La Clínica Universidad de Navarra, primer centro español que implanta el desfibrilador de mayor duración

Aporta una duración de la batería de hasta 14,7 años evitando reintervenciones, y por lo tanto, limitando el riesgo de complicaciones asociadas con tales procedimientos. Además, se trata del primer dispositivo que permite al paciente realizar pruebas de resonancia magnética
 

El Dr. Ignacio García Bolao, director del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardíaca de la Clínica Universidad de Navarra durante una intervención 

20 DE FEBRERO de 2017


Un nuevo desfibrilador con terapia de resincronización cardiaca, acaba de implantarse por primera vez en España. Se trata de un dispositivo indicado para personas que sufren insuficiencia cardiaca, una afección en la que el corazón se encuentra debilitado y no late con suficiente fuerza como para satisfacer las necesidades metabólicas del organismo. Además, es el dispositivo con mayor longevidad proyectada, uno de los más pequeños del mundo y permite el acceso a exámenes de resonancia magnética, pruebas que salvan millones de vidas cada año.

Los desfibriladores son aparatos que detectan las arritmias y las tratan mediante una descarga eléctrica que consigue recuperar el ritmo del corazón. Constan de un generador de energía eléctrica que se coloca en el paciente bajo la clavícula, mediante una incisión lateral próxima a la axila. El generador está conectado a un cable que ha de introducirse hasta el corazón a través de una vena. En caso de que el paciente que porta el desfibrilador sufra una arritmia, el dispositivo emite una descarga eléctrica que consigue restablecer el ritmo cardiaco, devolviéndole la frecuencia normal y evitando la muerte del paciente.

La insuficiencia cardiaca constituye, a día de hoy, la primera causa de hospitalización en personas mayores de 65 años. Una enfermedad, además, asociada a una gran mortalidad, ciertamente superior a la que presentan, por ejemplo, muchos tipos de cáncer. Este nuevo dispositivo, permite que los médicos puedan ofrecer un tratamiento personalizado a todos los pacientes e incluye una amplia variedad de opciones sobre dónde, cuándo y cómo estimular el ritmo cardíaco. Esta tecnología ofrece 216 opciones de estimulación multisitio del ventrículo izquierdo. Un estudio observacional demostró que con la estimulación del ventrículo izquierdo mediante dos vectores se alcanzaba una tasa de respuesta por parte de los pacientes del 90 por ciento.

La Unidad de Arritmias del Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra han sido los primeros en implantar el dispositivo. “Este nuevo desfibrilador tiene características relevantes que facilitan considerablemente la terapia de resincronización cardíaca de los pacientes y su calidad de vida", explica el Dr. Ignacio García Bolao, director del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardiaca de la Clínica Universidad de Navarra. Una de las particularidades del dispositivo responde a "su tamaño, siendo uno de los más pequeños que hay en el mercado, un aspecto importante porque mejora la comodidad del paciente, al mismo tiempo que logra resultados estéticos óptimos", añade.

“Otra de las grandes ventajas de este avance científico es la batería del dispositivo, la única clínicamente probada por nueve estudios independientes ofreciendo una longevidad de hasta 14, 7 años, en función del uso de las características del dispositivo, lo que significa que, aparte de evitar reintervenciones, y por lo tanto limitar el riesgo de complicaciones asociadas con tales procedimientos, permite a los médicos tomar decisiones sobre el tratamiento completamente personalizadas para cada paciente en lugar de optimizar la vida de la batería del dispositivo”, asegura García Bolao.

Así mismo, la nueva tecnología integrada en el desfibrilador está homologada para la realización de resonancias magnéticas. El número de pacientes con desfibriladores es "cada vez mayor" y se estima que "del 50 al 75 por ciento de estos pacientes" tendrá que realizarse una resonancia magnética durante la vida útil de su dispositivo. De este modo, los pacientes cardiológicos con este dispositivo pionero sí podrán someterse, si es necesario, a resonancias magnéticas regulares para una enfermedad neurológica o tumor.

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica grave en la que el corazón no consigue bombear la cantidad de sangre suficiente para satisfacer las necesidades del resto de órganos de cuerpo, lo que provoca síntomas como disnea, cansancio extremo y piernas y tobillos tumefactos. Esta enfermedad es también la causa principal de hospitalización en personas de más de 65 años e implica un coste elevado para los sistemas sanitarios, así como un coste significativo para los pacientes, sus familias y la sociedad en general. Las guías de la Sociedad Europea de Cardiología de 2016 para el diagnóstico y el tratamiento de la insuficiencia cardíaca aguda y crónica recomiendan tratamientos con dispositivos TRC para pacientes con insuficiencia cardíaca, subrayando que el tratamiento puede mejorar los síntomas de los pacientes y el bienestar general, así como reducir el riesgo de muerte.