Alergia a los ácaros

Los ácaros no representan ningún problema para la gran mayoría de las personas. Sin embargo, en algunos enfermos alérgicos desencadenan molestias respiratorias (rinitis y asma bronquial) y conjuntivitis.
Viven en el polvo doméstico y se alimentan fundamentalmente de escamas humanas, que se desprenden de nuestra piel o de la de los animales domésticos. Sus requerimientos nutritivos son escasísimos, de forma que la descamación de un día de una sola persona es capaz de alimentar a un gran número de ácaros durante varios meses. Dentro del hogar, se acumulan fundamentalmente en la moqueta, alfombras, tapicerías, edredones, almohadas, colchones y en general en todos los materiales textiles, incluyendo juguetes de peluche y la ropa.
El desarrollo y propagación de los ácaros del polvo doméstico depende fundamentalmente de la humedad relativa y de la temperatura. Las condiciones óptimas se dan a temperaturas entre 20 y 30ºC y humedades relativas del 65 al 80%. Este tipo de clima es el habitual en nuestro entorno durante gran parte del año, salvo en los meses invernales. La humedad relativa es quizás más importante que la temperatura para el desarrollo, crecimiento y reproducción de los ácaros.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Dormitorio
- Debe estar bien ventilado, evitar la humedad.
- Debe efectuarse una limpieza muy frecuente (en ausencia del enfermo), utilizando, a ser posible, el aspirador con filtro HEPA.
- No barrer. Colchón de fibra sintética (poliuretano).
- Almohada de fibra (poliuretano), nunca de lana, plumas o miraguano. Fundas de colchón y de almohada específicas antiácaros.
- Lavado en seco o con agua caliente a una temperatura superior a los 60 ºC.
- La habitación debe estar poco decorada, evitando cortinajes y tapicerías. En ningún caso deben instalarse moquetas.
- En niños alérgicos deben retirarse los juguetes de paño o peluche y los pósteres de las paredes. Evitar las estanterías con libros.
- No utilizar humidificadores de ambiente.
En el resto de la casa
- Al igual que en el dormitorio, evitar todo aquello que pueda acumular polvo, realizando limpiezas frecuentes con el aspirador.
- Limpiar los filtros, rejillas de calefacción y aire acondicionado al menos 1 vez al mes.
- No se recomiendan estufas de gas.
- No se aconseja tener animales de pelo o de pluma en el domicilio.
- Evitar el uso de insecticidas, ambientadores, humo de tabaco, sustancias olorosas, etc.
Segunda vivienda
- Airear y ventilar la habitación a la llegada.
- Hacer la cama el día de la llegada con ropa que no haya permanecido almacenada mucho tiempo.
- En caso de utilizar saco de dormir, éste debe ser acrílico y reversible, dándole la vuelta en días alternos.
FILTRO HEPA
Los filtros HEPA están recomendados para quienes padecen alergias o afecciones relacionadas con la calidad del aire.
Existen dos tipos de filtros HEPA:
- Los verdaderos filtros HEPA tienen sistemas de flujo de aire completamente sellados que reducen la cantidad de suciedad que vuelve a entrar a la aspiradora. Estos filtros eliminan el 99,7% de las partículas de 0,3 micrómetros (micras) o más grandes.
- Existen otros filtros de este tipo que en realidad no son verdaderos filtros HEPA. Eliminan un menor porcentaje de partículas, ya que permiten que muchas de ellas vuelvan a entrar a la aspiradora.



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