Un nuevo tratamiento quirúrgico para la parálisis facial incompleta consigue que el paciente vuelva a sonreír

Desarrollado por especialistas en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Universidad de Navarra, obtiene buenos resultados en casos complicados de esta afectación, según un artículo publicado en la revista científica The British Journal of Oral & Maxillofacial Surgery

23 DE FEBRERO de 2016


Especialistas en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Universidad de Navarra han desarrollado un nuevo tratamiento quirúrgico con el que han conseguido que pacientes con parálisis facial incompleta puedan volver a sonreír.

El procedimiento y sus resultados se han publicado recientemente en la revista científica de impacto en su especialidad, The British Journal of Oral & Maxillofacial Surgery.

La parálisis facial es una afectación nerviosa consistente en la pérdida total o parcial (incompleta) del movimiento muscular voluntario en un lado de la cara. Se produce por un fallo en el nervio facial, incapaz de transmitir las órdenes nerviosas a los principales músculos de la cara.

Entre sus manifestaciones clínicas destacan la imposibilidad de levantar una ceja, cerrar un ojo, incapacidad para sonreír y alteraciones en el habla. “Son pacientes que, a pesar de que su cara está simétrica en reposo, cuando sonríen presentan distintos grados de deformidad”, describe el Dr. Bernardo Hontanilla, director del Departamento de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Universidad de Navarra y autor principal del artículo.

Las parálisis faciales incompletas de origen idiopático (desconocido) se producen en, aproximadamente, un tercio de los pacientes con parálisis de Bell. Son las parálisis faciales con un tratamiento más complejo “ya que es necesario respetar la movilidad que ya tiene el rostro y conseguir a la vez que el paciente pueda obtener mayor movimiento en la cara”, precisa.

La complicación surge también en pacientes que han sufrido una inervación aberrante (fibras nerviosas que estimulan un músculo equivocado) lo que, según el Dr. Hontanilla, “provoca que los músculos de la cara “no entiendan” que lo que quiere el paciente es sonreír y, para ello, traccionar la comisura de los labios. Hay casos en los que, incluso, mueven otras partes de la cara, lo que se llaman disquinesias (movimientos involuntarios) parciales debido a esa inervación aberrante del nervio facial”.

Nuevo tratamiento

El nuevo procedimiento ideado por los especialistas de Cirugía Plástica y Reparadora de la Clínica, consiste en efectuar una escisión del nervio facial y una transposición del nervio masetero que se conecta al músculo cigomático mayor, productor de la sonrisa. En origen, el músculo cigomático mayor está inervado por el nervio facial, del que se le ha desconectado durante la cirugía.

El estudio se realizó sobre los resultados de las intervenciones realizadas a 9 pacientes (2 hombres y 7 mujeres) con parálisis facial unilateral incompleta con la transposición del nervio masetero. La valoración cualitativa mostró una ligera mejoría o pronunciada en 7 de 9 pacientes.

El nervio masetero se muestra así como “una alternativa fiable para la reanimación de la sonrisa en los pacientes con parálisis facial incompleta”, concluye el especialista. Las principales ventajas de la transposición de este nervio son su anatomía constante, que se trata de una operación en una sola etapa, y la baja morbilidad de la zona donante.

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