Ganglio centinela
El ganglio centinela es el primer ganglio linfático que encuentran las células tumorales al intentar diseminarse a través de la linfa.
Una vez extirpado, el ganglio se somete al examen de un anatomopatólogo, quien comprobará si aparece afectado o no por células tumorales. En caso positivo, la enfermedad podría haberse extendido a otras áreas del organismo del paciente. A continuación, el oncólogo deberá valorar esta información y, como consecuencia, prescribir el tratamiento más adecuado.
Se trata de conseguir información sobre el grado de extensión de la enfermedad, de la forma más selectiva posible, para determinar el tratamiento más eficaz y adecuado, de modo que pueda individualizarse en cada caso.
Aunque la técnica diagnóstica del ganglio centinela no puede considerarse generalizada, la utilización de este procedimiento se viene aplicando desde hace algunos años en el tratamiento del melanoma, primero, y de cáncer de mama después.
La biopsia mamaria del ganglio centinela en algunos casos evita la extirpación de los ganglios de la axila. Si el ganglio centinela no tiene células malignas, no se extirpa el resto de ganglios axilares. Ofrece a los médicos información muy valiosa y conlleva menos riesgos para las pacientes que otros procedimientos.
La técnica para detectar la existencia o no de afectación tumoral en el ganglio centinela resulta también eficaz en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de vulva y de cérvix (cuello de útero). En el de vulva parece que ayuda a seleccionar los casos en los que es necesaria una linfadenectomía (extirpación de los ganglios linfáticos) más extensa.


Área multimedia
Chequeos
Memoria 2010-2011
La Clínica en Madrid
Cuadro médico
Investigación


Síguenos en