Derrame pleural maligno
Estos síntomas son tos, dolor torácico o dificultad respiratoria. La mayor parte de los derrames pleurales malignos son de origen pulmonar o de mama.
El manejo del derrame pleural maligno es predominantemente paliativo y su intención es aliviar el dolor y permitir el control de los síntomas de la manera menos agresiva y más eficaz posible. Existen varias técnicas disponibles para el manejo del derrame pleural maligno.
Una de ellas es la toracocentesis de repetición, aunque no es la más recomendable ya que, en muchos casos, la reacumulación de líquido es casi inmediata. Por este motivo, se recurre a soluciones como la cirugía, el talcaje o la colocación de un drenaje.
Estas alternativas terapéuticas, aunque muy eficaces, requieren por lo general un ingreso de 10 días como mínimo. El drenaje pleural tunelizado se diseñó con el propósito de permitir el manejo ambulatorio del derrame pleural maligno y conseguir así que el paciente pueda llevar una vida lo más cómoda posible.
Varios estudios han demostrado la eficacia paliativa de este y otros catéteres similares. La técnica de colocación se realiza en apenas 20 minutos con anestesia local. El líquido pleural se drena de 2 a 3 veces por semana de forma ambulatoria, y con ayuda de un familiar previamente instruido en el manejo del catéter.
La Clínica Universidad de Navarra es pionera en España en técnicas como el catéter pleural tunelizado que permite el manejo ambulatorio del derrame pleural maligno. Diversos estudios han demostrado la eficacia paliativa de estos catéteres que conllevan un bajo coste, una reducción de la estancia hospitalaria y menos dolor.


Área de Cáncer de Pulmón
Área multimedia
Chequeos
Memoria 2010-2011
La Clínica en Madrid
Cuadro médico


Síguenos en