Cáncer de tiroides

"Dado que la presencia de un nódulo tiroideo no significa necesariamente que la persona afectada tenga un cáncer tiroideo, lo más importante para confirmarlo es que el paciente sea examinado por un equipo interdisciplinar".

DR. JUAN CARLOS GALOFRÉ FERRATER
ESPECIALISTA. ÁREA DE PATOLOGÍA TIROIDEA

El cáncer de tiroides es el cáncer endocrinológico más frecuente aunque la mayoría de tumores son curables mediante tratamiento quirúrgico.

El principal síntoma del cáncer de tiroides es un bulto en el cuello. Ante cualquier irregularidad, es importante acudir al especialista, aunque en muchos casos la presencia de este síntoma no implica la existencia de una enfermedad tumoral.

La Clínica ha puesto en marcha el Comité de Cáncer de Tiroides con el objetivo de ofrecer una asistencia de calidad y personalizada desde el diagnóstico hasta la curación de la enfermedad refrendada por la experiencia del equipo de especialistas.

Hemos sido el primer centro en España en utilizar la cirugía robótica y endoscópica en intervenciones de tiroides desde la axila, sin cicatriz en el cuello.

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

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¿Cuáles son los síntomas habituales?

La mayoría de cánceres de tiroides no suelen producir ningún síntoma. En ocasiones, el principal síntoma que se nota es un bulto de consistencia dura en la glándula, es decir, en la parte anterior del cuello.

Otros síntomas

  • Ganglios cervicales: Dolor en el cuello, la mandíbula o el oído.
  • Si el cáncer es lo suficientemente grande, puede causar dificultad al tragar, cosquilleo en la garganta o dificultad para respirar si está presionando la tráquea.
  • Si el cáncer irrita un nervio que va hacia la laringe, puede producir ronquera.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que presente un cáncer de tiroides

Tipos de cáncer de tiroides

  • Cáncer papilar. Es el más frecuente, representa entre el 70% al 80% de todos estos cánceres, aunque también es el de mejor pronóstico. Diagnosticado de forma precoz y mediante un tratamiento adecuado, se logran curaciones completas en más del 90-95% de los casos, a pesar de su tendencia a extenderse a los ganglios del cuello.
  • Cáncer folicular. Supone entre el 10% al 15% de los cánceres de tiroides. También cuenta con un buen pronóstico, alcanzándose curaciones completas en un 70-80% de los casos, aunque tiene una mayor tendencia a producir metástasis en pulmón y huesos.
  • Cáncer medular. Es un cáncer raro que tiene su origen en las células parafoliculares. Puede formar parte de una Neoplasia endocrina múltiple tipo 2 o desarrollarse de forma espontánea. Tiene un pronóstico más complejo que los anteriores.
  • Cáncer anaplásico o indiferenciado. Su incidencia es excepcional y, desgraciadamente, su pronóstico es desfavorable. Generalmente afecta a personas mayores y puede aparecer por la evolución de cánceres papilares y foliculares.
  • Linfoma de tiroides: Es una neoplasia rara. Se origina en las células del sistema inmune del tiroides y crece muy rápido.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

  • Sexo y edad: es más frecuente en mujeres entre los 30 y 50 años.
  • Radiación: los pacientes que han recibido radioterapia en la cabeza o en el cuello tienen un riesgo mayor que la población general.
  • Factores genéticos: en el carcinoma medular, existe una forma familiar que aumenta la predisposición a padecerlo.
  • Dieta pobre en yodo: favorece la aparición de cáncer papilar y folicular de tiroides.

¿Cómo se diagnostica?

Imagen de Microscopía electrónica. Clínica Universidad de Navarra

En la Clínica Universidad de Navarra se lleva a cabo un estudio diagnóstico ante la sospecha de cáncer de tiroides que, habitualmente, se realiza en 4 horas a través del protocolo Fast Track.

En el Departamento de Endocrinología se realiza la historia clínica y una detallada exploración física. Una de las pruebas diagnósticas que realiza la Clínica es la ecografía tiroidea. Utiliza ultrasonidos y determina el tamaño del tiroides, si existen nódulos, su dimensión y consistencia y si existen otras zonas del cuello afectadas.

El diagnóstico definitivo del cáncer de tiroides se realiza mediante técnicas mínimamente invasivas: ecografía con punción-aspiración con aguja fina (PAAF) para estudio citológico. Tiene gran sensibilidad y especificidad para diagnosticar los subtipos de cáncer de tiroides y posibilita el estadiaje regional. Es útil también para el diagnóstico de patología tiroidea benigna y permite una valoración preoperatoria de las lesiones tiroideas.

