Cáncer de mama

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El tratamiento del cáncer de mama es multidisciplinar y se basa en tres pilares: cirugía, terapia sistémica (quimioterapia, hormonoterapia, etc.) y radioterapia.

La Clínica cuenta con un Área multidisciplinar del Cáncer de Mama para conseguir el diagnóstico más rápido y ofrecer a las pacientes el tratamiento más idóneo en cada caso.

Los distintos tratamientos que se realizan en el departamento de Oncología Médica para las pacientes con cáncer de mama son:

Quimioterapia

La quimioterapia se puede administrar  de modo adyuvante (tras la cirugía del cáncer de mama), neoadyuvante (antes de la cirugía del tumor) y en enfermedad diseminada para controlar las metástasis a distancia.

La adyuvancia se emplea en tumores localizados, como una ayuda a los tratamientos locales para controlar la enfermedad y la intención es erradicar las células tumorales circulantes y las micrometástasis. En la neoadyuvancia, se pretende iniciar lo antes posible el tratamiento sistémico, valorar in vivo la respuesta del tumor al tratamiento (comprobar que el tumor es sensible y disminuye con la quimioterapia) y aumentar las cirugías conservadas en tumores que de entrada precisan una mastectomía o realizar una cirugía en tumores que de entrada no son operables.

La Clínica dispone de protocolos específicos y gran experiencia en la administración de quimioterapia durante el embarazo.

Actualmente disponemos de un amplio arsenal de quimioterápicos antitumorales para el cáncer de mama: taxanos, antraciclinas, derivados de platino, alquilantes, alcaloides de la vinca, derivados de camptotecina, gemcitabina y fluoropirimidinas.

La selección del esquema más adecuado de quimioterapia va a depender del tamaño tumor, la afectación ganglionar, la existencia de metástasis a distancia, los tratamientos previos, el subtipo tumoral de cáncer de mama (basado en  la expresión de receptores de estrógenos, progesterona, HER2, Ki67, p53, grado histológico……), la edad, la comorbilidad,  el estado funcional de la paciente y la potencial toxicidad.

Hormonoterapia

Es la primera terapia específica empleada en el cáncer de mama y se prescribe en aquellos tumores que expresan receptores de estrógenos, alrededor de un 70-80% de los cánceres de mama. Este tratamiento disminuye el riesgo de recaídas y aumenta la supervivencia en las pacientes con cáncer de mama hormonosensible

Existen diferentes fármacos como son los moduladores selectivos de receptores de estrógenos (tamoxifeno), los inhibidores de la aromatasa (anastrozol, letrozol, exemestano), los análogos de LHRH (goserelina, triptorelina), los antagonistas de receptores de estrógenos (fulvestrant) y los progestágenos (acetato de megestrol y medroxiprogesterona).

Durante el tratamiento hormonal antitumoral es importante que las pacientes se controlen mediante exploración ginecológica (citología y ecografía), niveles de mineralización ósea (densitometría) y niveles de colesterol en sangre.

Actualmente se está planteando el uso de terapia hormonal con fines preventivos en pacientes que no han desarrollado un cáncer de mama pero que han sido diagnosticados de lesiones premalignas mamarias.

Inmunoterapia

La inmunoterapia es un tratamiento en el que se elaboran vacunas que consiguen activar la respuesta inmune del organismo frente al tumor.

Este tratamiento sirve de complemento al tratamiento oncológico que se le realiza al paciente y debe repetirse cada dos años, durante los primeros 5 años que es el periodo más probable en el que el cáncer puede volver a aparcer.

Las vacunas se elaboran en el laboratorio de GMP de Terapia Celular de la Clínica con células extraídas de la propia paciente. Esta células se procesan y se “marcan” con los antígenos del tumor, estimulando al sistema inmune del organismo a defenderse contra éste.

La Clínica ha iniciado un ensayo clínico para comprobar la eficacia de estas vacunas para reducir la progresión del cáncer de mama en un subgrupo tumoral que no expresa la proteína HER2.

Terapias biológicas

HER2 es un receptor que pertenece a la familia de los receptores de  los factores de crecimiento epidérmico, y los tumores que sobreexpresan esta proteína pueden tratarse con inhibidores del receptor HER2, ya que han demostrado importante actividad en combinación con la quimioterapia mejorando las respuestas tumorales y la supervivencia de las pacientes.

Como novedades recientes, los tumores de mama triple negativos se podrían beneficiar de los inhibidores de PARP (iniparib), que impiden la reparación de ADN en la célula tumoral, habiendo demostrado beneficio clínico y de supervivencia en combinación con la quimioterapia. También se está estudiando la combinación de hormonoterapia con los inhibidores de tirosina quinasa (erlotinib, sorafenib, gefitinib).

Por último, los fármacos antiangiogénicos impiden la formación de vasos “anómalos” que aportan nutrientes al tumor y favorecen su crecimiento y metastatización. La adición de bevacizumab a la quimioterapia ha demostrado un retraso en el tiempo a la progresión de la enfermedad en pacientes con metástasis a distancia.

Lo más esperanzador es que se siguen investigando nuevos agentes para bloquear dianas específicas tumorales (unas conocidas y otras nuevas) en el cáncer de mama, con intención de aumentar la eficacia y reducir la toxicidad.

En la Clínica

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