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Radioterapia interna o Braquiterapia

"La gran ventaja de la braquiterapia es la reducción del tiempo total de tratamiento. Con la radioterapia convencional dura unas siete semanas. Con braquiterapia, cinco días".

DR. RAFAEL MARTÍNEZ MONGE
CODIRECTOR. DEPARTAMENTO DE ONCOLOGÍA RADIOTERÁPICA

La radioterapia interna o braquiterapia representa una técnica especial de radiación que tiene su base en la introducción de una fuente radioactiva (radioisótopo) en el tumor o en el lecho tumoral (tejido sano próximo al tumor que queda después de la extirpación del mismo y que tiene un alto riesgo de contener enfermedad microscópica residual).

Aporta la precisión de llevar una fuente que administra radiación muy intensa pero con gradiente, es decir, que irradia intensamente el tejido más próximo y con menor intensidad a medida que el tejido queda más alejado de esta fuente de radiación. Esto significa que los tejidos sanos no tendrán dosis de irradiación.

Aplica esta técnica sobre todo para tumores genitourinarios, ginecológicos y para sarcomas.

La Clínica Universidad de Navarra es uno de los centros de referencia internacional en la realización de implantes intraoperatorios y tratamiento de radiación con técnica de braquiterapia de alta tasa de dosis durante el postoperatorio de distintos tipos de tumores.

Tipos de radioterapia interna o braquiterapia

La braquiterapia intersticial introduce la fuente radiactiva en el tumor o el lecho tumoral.

Los implantes intersticiales temporales introducen la fuente radioactiva en el tumor o en el lecho del tumor extirpado mediante dispositivos de entrega especial, aplicadores.

Existen muchos tipos de aplicadores (catéteres, agujas, cilindros, tubos, sistemas con balón, etc.), varios de ellos específicos para cada tratamiento. Su característica común es que son huecos y permiten que una fuente radioactiva, controlada a distancia y que libera la radiación, se desplazarse por su interior.

La braquiterapia intersticial temporal trata diversos tumores: próstata, ginecológicos, mama. Generalmente, se utiliza como técnica complementaria a la radiación externa para administrar una dosis de radiación extra (sobreimpresión o boost) sobre el tumor o lecho tumoral.

Se pueden realizar procedimientos de braquiterapia intersticial temporal durante la extirpación de un tumor (a cavidad abierta). Se aprovecha la misma cirugía para reconocer directamente el lecho tumoral (que es una zona de alto riesgo de contener enfermedad residual microscópica) y poderlo tapizar con una serie de finos tubos de plástico (catéteres) que sirven para aplicar el tratamiento de radiación durante el perioperatorio.

Las ventajas de realizar el implante a cavidad abierta son: minimizar el error de reconocimiento de la zona de riesgo y administrar anticipadamente un tratamiento de radiación que ajuste la dosis de radiación según la distancia del tumor a los márgenes de resección.

La braquiterapia intersticial permanente, conocida como braquiterapia estereotáxica, braquiterapia de baja tasa o más popularmente llamada implante de semillas, introduce (implante) fuentes cerradas o selladas de material radiactivo (semillas) de pequeño tamaño (4,5 mm de longitud por 0,8 mm de diámetro, en el caso del que, alojadas en el volumen diana (tumor u órgano enfermo), permanecerán ancladas indefinidamente en él liberando la radiación de una manera ininterrumpida hasta que se produzca la completa desintegración del material radioactivo.

El implante permanente que se realiza con mayor frecuencia en el ámbito clínico es el implante de baja tasa con semillas de 125Yodo para tumores de próstata.

La Clínica fue el primer centro español en realizar braquiterapia intraoperatoria, que disminuye de modo importante el tiempo de administración de radioterapia.

Consiste en la irradiación parcial del tumor gracias a la implantación de catéteres de forma mínimamente invasiva, en el mismo acto quirúrgico en el que se extirpa el tumor.

Durante la cirugía se colocan de 5-10 tubos de plástico en la cavidad quirúrgica que queda tras la extirpación del tumor, en la que existe un riesgo de permanecer enfermedad residual tumoral microscópica o en la que existe el riesgo de contener enfermedad tumoral microscópica no extirpada por el cirujano. Estos tubos se fijan a la cavidad quirúrgica y se extraen a la superficie igual que un drenaje quirúrgico.

Con posterioridad, los catéteres permiten aplicar, de manera ambulatoria, la totalidad de la radiación necesaria en un periodo de 5 días (2 sesiones diarias), frente a las 6 semanas necesarias en la radioterapia convencional.

El tratamiento de la radiación se planifica mediante un navegador tridimensional que permite asignar de manera muy precisa la dosis alta de radiación en la zona que más lo requiere, disminuyendo la radiación sobre los órganos sanos como piel, corazón y pulmones.

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¿Cómo se realiza?

En el tratamiento radioterápico participa un equipo de profesionales especialmente entrenado dirigido por un oncólogo radioterápico.

