Cirugía del suelo pélvico

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Los órganos pelvicos (la vejiga, la vagina, el útero y  el recto) son sostenidos por una  “hamaca” compleja que incluye músculos, tejidos fibrosos y ligamentos como una  estructura de soporte dentro de los huesos de la pelvis.

Incontinencia urinaria

Se estima que el 50% de las mujeres, sea cual sea su edad o su condición socioeconómica, padece incontinencia urinaria en algún momento de su vida y que un 10% de ellas sufre pérdidas significativas regularmente.

Hay tres tipos de incontinencia urinaria: 

  • De esfuerzo, coincidiendo con actividad física, tos, estornudo o risa, que representa el 25% de los casos
  • De urgencia, se trata de una pérdida de orina asociada a un irrefrenable deseo de orinar, que representa el 20% de los casos
  • Mixta, en la que se asocian síntomas de las dos anteriores y que es el tipo más frecuente.

Está producida por la edad, embarazos y partos, menopausia, deterioro funcional y cognitivo, y otros factores como intervenciones quirúrgicas, obesidad, cierto tipo de ejercicio físico, etc.

Caben varios tipos de tratamiento: 

  1. Mediante ejercicios para mejorar el tono muscular de las estructuras que soportan la vejiga; Son ejercicios dirigidos a mejorar la elasticidad y fuerza muscular, incrementar el cierre uretral y prevenir la pérdida de orina. Consiste en aumentar el tono muscular de los músculos de la pelvis, mantener tiempo la contracción muscular y aumentar el número de repeticiones, son conocidos como ejercicios de Kegel. Se puede combinar con el uso de conos vaginales.
  2. Con medicación, indicado sobre todo en la incontinencia de urgencia y de esfuerzo.
  3. Tratamiento quirúrgico, mediante cirugía mínimamente invasiva, reservado a aquellas pacientes en las que los tratamientos anteriores no han surtido efecto. Dentro de las procedimientos de cirugía minimamente invasiva para tratar este problema estan la sacrocolpopexia o histeropexia laparoscópica y la reaparación paravaginal laparoscópica.

Prolapsos

El decenso o prolapso de los órganos pelvicos ocurre cuando el apoyo estructural de los órganos pélvicos se debilita, o sufre una ruptura, y los órganos descienden dentro del canal vaginal. 

El prolapso genital afecta hasta a un 50% de las mujeres que tuvieron un parto vía vaginal. En mujeres adultas, un 20% tienen síntomas de prolapso y buscan tratamiento.

El descenso de los órganos puede afectar uno o varios de los orgános de la pelvis: 

  • El cistocele se produce cuando la vejiga cae al interior de la vagina
  • El prolapso uterino se produce cuando el útero desciende al interior de la vagina, pudiendo llegar a caer hasta la abertura vaginal. 
  • El prolapso de la cúpula vaginal se produce cuando las paredes de la vagina descienden sobre sí mismas; puede producirse después de una histerectomía. 
  • El rectocele se produce cuando el recto forma una protrusión en el interior de la vagina
  • El enterocele (que es mucho menos frecuente) se produce cuando el intestino delgado sobresale hacia la vagina.

Los pacientes con grados leves de prolapso padecen una sensación de pesadez o presión pelvica que puede estar presente todo el tiempo, solamente después de un largo tiempo de estar de pie o después de ejercicios físicos pesados. Cuando el prolapso de la vejiga avanza, pueden presentarse otros problemas, incluyendo incontinencia urinaria, y dificultad para vaciar la vejiga ó el recto. La incontinencia urinaria tipicamente ocurre con grados leves de POP. Cuando el prolapso es mas avanzado, ó exteriorizado, el bulto del prolapso puede bloquear la perdida de orina ó hacer que la perdida de orina ocurra en la noche solamente, cuando el prolapso disminuye.

El prolapso de nivel leve muchas veces responde a medidas no quirúrgicas. 

  1. Si el prolapso no esta exteriorizado, del 20 al 50% de las mujeres pueden mejorar con terapia no quirúrgica. El tratamiento del estreñimiento fecal y de la tos crónica es muy beneficioso para la funcion pelvica. Los ejercicios de los musculos del suelo pelvico (ejercicios de Kegel) hechos con regularidad, pueden prevenir el avance del prolapso de los organos pelvicos.
  2. Cuando el prolapso esta exteriorizado, es muy importante tratarlo para prevenir el empeoramiento futuro de la función de la vejiga y del recto. El pesario, es un aparato de plástico (como un aro) que puede ser instalado en la vagina para proveer soporte a los organos pelvicos. Cuando se usan de manera correcta, con cuidado medico regular, pueden ser efectivos por muchos años. 

La cirugía reconstructiva es una opcion mas definitiva para el prolapso.

Existen muchas variedades de técnicas quirúrgicas y dependiendo de la causa de la incontinencia, del tipo de alteración del suelo pélvico, del estado físico y de salud de la paciente se combinan diferentes procedimientos.

La suspensión y fijación con malla sintética por laparoscopia es un procedimiento que realiza con la práctica de histerectomía si es necesario y fijando la cúpula vaginal al promontorio sacro mediante una malla sintética, (prolipropileno), además se fijan a la malla los músculos elevadores del ano reparando así los trastornos derivados del recto.

De esta forma se corrige la incontinencia anal o alteración en la defecación, se trata la incontinencia urinaria, se restaura la anatomía secundaria al prolapso y se preserva la función sexual con la finalidad de conseguir mejor calidad de vida.

El 20 % de las pacientes requieren procedimientos combinados que se pueden practicar en un solo tiempo operatorio.

La experiencia ha demostrado que la tasa de éxito del tratamiento mínimamente invasivo del prolapso de la vejiga, del útero o de cúpula vaginal es cercana al 90%.

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