Trastorno bipolar
Cursa en brotes y tiende a la cronicidad, siendo con el tiempo menos frecuentes las recaídas. Puede afectar aproximadamente a 2 de cada 100 personas, y tiene la misma incidencia en ambos sexos. La enfermedad puede comenzar de forma imperceptible en la adolescencia y aparecer de forma abrupta en la edad adulta.
Las personas que sufren esta enfermedad experimentan cambios de ánimo inusuales. Alternan periodos de tiempo en que se sienten muy felices, “animados” y mucho más activos que de costumbre (a esto se le llama manía)., con periodos en se sienten muy tristes y “deprimidos” y son mucho menos activos (a esto se le llama depresión). El trastorno bipolar también puede provocar cambios en la energía y en el comportamiento.
Las personas pueden tener episodios maníacos, depresivos, o “mixtos”. Un episodio mixto incluye síntomas tanto maníacos como depresivos que se dan al mismo tiempo.
Síntomas del episodio de manía
- Sentirse muy “alegres” o “animados”
- Sentirse muy “nervioso” o “alterado/ansioso”
- Hablar muy rápido de muchas cosas distintas
- Tener una fluidez de ideas y creatividad fuera de lo habitual
- Estar inquieto, irritado, o “sensible”
- Tener menos necesidad de sueño
- Creerse capaz de hacer muchas cosas a la vez y estar más activos de lo común
- Actúar de manera desinhibida, con aumento de los gastos, el deseo sexual y a veces la promiscuidad.
- Infravalorar los riesgos, se puede poner en riesgo la propia salud y la de los demás.
Síntomas del episodio depresivo
- Sentirse muy “deprimidos” o tristes, no disfrutar de nada
- Estar encamados por no poder levantarse de la cama y no tener ganas de nada
- Sentirse preocupados y vacíos
- Tener problemas para concentrarse
- Olvidarse mucho de las cosas
- Perder el interés en actividades divertidas, volverse menos activos o sin ganas de nada
- Sentirse cansados o sin energía
- Tener dificultad para dormir o dormir en exceso
- Pensar en la muerte o el suicidio
A veces la intensidad de la euforia hace que se pierda el contacto con la realidad, y aparecen así síntomas psicóticos como delirios y alucinaciones, que en la mayoría de los casos causan la hospitalización para controlar los síntomas y evitar daños.
Además se pueden presentar alteraciones del comportamiento. El enfermo puede beber demasiado, consumir drogas o gastar demasiado dinero. Estos problemas pueden dañar vidas, perjudicar relaciones, hacer perder el empleo, etc.
Causas
Varios factores pueden contribuir al trastorno bipolar, entre ellos:
- Geneticos; la enfermedad puede presentarse en varios miembros de una misma familia, estudios genéticos en diferentes cromosomas avalan esta posibilidad.
- Anormalidades en la estructura y función del cerebro
- El consumo de drogas, entre ellas el alcohol, o algunas situaciones muy estresantes emocionalmente, pueden desencadenar el inicio de los síntomas en aquellas personas genéticamente predispuestas a sufrir la enfermedad.
En la Clínica Universidad de Navarra ofrecemos:
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se realiza mediante
- Entrevista clínica
- Descarte de enfermedad organica. Para lo cual se realizan distintas pruebas de Resonancia Magnetica, Analíticas generales y especificas, y valoración de otros especialistas.
- Pruebas de psicodiagnóstico.
TRATAMIENTO
Con el tratamiento adecuado la evolución es generalmente buena y se busca la estabilización del ánimo y la recuperación del funcionamiento global del paciente.
Se puede realizar tanto a nivel ambulatorio como de hospitalización dependiendo de la gravedad de la sintomatología.
Sin tratamiento son frecuentes las recaídas y conllevan importantes repercusiones en todas las áreas: familiar, social y laboral. La tasa de suicidio en los pacientes bipolares no tratados es alta y oscila alrededor del 10-15%.
Los tratamientos que se utilizan son:
- Fármacos estabilizadores del estado de animo: se consideran la primera línea de tratamiento. Entre ellos estan la carbamazepina, lamotrigina, litio y ácido valproico.
- Ansiolíticos, como las benzodiazepinas, que se pueden utilizar para estabilizar el estado de ánimo, tratar la ansiedad y el insomnio asociados.
- Antipsicóticos para tratar los síntomas psicóticos si es que los presentan.
- Se pueden agregar antidepresivos para tratar la depresión. Las personas con trastorno bipolar son más propensas a tener episodios maníacos e hipomaníacos si se les administran antidepresivos. Debido a esto, los antidepresivos sólo se usan en personas con enfermedad bipolar que también esten tomando un estabilizador del estado de ánimo.
- Terapia electroconvulsiva para tratar la fase depresiva o maníaca del trastorno bipolar que no responde a los medicamentos.
- Terapia psicoeducativa: El apoyo y soporte familiar es fundamental en la estabilidad de estos pacientes por lo que se instruye a los familiares en el conocimiento de la enfermedad, en aprender a mantener estilos de vida regulares y hábitos sanos, detectar síntomas iniciales de recaída, evitar en la medida de lo posible someterse a situaciones estresantes, realizar actividades lúdicas que favorezcan la relajación, conocer los efectos nocivos del incumplimiento terapéutico o mejorar el conocimiento de los fármacos empleados y de sus efectos secundarios para reducir su abandono.


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