¿Cómo lo tratamos?

En la mayoría de los casos, el cáncer de tiroides se cura, siendo la cirugía su tratamiento principal. Para ello, es necesario que el equipo de cirujanos posea una amplia experiencia. Una cirugía que se adapta al tipo de tumor. 

Si la citología es compatible con un carcinoma papilar se recomienda el tratamiento quirúrgico cuya extensión dependerá de la afectación en cada caso y valorada en los estudios diagnósticos. El periodo postoperatorio suele ser de 48 horas. 

En casos en los que el estudio citológico sea indeterminado, se realiza una hemitiroidectomia, extirpando la parte del tiroides en la que está alojado el nódulo. Si el resultado postquirúrgico analizado en Anatomía Patológica indica que se trata de un carcinoma (lo que sucede en el 20-70% de los casos), se suele recomendar reintervenir para completar la tiroidectomía.

Tras la extirpación del tiroides, el paciente precisa tomar levotiroxina de por vida.

El tratamiento con Yodo 131 se utiliza de forma complementaria a la cirugía para la destrucción de restos tiroideos o como tratamiento de elección en la afectación próxima al área resecada y a distancia (metástasis) del carcinoma.

Este tratamiento se realiza, en los casos en los que está indicado, aproximadamente dos meses después de la intervención quirúrgica.

El yodo se elimina fundamentalmente por la orina.

Pasadas 72 horas, se realiza una gammagrafía o rastreo de cuerpo entero que permite determinar la existencia o no de metástasis.

Tras la cirugía es necesario, en la mayoría de los casos, completar el tratamiento con hormonoterapia, quimioterapia y/o radioterapia.

Hormonoterapia: Administración de hormona tiroidea sintética para suplir la función fisiológica del tiroides. Se aplica tras la extirpación quirúrgica del tiroides o la administración con yodo radiactivo.

Quimioterapia: Solo indicada si existe enfermedad metastásica diseminada o han fracasado otros tratamientos.

Radioterapia: En ocasiones, con fines paliativos, para destruir las células tumorales. Se aplica en caso de cirugía incompleta, extensión alrededor deltiroides o afectación de ganglios. Asimismo, se puede administrar en recidivas no operables o que no respondan al radioyodo. Además, la irradiación externa está indicada como tratamiento paliativo para destruir células tumorales implantadas en otras localizaciones.

En la Clínica se hace una valoración de la situación individualizada de cada paciente.

Tras el tratamiento inicial (ya sea cirugía o radioyodo), el equipo multidisciplinar decidirá la mejor opción terapéutica siguiendo las indicaciones de los últimos consensos internacionales.

El paciente recibe un informe después de cada visita dónde se le indica la respuesta que ha tenido al tratamiento (según la estadificación dinámica de riesgo), los objetivos de seguimiento y una recomendación sobre cuándo conviene llevar a cabo la siguiente revisión.

En el caso de que aparezcan recidivas el médico responsable, de acuerdo con las indicaciones del equipo multidisciplinar aconsejará acerca de las mejores opciones de tratamiento, adaptando las herramientas terapéuticas disponibles a la situación personal del paciente.

¿Qué ensayos clínicos tenemos sobre este tema?

Multisede
reclutamiento

XL184-311 Estudio de cabozantinib (XL184) en pacientes con cáncer diferenciado de tiroides resistente a radioyodo que han progresado después de tratamiento dirigido previo con VEGFR

El objetivo principal de este estudio es conocer la eficacia y la seguridad del fármaco del estudio en comparación con el placebo (una sustancia inactiva que tiene el mismo aspecto que el fármaco del estudio, pero que no contiene ningún fármaco activo) y saber en qué medida es efectivo cabozantinib en los pacientes con CDT. Los investigadores utilizan un placebo para saber si el fármaco del estudio es más eficaz o más seguro que no t...

¿Dónde lo tratamos?

EN NAVARRA Y MADRID

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Especialistas del Área de Patología Tiroidea

El Área de Patología Tiroidea está integrada por un equipo multidisciplinar de especialistas que trabajan de manera conjunta para ofrecer a los pacientes con problemas tiroideos un diagnóstico preciso.

Tras el diagnóstico, se indica al paciente el tratamiento más adecuado a su caso y se realiza un seguimiento continuo para lograr los objetivos deseados.

La Clínica es pionera en la implementación de técnicas médicas en España y a nivel mundial, y es referencia internacional en procedimientos altamente especializados.

Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

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