Incontinencia urinaria y fecal
Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria habitualmente se clasifica en:
- Incontinencia urinaria continua o total es la pérdida constante de orina.
- Incontinencia urinaria de esfuerzo en la que se produce la pérdida repentina de orina al realizar cualquier actividad que determina un aumento de la presión intraabdominal (ejercicio físico, tos, estornudos, etc.). Este tipo de incontinencia urinaria es la más frecuente en la mujer, aunque también puede presentarse en varones intervenidos de próstata.
- Urge-incontinencia que se caracteriza por el escape brusco de orina precedido por un intenso deseo para orinar. Suele estar producido por un aumento en la capacidad de contracción de la musculatura de la vejiga urinaria y puede estar relacionada con enfermedades y lesiones neurológicas.
- Incontinencia por rebosamiento o paradójica que se produce en pacientes con procesos obstructivos en el tramo urinario inferior, que determinan una retención urinaria crónica (vaciamiento incompleto de la vejiga) pero que causa pérdidas involuntarias de orina.
Este tipo de incontinencia se ve a menudo en mujeres que han tenido múltiples embarazos y partos vaginales y cuya vejiga, uretra o pared rectal sobresalen dentro de la vagina (prolapso pélvico).
Caben varios tipos de tratamiento: el conservador, mediante ejercicios para mejorar el tono muscular de las estructuras que soportan la vejiga; con medicación, indicado sobre todo en la incontinencia de urgencia y de esfuerzo; el quirúrgico, mediante cirugía mínimamente invasiva, reservado a aquellas pacientes en las que los tratamientos anteriores no han surtido efecto. Dentro de las procedimientos de cirugía minimamente invasiva para tratar este problema estan la sacrocolpopexia o histeropexia laparoscópica y la reaparación paravaginal laparoscópica.
Por su eficacia en cerca del 90% de los casos, destaca el procedimiento que consiste en colocar una malla sintética por debajo de la uretra, que se inserta a través de una pequeña incisión vaginal. Se trata de una cinta, habitualmente de polipropileno, material muy bien tolerado por el organismo, que se coloca debajo de la uretra sin tensión. Al ser porosa, se queda fija y acaba integrándose en el organismo. La operación dura unos 25 minutos y se realiza habitualmente bajo anestesia epidural, pudiendo incluso realizarse bajo anestesia local. La red sintética se introduce a través de una pequeña incisión practicada en el interior de la vagina. Se trata de una intervención sencilla y muy poco invasiva, lo que facilita la rápida recuperación de la paciente en su propia casa. La incontinencia cesa en cuanto se coloca la malla, si bien se recomienda evitar grandes esfuerzos durante el primer mes posterior a la intervención.
La Clínica realiza un ensayo clínico de un nuevo tratamiento contra la incontinencia urinaria en mujeres adultas. La técnica trata la regeneración de la masa muscular del esfínter por medio de la inyección intrauteral de células madre obtenidas de la propia paciente, mediante biopsia.
Incontinencia fecal
Casi todos los casos de incontinencia fecal mejoran con un tratamiento adecuado. En ocasiones, basta con adoptar determinadas medidas dietéticas asociadas con tratamientos farmacológicos. En otras, es preciso la reeducación o rehabilitación de la musculatura pélvica. En última instancia, cabe la intervención quirúrgica.
Se dispone de procedimientos transperineales para el tratamiento de la incontinencia fecal, colocación de injertos biológicos o sintéticos para reparar prolapsos recurrentes, etc.



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