la Clínica, creada hace ocho años, fue pionera en nuestro país. Forma parte del Departamento de Medicina Interna y está integrada por otros cuatro especialistas, además de Felipe Lucena: los doctores Félix Alegre, Nerea Fernández, Ana Huerta y Manuel Landecho.

Según describe su responsable, “el trabajo del equipo de hospitalistas de la Clínica se fundamenta en la cooperación multidisciplinar como modelo de gestión asistencial”. Así, en las visitas diarias a los pacientes de la Unidad de Cuidados Intermedios, el médico hospitalista está apoyado por personal de enfermería especializado, por el especialista correspondiente a la patología de la que se trate (que continúa siendo el responsable del enfermo), por una farmacéutica del centro y por los médicos residentes en formación de distintas especialidades médicas y quirúrgicas. Adicionalmente, se cuenta con la colaboración diaria de un especialista en radiología para la valoración de los estudios de imagen y de un especialista en microbiología para la información e interpretación precoz de los estudios de los pacientes con enfermedades infecciosas.

Menor tiempo de ingreso y consiguiente reducción de costes

Entre otras ventajas de la medicina hospitalista, el doctor Lucena destaca resultados como ”una reducción del tiempo de ingreso hospitalario cercano al 15% frente al modelo tradicional. Y ese descenso del tiempo de ingreso se traduce también en una disminución de los costes”.

De hecho, el especialista de la Clínica Universidad de Navarra subraya el apoyo que suponen los médicos hospitalistas para los pacientes de las unidades quirúrgicas: “El cirujano cada vez se enfrenta a una mayor presión por la productividad y la necesidad de pasar más horas en el quirófano. Para ellos, resulta difícil compaginar esa actividad con la atención en los pacientes complejos ingresados en la planta”.

Tal como detalla el doctor Lucena, mediante la creación de un equipo multidisciplinar, el hospitalista “se ocupa de toda la parte médica del paciente quirúrgico, maneja las principales comorbilidades que pueda presentar, unifica la orden médica y se encarga también de proporcionar información a la familia. Esta labor es especialmente importante, hoy día, en el campo de las cirugías complejas, en pacientes de edad avanzada o pluripatológicos”.

Por tanto, añade, se trata de “lograr que la asistencia no se fragmente mediante una utilización más racional de los recursos y evitando, por ejemplo, peticiones innecesarias de pruebas complementarias. De esta manera, se presta una atención global al paciente y a su familia. En definitiva, el objetivo del modelo hospitalista es mejorar la calidad y seguridad asistencial”.

Tipos de pacientes y reducción de la mortalidad

En cuanto al tipo de pacientes, la Unidad de Médicos Hospitalistas de la Clínica Universidad de Navarra se ocupa de los pacientes ingresados por parte de los departamentos de Medicina Interna y de Cirugía Vascular, así como de los pacientes mayores de 65 años con comorbilidades (múltiples enfermedades previas) ingresados para cirugías de cadera, de rodilla, colorrectal y hepatobiliar. Además, atiende pacientes complejos de otros departamentos, como los procedentes de Cirugía General que requieren un control estricto. Asimismo se encarga de pacientes que ingresan en la Unidad de Cuidados Intermedios (Área de Hospitalización Especial, AHE, en la Clínica).

Respecto a la eficacia del modelo, cabe recordar los resultados de un estudio elaborado en 2012 por la Clínica Universidad de Navarra que apuntan una reducción del 11% en la mortalidad esperada entre una muestra de 456 pacientes complejos ingresados en su Área de Hospitalización Especial. La investigación, realizada durante seis años, se convirtió en la primera sobre este modelo asistencial elaborado en España y fue publicado por las revistas especializadas internacionales “Journal of Hospital Medicine” y “PLOS ONE”.