Anatomía
Tiene por limites un marco osteofibroso de forma romboidal, constituido en su parte anterior por el borde inferior de la sínfisis del pubis y por las ramas isquiopubianas; y a nivel posterior, por el vértice del cóccix y por los ligamentos sacrociáticos mayores.
Si trazáramos una línea transversal desde una tuberosidad isquiática a la otra dividiríamos el periné en dos segmentos triangulares. El triángulo muscular posterior es atravesado por el recto, también llamado periné posterior o anal, y el anterior es atravesado por la uretra en el hombre y por la uretra y la vagina en la mujer, denominándose perine urogenital.
La patología asociada al suelo pélvico deriva de los órganos que sostiene (recto, vagina, útero y vejiga), en la medida que la debilidad o disfunción de estos músculos ocasiona una malposición de los órganos mencionados, ocasionando su prolapso y alterando la continencia urinaria y/o fecal.
Los trastornos del suelo pelviano suelen dar los siguientes síntomas:
- Incontinencia urinaria: pérdida involuntaria de orina sin control del llenado y vaciado de la vejiga urinaria, existiendo a veces un fuerte deseo de orinar.
- Pérdida del control de la retención de heces y escape de gases.
- Prolapso genital: descenso de los órganos pelvianos por debajo de la posición normal hacia la vagina notando un “bulto“ a nivel de genitales externos y que habitualmente se acompaña de trastornos locales.
- Dolor pelviano, sensación de quemazón u otros síntomas como dolor en la vejiga o en la uretra.
- Alteraciones y discomfort en las relaciones sexuales.



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