DICCIONARIO MÉDICO
Esfacelo
El esfacelo es el tejido muerto, de aspecto blando, húmedo y coloración amarillenta o blanquecina, que se acumula en el lecho de heridas y quemaduras. Está compuesto por células necróticas, fibrina, restos de leucocitos y bacterias. Su presencia impide la formación de tejido de granulación y, por tanto, retrasa la cicatrización. En el contexto clínico de la curación de heridas, el esfacelo designa una forma concreta de tejido desvitalizado. Se diferencia de la escara (la placa seca, dura y de color negruzco que se forma cuando el tejido necrótico se deseca) por su consistencia blanda y su aspecto viscoso. Quien lo manipula con pinzas durante una cura comprueba que se estira y se retrae de forma elástica, porque contiene una proporción alta de fibrina y humedad. Suele adherirse al lecho de la herida con más fuerza de lo que su aspecto gelatinoso sugiere. La palabra procede del griego σφάκελος (sphákelos), que significaba "gangrena" o "parte mortificada del cuerpo". El término pasó al latín científico como sphacelus y de ahí al castellano médico. La RAE lo define como "parte mortificada de la piel o de los tejidos profundos, que se forma en ciertas heridas o quemaduras". Cuando una herida pierde su vascularización local (por presión sostenida, un traumatismo extenso, una quemadura o una insuficiencia vascular crónica), las células del lecho tisular mueren y no son retiradas por los mecanismos habituales de limpieza del organismo. Los neutrófilos y macrófagos que acuden a la zona liberan enzimas proteolíticas, pero si la cantidad de tejido muerto supera la capacidad de autolisis, los restos se acumulan formando una capa que mezcla colágeno desnaturalizado, fibrina, células muertas y flora bacteriana. Esa capa es el esfacelo. Su color varía entre el blanco cremoso, el amarillo y, en ocasiones, el gris verdoso si la colonización bacteriana es intensa. Conviene no confundirlo con el biofilm, una película bacteriana organizada que también puede cubrir heridas crónicas: el biofilm tiende a ser más delgado, brillante y a reaparecer en menos de 24 horas tras su retirada, mientras que el esfacelo es más grueso y su eliminación deja expuesto un lecho sangrante o de granulación incipiente. El esfacelo actúa como barrera física y biológica. Ocupa el espacio que debería rellenar el nuevo tejido de granulación, impide la contracción de los bordes de la herida y crea un microambiente propicio para la proliferación bacteriana. En heridas crónicas (úlceras por presión, úlceras diabéticas, úlceras venosas), su persistencia es una de las causas más frecuentes de estancamiento en la cicatrización. Por eso, la retirada del esfacelo (lo que en términos técnicos se denomina desbridamiento) es un paso necesario en el manejo de estas lesiones. Existen varias modalidades: el desbridamiento autolítico, que utiliza apósitos que mantienen un ambiente húmedo y aprovechan las enzimas del propio organismo; el enzimático, con preparados de colagenasa u otras proteasas exógenas; el mecánico, mediante gasas o sistemas de irrigación; y el quirúrgico, que emplea bisturí o cureta en caso de esfacelos extensos o fuertemente adheridos. Escara es el nombre que recibe el tejido necrótico seco, duro, de color marrón oscuro o negro, que se adhiere firmemente al lecho. Su composición es similar a la del esfacelo (colágeno, fibrina, células muertas), pero con mucha menos humedad. Cuando se hidrata, por ejemplo al aplicar un hidrogel, una escara puede transformarse en un tejido esfacelado más blando, facilitando su retirada. Biofilm. Se trata de una comunidad de microorganismos que se adhiere al lecho de la herida envuelta en una matriz extracelular de polisacáridos. Es más delgado que el esfacelo, tiene aspecto gelatinoso y brillante, y su rasgo más característico es la rapidez con que reaparece tras la limpieza. Esfacelo y biofilm pueden coexistir en la misma herida. Del griego σφάκελος (sphákelos), que en los textos hipocráticos designaba la gangrena o la mortificación de los tejidos. Pasó al latín médico como sphacelus y al castellano como "esfacelo". No necesariamente. El esfacelo puede formarse en heridas colonizadas pero no clínicamente infectadas. Su presencia indica tejido desvitalizado, no infección confirmada; ahora bien, si no se retira, el riesgo de que la colonización bacteriana progrese a infección aumenta considerablemente. La necrosis es el proceso general de muerte celular patológica. El esfacelo es una forma concreta en la que se presenta el tejido necrótico: blando, húmedo, rico en fibrina. La escara sería otra forma, en este caso seca y endurecida. Ambos son manifestaciones visibles de la necrosis en una herida. Si desea profundizar en conceptos asociados al esfacelo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el esfacelo
Composición y mecanismo de formación
Relevancia clínica en la curación de heridas
Diferenciación entre esfacelo, escara y biofilm
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "esfacelo"?
¿El esfacelo siempre indica infección?
¿Es lo mismo esfacelo que necrosis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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