Párpados

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La Cirugía Oculoplástica es la subespecialidad de la oftalmología que trata los problemas de los párpados, la órbita, y la vía lagrimal. 

Imagen anatomia del parpadoÉsto incluye las malposiciones palpebrales como el párpado caído, tumores, reconstrucciones, problemas de lagrimeo y muchas otras patologías. 

La compleja anatomía de los párpados y su íntima relación con el ojo hace fundamental que sea un oftalmólogo especializado en Cirugía Oculoplástica quien trate estos problemas.

Blefaritis

La blefaritis en una condición muy común que consiste en la inflamación del reborde de los párpados, donde nacen las pestañas. Existen diferentes tipos de blefaritis, pero en general todas se manifiestan con síntomas similares, escozor, picor, ojos rojos, orzuelos y chalazions frecuentes y legañeo matutino. Todos estos síntomas son debidos a un sobrecrecimiento bacteriano y/o a una disfunción en las glándulas de los párpados, que son esenciales en la formación de la película lagrimal.

La blefaritis se considera una condición crónica, por lo que no existe una cura fácil y rápida.  En caso de existir una causa subyacente, como por ejemplo el acné rosácea, el tratamiento irá dirigido al proceso causal. La higiene palpebral diaria ha demostrado ser el mejor tratamiento para la gran mayoría de pacientes con blefaritis. Idealmente debe realizarse dos veces al día (mañana y noche), especialmente a nivel de la raíz de las pestañas. En ocasiones está indicada la aplicación de ungüentos antibióticos (con ó sin cortisona) durante períodos cortos de tiempo si se considera que existe un sobrecrecimiento bacteriano. El tratamiento con doxiciclina oral (antibiótico) puede ser muy eficaz en ciertos tipos de blefaritis. 

Chalazion

El chalazion es un nódulo que se forma en los párpados debido a la obstrucción de los conductos de las glándulas sebáceas (glándulas de meibomio) que se encuentran en el margen palpebral. Estas glándulas se encargan de secretar el componente graso de la película lagrimal, y es esencial para una adecuada protección de la superficie ocular. Cuando el conducto de alguna de estas glándulas se obstruye, la secreción grasa se acumula y el cuerpo reacciona con un proceso inflamatorio que rodea la glándula. A diferencia del orzuelo, no se trata de un proceso primariamente infeccioso.

El síntoma principal del chalazión es la presencia de un nódulo en el párpado. Puede ser doloroso inicialmente y provocar un hinchazón generalizado de todo el párpado.

La edad de presentación más común es la adolescencia. El embarazo también puede dar lugar a la aparición de chalazions. Otros factores de riesgo son: Blefaritis, dermatitis seborreica y acné rosácea.

Aproximadamente un 25% de los casos de chalazion desaparecen sin tratamiento alguno. En muchas ocasiones el chalazion se cronifica y requiere algún tipo de tratamiento. El calor local ( ej. paños calientes) aplicado varias veces al día puede ayudar a desobstruir el conducto de la glándula. En esta fase también se recomienda la aplicación de ungüentos con antibiótico y corticoide 1 ó 2 veces al día para disminuir la inflamación. Cuando un chalazion no se resuelve con la medidas anteriores se recomienda la inyección local de corticoide. Esto puede realizarse fácilmente en la consulta sin necesidad de anestesia. Cuando un chalazion es resistente a este último tratamiento queda el tratamiento quirúrgico. Con anestesia local puede abrirse directamente la glándula afectada y resecar el tejido cicatricial que la rodea. Ésta es una intervención menor que dura unos 10 minutos. En ciertas personas con chalazions muy recurrentes o en pacientes con acné rosácea puede ser beneficioso el tratamiento con doxiciclina oral.

Parpado caído

El párpado caído o ptosis palpebral es un descenso del párpado superior que ocluye el globo ocular en proporción variable. El paciente no puede abrir el o los ojos normalmente, pudiendo llegar a dificultar la visión si el párpado cubre la pupila.

En edad infantil el paciente se encuentra en un momento de desarrollo y crecimiento, por lo que puede llegar a producirse un ojo vago o ambliopía.

El músculo elevador del párpado superior se encuentra bajo la piel del párpado y es el principal encargado de abrir el ojo traccionando del párpado superior hacia arriba.

Puede ser congénita (uni o bilateral) o adquirida. Dentro de las adquiridas las bilaterales suelen ser debidas a causas miogénicas, asociándose con miastenia gravis o distrofias miotónicas, o seniles (frecuentemente por alteraciones en la aponeurosis del músculo elevador del párpado superior). Las adquiridas unilaterales pueden ser de etiología traumática (frecuentemente en usuarios de lentes de contacto) o neurogénica (por ejemplo en el síndrome de Claude-Bernard-Horner que consiste en ptosis, miosis y anhidrosis hemifacial).

Cuando interfiere en la visión o crea algún problema estético su tratamiento es quirúrgico. En la gran mayoría de los casos, la ptosis palpebral se corrige practicando un  reforzamiento del músculo elevador del párpado superior, a veces combinado con la remodelación del párpado (blefaroplastia). En caso de que este músculo tenga muy poca acción, se corrige su caída con el implante de unas tiras de material (comúnmente  fascia lata) que traccionan el párpado desde la frente. Esta variante de la intervención recibe el nombre de suspensión frontal. La intervención suele hacerse de forma ambulatoria con anestesia local y sedación en adultos. En niños la intervención se realiza bajo anestesia general.

Ectropion y entropion

Son malposiciones del margen palpebral en las que éste rota hacia afuera (Ectropion) o hacia adentro (Entropion). Las consecuencias de estas malposiciones son (además de las cosméticas): irritación de la superficie ocular, lagrimeo y enrojecimiento ocular. Como resultado final la córnea puede acabar dañándose seriamente como consecuencia de úlceras e infecciones.

La causa más frecuente es un debilitamiento de los músculos y tejidos que sostienen el párpado como consecuencia del envejecimiento. Otras causas son la parálisis facial y la cicatrización secundaria a traumatismos, quemaduras o inflamaciones crónicas en la piel o en la conjuntiva.

El tratamiento es quirúrgico y consiste básicamente en reforzar las estructuras debilitadas y/o sustituir los tejidos cicatrizados por tejidos sanos. Hasta el momento de la intervención se aconsejan medidas higiénicas y de lubricación para evitar infecciones y erosiones de la superficie ocular.

Triquiasis

Desviación de las pestañas hacia dentro del ojo, que al rozar el globo ocular producen sensación de cuerpo extraño y ojo rojo. El roce sobre la córnea da lugar a  queratitis punteada superficial. Las causas son idiopáticas o secundarias a blefaritis crónica. Se trata depilando mediante unas pinzas  las pestañas desviadas y en casos rebeldes crioterapia.

Blefaroespasmo

Es la contracción espasmódica involuntaria del musculo orbicular. Puede ser por un reflejo irritativo (p.e. conjuntivitis, cuerpo extraño) o ser debido a causas idiopáticas. En los casos en los que la causa es desconocida, suele aparecer en adultos de forma  bilateral, desaparece durante el sueño y puede acompañarse de movimientos bucofaciales o de cabeza.

Precisa realizar una exploración ocular y neurológica. Si no desaparece el oftalmólogo valorara el tratamiento con  inyección de toxina botulínica.

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