DICCIONARIO MÉDICO
Amiotrofia
La amiotrofia es la pérdida patológica de masa y volumen del músculo esquelético causada por una lesión de la neurona motora, del nervio periférico o de la propia fibra muscular. Se distingue de la atrofia por desuso en que responde a un proceso neurogénico o miopático primario, no simplemente a la falta de actividad. Puede afectar a un solo grupo muscular o extenderse de forma generalizada, según la enfermedad subyacente. El término procede del griego: el prefijo privativo ἀ- (a-, «sin»), μῦς (mys, «músculo») y τροφή (trophé, «nutrición» o «alimento»). Su significado literal es «falta de nutrición muscular», una imagen que refleja bien el aspecto clínico de los músculos cuando pierden el estímulo nervioso que los mantiene: se adelgazan, pierden contorno y reducen su fuerza de forma progresiva. En la práctica clínica, la amiotrofia señala siempre que algo ha dañado el eje motor entre la médula espinal (o el tronco encefálico) y la fibra muscular. La sarcopenia, que es la pérdida gradual de músculo ligada al envejecimiento, y la atrofia por inmovilización, que revierte con ejercicio, no son amiotrofia: la amiotrofia implica un daño estructural que no siempre es reversible. El grado de recuperación depende de la causa, del nivel de la lesión y del tiempo transcurrido hasta que se restablece la conexión nerviosa. Cuando una motoneurona del asta anterior deja de enviar impulsos a las fibras que inerva, estas pierden el soporte trófico que mantiene su calibre y su capacidad contráctil. Las primeras en reducirse son las fibras de tipo II (contracción rápida), más dependientes de la activación nerviosa frecuente. Con el tiempo, si la denervación persiste, también las fibras de tipo I se degradan y el tejido muscular es reemplazado progresivamente por grasa y tejido conjuntivo. El proceso comienza días después de la lesión nerviosa, pero solo se hace visible en la exploración cuando la pérdida de masa supera el 20-30 % del volumen inicial (esto varía según el grupo muscular, porque los grandes músculos del muslo toleran más pérdida antes de que el cambio se note a simple vista). En la amiotrofia de origen miopático el mecanismo difiere. Aquí la neurona motora funciona con normalidad, pero la fibra muscular se destruye por un defecto intrínseco: alteración de proteínas estructurales como la distrofina, depósito de material anómalo o inflamación autoinmunitaria del sarcoplasma. El resultado final es también la disminución de masa, aunque el patrón de distribución y la presencia o ausencia de fasciculaciones ayudan a orientar si el origen es neurógeno o miopático. Esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Enfermedad degenerativa de las motoneuronas superior e inferior. La propia denominación incorpora el término «amiotrófica» porque la pérdida muscular es uno de los rasgos más tempranos. Afecta a adultos, generalmente a partir de la quinta década, y progresa hasta comprometer la musculatura respiratoria. Atrofia muscular espinal (AME). Grupo de enfermedades hereditarias por mutación del gen SMN1, que codifica una proteína necesaria para la supervivencia de las motoneuronas del asta anterior. La forma más grave debuta en los primeros meses de vida; las formas tardías permiten la marcha durante años, con debilidad proximal progresiva. Amiotrofia neurálgica (síndrome de Parsonage-Turner). Cuadro de dolor agudo e intenso en el hombro seguido, en días o semanas, de debilidad y adelgazamiento de la musculatura del plexo braquial. La causa exacta no se ha aclarado del todo; se atribuye a una reacción inmunitaria contra los fascículos nerviosos. Existe una forma hereditaria, ligada a variantes del gen SEPT9, y una forma esporádica que puede aparecer tras infecciones virales o intervenciones quirúrgicas. Amiotrofia diabética. Se presenta como dolor y adelgazamiento de la musculatura del muslo en pacientes con diabetes mellitus de tipo 2, habitualmente varones mayores de 50 años. Afecta de forma asimétrica al cuádriceps y los aductores, y se relaciona con una microvasculitis del plexo lumbosacro. La recuperación suele ser lenta pero posible con control glucémico estricto. Amiotrofia monomélica (enfermedad de Hirayama). Entidad poco frecuente que afecta a varones jóvenes y se caracteriza por una pérdida de masa limitada a la mano y el antebrazo de un solo lado. La debilidad progresa durante uno o dos años y después se estabiliza. Un hallazgo singular es que el músculo braquiorradial queda preservado, lo que da al antebrazo un contorno asimétrico peculiar. No toda pérdida de masa muscular es amiotrofia. Tras una inmovilización prolongada (yeso, reposo en cama, estancia en UCI), el músculo se adelgaza porque las fibras reducen su diámetro al no recibir carga mecánica. Los reflejos se conservan y no hay fasciculaciones. Con rehabilitación adecuada, la recuperación es completa en la mayoría de los casos. Otro concepto que conviene separar es la sarcopenia: designa la pérdida de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento. Tiene causas múltiples (disminución de hormonas anabólicas, inflamación crónica de bajo grado, reducción de la actividad física) y carece de un patrón neurológico focal. Se mide con criterios estandarizados que combinan fuerza de prensión, velocidad de la marcha y masa muscular apendicular. La distinción no es solo académica. Identificar una amiotrofia verdadera obliga a buscar la lesión neurológica o muscular responsable, mientras que la atrofia por desuso y la sarcopenia responden a intervenciones rehabilitadoras y nutricionales. Del griego ἀ- (sin), μῦς (músculo) y τροφή (nutrición). Los anatomistas del siglo XIX adoptaron esta voz para describir la consunción muscular que observaban en pacientes con lesiones medulares y nerviosas. Jean-Martin Charcot la popularizó al incluirla en su descripción de la esclerosis lateral amiotrófica en 1874. No exactamente. Atrofia muscular es un término más amplio que abarca cualquier reducción del volumen del músculo, incluida la que ocurre por desuso o por déficit nutricional. Amiotrofia, en sentido estricto, se reserva para la pérdida de masa secundaria a un daño neurógeno (motoneurona, nervio periférico) o miopático primario. Depende. Si la denervación es parcial y se corrige a tiempo (por ejemplo, liberando un nervio comprimido), las fibras pueden recuperar volumen gracias a la reinervación colateral de axones vecinos. Cuando la pérdida de motoneuronas es masiva o irreversible, como ocurre en la ELA, la amiotrofia no se recupera; el objetivo se desplaza entonces a preservar la función residual el mayor tiempo posible. Las fasciculaciones son contracciones espontáneas y visibles de un grupo de fibras musculares inervadas por un mismo axón. Aparecen con frecuencia en procesos de denervación crónica porque los axones que sobreviven desarrollan ramificaciones colaterales inestables. En personas sanas también pueden surgir fasciculaciones benignas (tras ejercicio, fatiga o ingesta de cafeína), que no conllevan amiotrofia. Si desea profundizar en conceptos asociados a la amiotrofia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la amiotrofia
Mecanismo de la pérdida muscular neurógena
Formas clínicas en las que predomina la amiotrofia
Diferenciación con la atrofia por desuso y la sarcopenia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra amiotrofia?
¿Es lo mismo amiotrofia que atrofia muscular?
¿Se puede revertir una amiotrofia?
¿Qué relación tiene la amiotrofia con las fasciculaciones?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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