Hepatocarcinoma

"Todo centro que quiera estar a la última en el tratamiento del hepatocarcinoma debe contar con la radioembolización, aunque por su sofisticación lo razonable es que haya centros de referencia para este tratamiento".

DR. BRUNO SANGRO
DIRECTOR. UNIDAD DE HEPATOLOGÍA

El hepatocarcinoma es el tumor primario del hígado más frecuente. 

Supone la quinta causa de muerte por cáncer en el mundo y, España, se dan entre 5.000 y 8.000 nuevos casos cada año.

Hoy en día contamos con un amplio abanico de tratamientos: el trasplante hepático, la cirugía de resección, la ablación por radiofrecuencia, la quimioembolización o la radioembolización. Además, en los últimos años se han desarrollado fármacos capaces de actuar sistémicamente en distintas etapas de la enfermedad.

La Clínica Universidad de Navarra tiene una experiencia de más de veinticinco años en el tratamiento de este tumor. Nuestro objetivo es ofrecer el mejor tratamiento y desarrollar líneas de investigación que nos ayuden a encontrar nuevas terapias. Nuestro centro se sitúa a la cabeza de la investigación en esta área.

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

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Nuestros profesionales le harán una valoración médica sin que tenga que moverse de casa.

¿Cuáles son los síntomas habituales?

En muchos casos, el hepatocarcinoma no presenta ningún síntoma hasta etapas muy tardías de su desarrollo. Ello se debe a que el interior del hígado no duele y puede albergar gran cantidad de tumor sin que aparezcan síntomas.

De manera excepcional, tumores pequeños pueden dar síntomas porque obstruyan la vía biliar y aparezca ictericia, o bien porque se rompan y produzcan hemorragias.

Ante cualquier síntoma, la recomendación es que acuda al especialista.

Cuando los tumores van aumentando su tamaño, sin ocasionar problemas, acaban por causar cansancio intenso, falta de apetito, pérdida inmotivada de peso, dolor debajo de las costillas derechas o picores.

<p>Imagen preview del infogr&aacute;fico sobre el trasplante hep&aacute;tico de donante vivo</p>

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que presente un hepatocarcinoma

¿Cuáles son las causas?

El hepatocarcinoma, en España y en el resto de países occidentales industrializados, aparece casi siempre como consecuencia de una enfermedad hepática de larga evolución, que en la mayoría de los casos es una hepatitis crónica. La mayoría de los pacientes tiene más de 40 años. 

Los virus de la hepatitis B y C producen a veces cirrosis y algunos de los pacientes con cirrosis desarrollan tumores en el hígado. Las cirrosis de otro origen, como el alcohol o trastornos metabólicos, también predisponen a la aparición de hepatocarcinoma.
 
En las zonas en las que el cáncer de hígado es más frecuente (Sudeste Asiático y África), se produce con mucha mayor frecuencia sin necesidad de cirrosis hepática previa. En estas regiones, los pacientes enferman, por lo general, a una edad más temprana (antes de los 40 años).

¿Cómo se diagnostica?

<p>Elastograf&iacute;a hep&aacute;tica&nbsp;</p>

La Clínica realiza diversas técnicas para diagnosticar los tumores hepáticos, entre ellos, el hepatocarcinoma.

Elastografía hepática: novedosa, incruenta, sencilla y rápida. Mejora el diagnóstico y el seguimiento evolutivo de la fibrosis hepática. La prueba dura apenas 15 minutos, no requiere anestesia y es indolora.

Otras técnicas para detectar posibles tumores hepáticos son: ecografía, escáner o TAC, resonancia magnética y biopsia hepática.

¿Cómo lo tratamos?

El objetivo de la quimioterapia es destruir las células tumorales para reducir la enfermedad, combinando gran variedad de fármacos, lo que les hace más eficaces.

Las células cancerosas crecen y se dividen rápidamente. La quimioterapia para o retrasa su crecimiento y demuestra una disminución de las recaídas de la enfermedad y un aumento de supervivencia.

La frecuencia y la duración de la quimioterapia dependen del tipo de cáncer, de los objetivos del tratamiento, de los medicamentos que se van a utilizar y de cómo el cuerpo responda a ellos.

Durante el tratamiento o a su fin, el oncólogo solicitará pruebas para conocer cómo responde el tumor a la quimioterapia: si ha desaparecido o disminuido, si permanece estable o si ha seguido su evolución.

