| Carmen Adrián Enfermera. Departamento de Pediatría CLINICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA |
- Posición materna
Elegir la postura en la que la madre se encuentre mas cómoda: sentada, tumbada de lado o decúbito supino. Si le han practicado una cesárea o su periné esta muy doloroso, quizás sea esta última posición la más recomendable.
- Posición del lactante (RN)
Son muy importantes las posiciones del cuerpo del niño y de su boca. El cuerpo del niño deberá estar hacia el cuerpo de la madre (abdomen con abdomen) y la boca del lactante enfrente del pezón, con el cuello ligeramente extendido. La boca del bebé deberá abarcar no solo el pezón sino gran parte de la areola con el objeto de llegar a los senos lactíferos. El niño mama del pecho, no del pezón.
El lactante será el que marque el ritmo de la toma. A medida que la toma progresa, las pausas son más frecuentes y duran más, la leche al principio de la toma es más abundante en cantidad pero más diluida que la leche del final de la toma que tiene más contenido graso (calorías). La duración por toma de cada mama, la marca el lactante. No es recomendable cambiarle de pecho a los diez minutos (excepto en las primeras 24 horas). Deberá controlarse el peso del niño una vez al día (por la mañana).
Pautas favorecedoras para la extracción de leche:
Como medida higiénica de los pezones nos limitaremos a la ducha diaria.
Es necesario un sujetador lo suficientemente grande para no comprimir el pecho pero sí para sujetar.
- Pezones doloridos. Tratamiento:
- Pezones con grietas. Tratamiento:
- Reacciones locales. Pueden producirse por: cremas corporales, jabones y suavizantes de ropa. Tratamiento: evitar su utilización.
- Pezón plano y pezón invertido. Pueden dificultar la lactancia.
Tratamiento: en el momento de la toma se estimularán los pezones con los dedos o con un sacaleches de modo que se facilite al lactante la toma del pecho. Este problema requiere ayuda especialmente en la colocación del niño al pecho.
- Ingurgitación. Suele tener lugar del segundo al cuarto día del posparto, por la congestión vascular y edema. Puede cursar con fiebre materna.
Tratamiento:
- Mastitis (Inflamación del pecho):
- Niño que vomita leche con restos de sangre. Vigilar si existe daño en el pezón (ya que la causa más frecuente es por ingesta de sangre debido a una grieta o herida).
Tratamiento: Control de la técnica de amamantamiento.
- Candidiasis del pezón
Se inicia tras un periodo de alimentación sin molestias. Puede empezar con dolor tras la toma irradiada hacia el pecho. Hay inflamación y dolor en pezón y areola durante las tomas.
El lactante puede tener candidiasis bucal y/o anal.
El tratamiento debe ser simultáneo en la madre y en el hijo. Limpiaremos la boca del niño con una gasa impregnada en solución bicarbonatada, seguidamente aplicaremos la preparación fungicida (Mycostatín®). En los pezones maternos nos limitaremos tan sólo a la aplicación del preparado fungicida.
- Cesárea
No supone impedimento alguno para el amamantamiento.
La madre necesitará más ayuda en la colocación del niño al pecho. Una posición adecuada es la de acostada en la cama.
- Gemelos
La naturaleza es generosa e inicialmente muchas mujeres tienen leche para alimentar a los dos niños, siempre que ambos mamen bien.
Lo ideal es ir alternándolos de pecho, en cada toma.
Se puede dar por individual o a los dos a la vez, la madre necesitará mayor apoyo en las primeras tomas.
- Niños prematuros
La madre necesitará una ayuda especial.
- La administración de la leche se realizará por sonda nasogástrica, ya que el lactante no tiene capacidad para succionar.
- Se permitirá a los niños succionar, intermitentemente, una tetina ciega, ya que esto mejora la absorción de la leche en el lactante, posiblemente debido a la producción de lipasa lingual durante la succión.
- Permitir a los niños prematuros mamar del pecho de su madre tan pronto estén preparados ya que de este modo encuentran la lactancia materna mucho menos agotadora que la alimentación al biberón.
- Los niños son competentes neurológicamente y están capacitados para succionar y tragar desde la 32ª semana de gestación. Incluso los bebés de apenas 1300-1400 gr pueden mamar con éxito si personal sanitario está bien preparado.
Pautas de extracción y conservación de leche:
- La madre se extraerá la leche con ayuda del sacaleches cada 3 horas.
- Guardar en frigorífico en recipientes de plástico (la adhesión de los leucocitos al vidrio los altera)
- Es posible acumular en un mismo recipiente la leche extraída en el mismo día. Es aconsejable para el control de los recipientes el nombre del niño y fecha de extracción del mismo.
- Nunca debe calentarse la leche materna al fuego o en microondas, basta con templarla colocándola bajo el grifo de agua tibia.
- No mezclaremos nunca la leche fría guardada en el frigorífico con la recién extraída, esperaremos a que ambas alcancen la misma temperatura.
Aunque la mayor o menor dificultad dependerá del número de tomas las pautas generales serán:
- Poniendo al bebé lo menos posible al pecho o haciéndolo de forma irregular evitaremos la estimulación del pecho.
- Extracción manual de la leche que queda retenida con aplicación previa de calor y masajes. (Evitando así que la leche retenida sirva de caldo de cultivo a posibles infecciones).
- Valorar la necesidad de tratamiento farmacológico.
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