El oncólogo radioterápico es un médico especialista en oncología radioterápica que elabora, prescribe y supervisa el plan de tratamiento radioterápico. Puede modificar el tratamiento dependiendo de la evolución del paciente, identifica y trata los efectos adversos de la irradiación y colabora con otros especialistas implicados en el tratamiento multidisciplinar del cáncer como oncólogos médicos y cirujanos.

Los físicos médicos trabajan estrechamente con el oncólogo radioterápico en la planificación y administración del tratamiento. Supervisan el trabajo del dosimetrista y se implican directamente en la planificación de tratamientos complejos. Además, elaboran y dirigen los programas de calidad de las unidades de tratamiento y realizan pruebas dirigidas a establecer el buen funcionamiento de las unidades y de la calidad del haz de irradiación.

Los dosimetristas realizan su trabajo junto con el oncólogo radioterápico y el físico médico para seleccionar la técnica de radiación capaz de generar la mejor distribución de la dosis de radiación sobre el tumor y la mayor exclusión de las dosis de radiación en los tejidos sanos. El trabajo lo realizan en ordenadores que utilizan algoritmos de cálculo complejos capaces de procesar distintos tipos de imágenes.

El técnico en radioterapia es la persona encargada de realizar el tratamiento diario de irradiación supervisado por el médico. Debe ser meticuloso en la inmovilización y posicionamiento diario del paciente, asegurar que se ha hecho el tratamiento adecuado y realizar un registro diario del tratamiento.

La enfermera de oncología radioterápica trabaja con todo el equipo de tratamiento para atender las necesidades del paciente y la familia, antes, durante y después del tratamiento. Explican los cuidados que se deben tener durante y después de la irradiación y los posibles efectos adversos y cómo tratarlos.

Otros profesionales de la salud implicados en el cuidado de estos pacientes son los médicos nutricionistas, fisioterapeuta, dentista y asistentes sociales.

Antes de realizar un tratamiento con radioterapia el médico oncólogo radioterápico habla con el paciente y le explica los beneficios y riesgos del tratamiento así como otras posibilidades terapéuticas existentes.

Posteriormente se realiza la simulación que consiste en tomar medidas y dibujar referencias en la piel para facilitar la entrada de los haces de irradiación externa a través de la piel de forma precisa y reproducible en cada una de las sesiones de tratamiento. Se realiza la inmovilización del paciente en una posición cómoda y reproducible que será utilizada diariamente durante la irradiación.

Para la inmovilización del paciente se utilizan distintos dispositivos como mascarillas termoplásticas, colchones de vacío o de resinas catalíticas, planos inclinados, etc., seleccionando un determinado método de inmovilización dependiendo de la localización tumoral y de la precisión requerida del caso.

En estas condiciones de inmovilización y fijación del paciente se realiza un TAC de planificación y se adquieren las imágenes axiales correspondientes. Estas imágenes de TAC son enviadas a un ordenador para la planificación virtual del tratamiento de irradiación. En el ordenador de planificación se escoge una determinada energía de fotones, el número de campos de radiación (habitualmente de dos a cuatro) y los ángulos de giro del cabezal del acelerador.

Se generan varios planes de tratamiento y el médico oncólogo radioterápico selecciona el plan que presente una distribución óptima de la dosis de irradiación capaz de maximizar la dosis de irradiación sobre el tumor minimizando la dosis que reciben las estructuras normales adyacentes.

Por último, el paciente inicia el tratamiento en la misma posición en la que se han realizado los procedimientos de simulación y planificación previa verificación de los campos de radioterapia que se realiza comparando imágenes reconstruidas en la planificación virtual con imágenes reales del propio paciente generadas mediante placa radiográfica o imágenes portales digitales.

¿Dónde la realizamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Departamento de Oncología Radioterápica

El Departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra cuenta con una dilatada experiencia en radioterapia externa y de intensidad modulada. Además, aplicamos diversas técnicas médico-quirúrgicas de última generación disponibles en pocos centros españoles. 

Somos uno de los centros de referencia internacional en la realización de implantes intraoperatorios y tratamiento de radiación con técnica de braquiterapia de alta tasa durante el postoperatorio.

Tenemos una de las experiencias más amplias a nivel mundial en el tratamiento en braquiterapia intraoperatoria de tumores de cabeza y cuello, sarcomas de partes blandas y tumores ginecológicos.

Tratamientos que realizamos

  • Braquiterapia intersticial.
  • Braquiterapia intraoperatoria.
  • Radioterapia externa 3D conformada.
  • Radioterapia de intensidad modulada.
  • Radioterapia estereotáxica.

¿Por qué en Madrid?

  • Profesionales expertos de referencia a nivel internacional.
  • Mayor accesibilidad para los pacientes nacionales e internacionales.
  • Tecnología de última generación, la más avanzada de España.
  • Unidad de Protonterapia más avanzada de Europa para el tratamiento del cáncer con protones.