Nefrología pediátrica

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Es una Unidad Clínica dedicada al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del riñón y del sistema urogenital propias del niño. Es una unidad de carácter multidisciplinar en la que se combinan especialistas de tres departamentos, dos clínicos y uno quirúrgico.

La patología urogenital tiene una gran importancia en la edad pediátrica. Un diagnóstico rápido seguido de un tratamiento adecuado, habitualmente lleva a la completa resolución de una mayoría de procesos nefro-uro-genitales. Por el contrario, una mala interpretación o acción terapéutica puede dar lugar a lesiones permanentes o pérdidas sustanciales de función con grave repercusión posterior.

A lo largo de las últimas décadas ésta subespecialidad ha obtenido grandes avances terapéuticos, consiguiendo reducir de forma muy significativa el número de pacientes cuya enfermedad evoluciona de manera adversa hacia la enfermedad renal terminal. La prevalencia de diálisis se sitúa en 14 casos por millón en menos de 19 años en España. En gran medida los avances son consecuencia del desarrollo de una tecnología puntera que nos permite con un grado de invasión mínimo explorar adecuadamente todo el sistema nefro-urinario.

En este sentido, la Clínica dispone de los recursos diagnósticos mas modernos, necesarios para realizar un diagnóstico certero y precoz de la patología nefrourológica.

  1. Glomerulonefritis agudas. Síndrome hemolítico-urémico: Las glomerulonefritis agudas (GNA) constituyen un amplio grupo de enfermedades con la característica común de su comienzo brusco y la proliferación de las células endocapilares del glomérulo. Clínicamente, suelen manifestarse como síndrome nefrítico agudo (SNA): hematuria, insuficiencia renal aguda, hipertensión y proteinuria moderada, aunque pueden debutar como hematuria recurrente. Las GNA pueden presentarse en asociación con una variedad de infecciones bacterianas y víricas, pero en la mayoría de los casos el estímulo antigénico inicial es desconocido. En los países desarrollados, la nefropatía IgA es, en la actualidad, la más frecuente de las glomerulonefritis primarias. En determinados cuadros clínicos de SNA puede no existir proliferación celular, como ocurre en la microangiopatía trombótica secundaria al síndrome hemolítico-urémico.
  2. Síndrome nefrótico idiopático: El Síndrome Nefrótico (SN) es la manifestación clínica de las alteraciones bioquímicas producidas por una lesión glomerular que tiene como punto fundamental la alteración de la permeabilidad de la pared capilar glomerular, dando origen a una proteinuria masiva con hipoalbuminemia. Las manifestaciones clínicas son derivadas de esta situación de hipoalbuminemia, como consecuencia directa de la afectación de otros órganos y sistemas, así como de los mecanismos de compensación inducidos por ello.
  3. Tubulopatías que cursan con o sin hipercalciuria: Las tubulopatías son un grupo heterogéneo de entidades definidas por anomalías de la función tubular renal. Pueden ser simples o complejas según se afecte el transporte tubular de una o varias sustancias. Se distinguen las tubulopatías hereditarias o primarias, de las secundarias a tóxicos, fármacos u otras enfermedades.
  4. Glomerulonefritis crónicas: Es la etapa avanzada de un grupo de trastornos renales, los cuales producen inflamación y destrucción lentamente progresiva de las estructuras internas del riñón, llamadas glomérulos. En algunos casos, se encuentra que la causa es un ataque específico al sistema inmunitario del organismo, pero en la mayoría de los casos, la causa se desconoce. El daño a los glomérulos afecta la capacidad de los riñones para filtrar los líquidos y desechos apropiadamente, lo cual lleva a la presencia de proteína y sangre en la orina. Esta afección puede desarrollarse después de superar la fase aguda de la glomerulonefritis rápidamente progresiva. En alrededor de la cuarta parte de las personas con glomerulonefritis crónica, no hay antecedentes de enfermedad renal y el trastorno inicialmente aparece como una insuficiencia renal crónica. La glomerulonefritis está dentro de las principales causas de la insuficiencia renal crónica y de la enfermedad renal en estado terminal.
  5. Glomerulopatías secundarias: Las glomerulopatías crónicas son un grupo de enfermedades en las cuales el glomérulo está predominantemente implicado en el proceso inflamatorio. A partir de la etiología conviene distinguir las glomerulonefritis primarias delas que resultan como parte de una enfermedad generalizada o sistémica, llamadas glomerulopatías secundarias. Las glomerulopatías secundarias más frecuentes en edad pediátrica son la nefropatía de Schonlein-Henoch, la afectación renal que se ohserva en el curso de la diabetes mellitus, lupus eritematoso diseminado, vasculitis, escleroderrnia, enfermedad mixta del tejido conectiva y amiloidosis renal y la nefropatía asociada a la infección por el virus de inmunadeficiencia humana
  6. Malformaciones congénitas del tracto urinario. Dilatación de la vía urinaria intraútero:  El uso rutinario de la ecografía prenatal, permite detectar las distintas anomalías estructurales que pueden aparecer a cualquier nivel de la economía fetal. Las anomalías renales y del tracto urinario representan el 30-50% del total de las malformaciones fetales y se observan en el 0.1-1% de todas las gestaciones. En muchos casos serán de escasa significación patológica, pero en algunas ocasiones estarán asociadas a procesos graves. El diagnóstico por ecografía de una nefropatía fetal se basa fundamentalmente en la demostración de un tamaño renal anormal, un cambio en la ecogenicidad del parénquima renal y/o en la presencia de quistes renales. Las uropatías se caracterizan por presentar además, una dilatación a cualquier nivel de la vía urinaria.
  7. Nefrología neonatal
  8. Infección del tracto urinario: La prevalencia global de la ITU en población pediátrica se ha estimado en el 5 %, con una incidencia anual de 3,1/1.000 niñas (0-14 años) y de 1,7/1.000 niños (0-14 años), siendo más frecuente en varones en los primeros 6 meses de vida y produciéndose un incremento progresivo con predominio de niñas a partir del año de vida. Se consideran factores de riesgo las anomalías del tracto urinario, la uretra corta, la fimosis en lactantes varones, la disfunción vesical, el estreñimiento y la infestación poroxiuros, además de la instrumentación de la vía urinaria, la vejiga neurógena y las concentraciones bajas de sustancias antibacterianas en la orina. El Reflujo vesicoureteral se detecta en el 30-40% de niños y niñas menores de 2 años tras su primera ITU y en el 20-25% de niñas escolares con ITU recurrente. La recurrencia es frecuente (15-20%), especialmente en el primer año tras el episodio inicial, aumentando el riesgo con el número de episodios previos (hasta el 60-75% de los casos con tres o más episodios).
  9. Reflujo vesicoureteral. Nefropatía cicatrizal: El Reflujo Vésico Ureteral (RVU) primario es un proceso heterogéneo que se define como el paso retrógrado no fisiológico de la orina desde la vejiga al uréter, sin que exista una causa anatómica o neurológica que lo justifique. Es la anomalía de la vía urinaria más frecuente en niños con una prevalencia aproximada de 1%. El diagnóstico se realiza generalmente en el estudio de una Infección del Tracto Urinario (ITU), tras diagnóstico prenatal de dilatación de la vía urinaria y en otras ocasiones en un estudio familiar de afectos de RVU. No obstante hay casos de RVU diagnosticados en pacientes asintomáticos. La presencia de daño renal (Nefropatía por reflujo o cicatrices) se valorará con la Gammagrafía renal con DMSA.
  10. Trastornos de la micción. Enuresis nocturna

En la Clínica

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