La embolización arterial consiste en inyectar a través de la arteria, y del modo más selectivo posible, unas diminutas esferas plásticas que obstruyen los pequeños vasos. El resultado es que el tumor o los tumores quedan sin riego sanguíneo. El tratamiento suele repetirse cada seis semanas tantas veces como sea necesario, habitualmente tres o cuatro veces.

Aunque la embolización arterial no precisa quirófano ni anestesia, es frecuente un ingreso de entre dos y cuatro días, tiempo necesario para controlar efectos secundarios como el dolor, las náuseas y la fiebre. Aunque no es un tratamiento especialmente arriesgado, es habitual encontrarse cansado o con fiebre baja los días posteriores.

La embolización es un tratamiento que puede utilizarse cuando otros más resolutivos, como la cirugía o la radiofrecuencia, no son posibles.

Su aplicación ofrece mayor supervivencia a los pacientes y puede ser curativa. Hay que tener en cuenta que solo puede aplicarse cuando la función hepática es muy buena.

La radiofrecuencia consiste en una técnica terapéutica sencilla, segura y muy bien tolerada.

Se basa en la aplicación de un intenso calor en los tumores hepáticos, ya sean estos primarios o secundarios (metástasis hepáticas).

Para conseguir transmitir ese calor intenso a los tumores, se utilizan unas agujas que se introducen en el hígado a través de la piel, en un procedimiento que no requiere anestesia general, pero sí una sedación profunda para que resulte menos molesto. Para la colocación de las agujas en los tumores, el especialista se guía a través de una ecografía

Una vez colocadas, se aplica la energía que genera calor durante unos minutos. Todo el tejido que rodea la aguja, hasta un diámetro máximo de unos 5 cm, queda calcinado. Por ello, este tratamiento solo sirve para aquellos tumores de 5 cm o menos.

Cuando los tumores no son visibles en la ecografía o cuando son varios y el procedimiento se va a alargar, se puede efectuar en quirófano, con cirugía abierta o laparoscópica.

En general, el tiempo de ingreso hospitalario es de 24 horas.

El Ytrio90 son microesferas radioactivas que van directas al hígado.

Este tratamiento se dirige a los tumores hepáticos y lleva, directamente al hígado, millones de bolitas radioactivas microscópicas (radio o microesferas).

Estas microesferas contienen el elemento radiactivo Ytrio90, que radia a una distancia muy corta (unos 2,4 mm). Al colocarlas cerca de las zona tumorales, permite controlar la zona de radiación, evitando daño en las zonas sanas.

La Clínica cuenta con uno de los mejores resultados en supervivencia: más del 90% de los pacientes vivos 1 año después de la operación y una supervivencia aproximada a los 5 y 10 años del 70 y 60%, respectivamente.

El equipo de cirujanos y hepatólogos de la Clínica Universidad de Navarra ha superado los 400 trasplantes hepáticos, más de una veintena de donante vivo. Esto hace que la Clínica sea uno de los centros hospitalarios españoles expertos en los trasplantes de hígado de donante vivo adulto.

Es el único tratamiento curativo para enfermedades graves como la cirrosis, algunos tumores, anomalías hepáticas congénitas o trastornos metabólicos cuya deficiencia está en el hígado. Consiste en extirpar el hígado enfermo, completo o una parte, y sustituirlo por uno sano de un donante fallecido o vivo.

¿Dónde lo tratamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Área de Tumores de Hígado y Páncreas

La Clínica es uno de los primeros centros de España en poner en marcha el Área de Tumores de Hígado y Páncreas, un área multidisciplinar exclusiva para el abordaje integral de la patología tumoral de hígado, páncreas y vía biliar, así como del trasplante hepático de donante vivo. 

La atención al paciente estará coordinada por una única persona de referencia experta en estas patologías, que se encargará de informar y coordinar las consultas, pruebas, tratamientos, cirugías, etc., en un plazo de tiempo inferior a 24 horas.

Enfermedades que tratamos

Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

¿Por qué en la Clínica?

  • Valoración integral del paciente.
  • Posibilidad de comenzar el tratamiento personalizado a las 24 h de la primera consulta.
  • Cirugía minimamente invasiva para la mejor recuperación de los pacientes.

Los mejores profesionales a su disposición