El cáncer de mama

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Un cáncer femenino y occidental
El cáncer de mama se ha convertido en el tumor más frecuente entre las mujeres occidentales, y se estima que en los países de la Unión Europea la probabilidad de desarrollar esta enfermedad antes de los 75 años es del 8%. En España, la incidencia de un carcinoma mamario se cifra en 4 ó 5 por cada 100 mujeres, y de cada 100 casos, 99 aparecen en la población femenina, mientras que uno se presenta en el varón. El cáncer de mama consiste en la proliferación de células malignas en los lóbulos de la mama -divididos a su vez en lobulillos-, que están unidos por unos conductos que terminan en el pezón. El tumor puede quedarse en la mama o extenderse a otros órganos del cuerpo, produciendo metástasis. Aunque no se conoce con exactitud la causa de este cáncer, sí se sabe se enumeran unos factores de riesgo asociados a su aparición. Existen igualmente una serie de síntomas más frecuentes, si bien en muchos casos la enfermedad no provoca ningún signo, motivo por el que la Clínica Universidad de Navarra apuesta por iniciar los chequeos mamarios mediante mamografía a partir de los 40 años. En este centro especializado se realizan al año entre 4.000 y 5.000 mamografías.

La Clínica cuenta con avanzados sistemas, manejados por profesionales especialistas, para diagnosticar esta enfermedad en un estadio precoz, ya que se está registrando un considerable incremento de casos de cáncer de mama en mujeres cada vez más jóvenes, muchas de las cuales todavía se encuentran en período fértil.

Como muestra de la efectividad de la prevención, cabe recordar que Navarra fue la primera Comunidad Autónoma que implantó en 1990 un programa de diagnóstico precoz por mamografía y los fallecimientos por esta causa se han reducido un 8% al año desde 1995, frente al 2% de la media nacional.

En la Clínica esta enfermedad se aborda de manera interdisciplinar, gracias a la interrelación entre el Área de Patología Mamaria y los departamentos de Oncología, Ginecología y Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

Factores de riesgo
Aunque no se conoce con exactitud la causa del cáncer de mama, sí se sabe que existen unos factores de riesgo asociados a su aparición. Entre ellos:
  • Tener dos familiares de primer grado (madre, hermana, tía) que hayan padecido cáncer de mama, que uno de los familiares con esta enfermedad sea varón o que el cáncer haya sido diagnosticado antes de los 35 años.
  • Una menstruación precoz, antes de los 12 años, o tardía (después de los 15).
  • Tener el primer embarazo después de los 30 años o no tener hijos.
  • Padecer enfermedades benignas de mama.
  • Alto consumo de grasas, beber y fumar en exceso.
Sin embargo, más de la mitad de las mujeres que padecen cáncer de mama no tienen ninguno de estos factores de riesgo, ni todas las mujeres que cuentan con uno o más factores de riesgo llegan a presentarlo, por lo que cobran especial importancia los sistemas de detección precoz, fundamentalmente a través de mamografías.
Chequeos, a partir de los 40
Los especialistas de la Clínica Universitaria aconsejan comenzar con los chequeos mediante mamografías cuando la mujer cumple cuarenta años. En el caso de que existan factores de riesgo, deben iniciarse antes, y será el especialista el indicado para seleccionar la exploración más adecuada y la periodicidad. Durante las últimas décadas, su frecuencia ha aumentado, pero también se asiste a un incremento significativo en el índice de curaciones, que se debe fundamentalmente a la mejora de los medios, tanto en formación de especialistas como en aparición de nuevas técnicas y perfeccionamiento de las existentes. Al tiempo, ha crecido la sensibilización de las mujeres para realizarse controles médicos.

En la Clínica Universitaria, profesionales de distintas especialidades -Área de Patología Mamaria, Cirugía, Radiología, Ginecología, Anatomía Patológica y Citología, Cirugía Plástica, Radioterapia y Oncología- aportan sus conocimientos sobre patología mamaria propios de su especialidad para orientar al paciente en los posibles tratamientos y diseñar el más adecuado.

Los controles periódicos permiten la detección precoz, uno de los principales mecanismos de control de posibles alteraciones mamarias. Como consecuencia de las campañas de prevención y de los controles periódicos en mujeres que no presentan ningún tipo de síntoma, los tumores que se descubren son cada vez más pequeños. La mayoría de las alteraciones que una mujer puede encontrar a lo largo de su vida son de carácter benigno, frecuentemente de origen hormonal y relacionados con el ciclo menstrual, aunque otras muchas se traducen en la fase inicial de un tumor de mama. Entre los tumores pueden aparecer unos benignos, frente a otros malignos, capaces de extenderse a otros órganos.
Chequeos, a partir de los 40
Los especialistas de la Clínica Universitaria aconsejan comenzar con los chequeos mediante mamografías cuando la mujer cumple cuarenta años. En el caso de que existan factores de riesgo, deben iniciarse antes, y será el especialista el indicado para seleccionar la exploración más adecuada y la periodicidad. Durante las últimas décadas, su frecuencia ha aumentado, pero también se asiste a un incremento significativo en el índice de curaciones, que se debe fundamentalmente a la mejora de los medios, tanto en formación de especialistas como en aparición de nuevas técnicas y perfeccionamiento de las existentes. Al tiempo, ha crecido la sensibilización de las mujeres para realizarse controles médicos.

En la Clínica Universitaria, profesionales de distintas especialidades -Área de Patología Mamaria, Cirugía, Radiología, Ginecología, Anatomía Patológica y Citología, Cirugía Plástica, Radioterapia y Oncología- aportan sus conocimientos sobre patología mamaria propios de su especialidad para orientar al paciente en los posibles tratamientos y diseñar el más adecuado.

Los controles periódicos permiten la detección precoz, uno de los principales mecanismos de control de posibles alteraciones mamarias. Como consecuencia de las campañas de prevención y de los controles periódicos en mujeres que no presentan ningún tipo de síntoma, los tumores que se descubren son cada vez más pequeños. La mayoría de las alteraciones que una mujer puede encontrar a lo largo de su vida son de carácter benigno, frecuentemente de origen hormonal y relacionados con el ciclo menstrual, aunque otras muchas se traducen en la fase inicial de un tumor de mama. Entre los tumores pueden aparecer unos benignos, frente a otros malignos, capaces de extenderse a otros órganos.
Síntomas más frecuentes
El cáncer de mama se presenta casi sin síntomas, aunque hay algunos definidos que llevan a la mujer a consultar con su especialista:
  • La mujer nota un bulto pequeño o una masa en la mama.
  • Cambios en la forma y volumen de la mama.
  • Retracción y eczema del pezón.
  • En algunas ocasiones el pezón emite sangre.
  • El dolor de la mama hace pensar en una lesión benigna, pero también puede tratarse de cáncer de mama.
  • Hay un tipo de cáncer de mama muy agresivo en el que la piel de la mama se asemeja a la corteza de la naranja (piel de naranja).

En la Clínica

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