Hernia de hiato
El diafragma es el músculo que separa el tórax del abdomen. El hiato diafragmático es parte de la barrera anatómica que separa el esófago del estómago. Si se desplaza el estómago hacia el tórax, esta barrera no es efectiva y el contenido gástrico puede pasar con facilidad al esófago. Por lo tanto, la existencia de una hernia de hiato favorece el reflujo gastro-esofágico, pero no es su única causa.
Aunque es más frecuente a partir de los 50 años, existen muchas personas de todas las edades, por lo demás sanas, que presentan hernia de hiato.
Diagnostico
Además de los síntomas para diagnosticar o demostrar la existencia de una hernia de hiato debemos recurrir a la realización de algunas técnicas, especialmente si está asociada a la presencia de reflujo gastroesofágico:
- Tránsito esofagogastroduodenal: se toman radiografías tras la toma de una papilla de un contraste de bario.
- Endoscopia digestiva. Permite ver directamente el esófago y el estómago.
- Ph-metría. Prueba en la cual se realiza una medición del ph o la cantidad de ácido que pasa del estómago al esófago durante 24 horas. Permite ver cuándo se producen los episodios, el número y su duración.
- Manometría esofágica: mide la presión del esfínter esofágico inferior.
El reflujo gastro-esofágico, en la mayoría de los casos, no supone riesgos importantes y se controla fácilmente con medidas dietéticas y posturales asociando antiácidos. Si con estas medidas no se controla, se puede añadir una combinacion de farmacos inhibidores de la bomba de protones y procinéticos.
Debe realizarse tratamiento quirúrgico de la hernia de hiato, cuando aparecen complicaciones como esofagitis erosiva severa, síntomas de reflujo gastro-esofágico rebelde al tratamiento médico, necesidad de tratamiento médico a largo plazo, hemorragias, a pesar de haber efectuado un correcto tratamiento dietético, postural y médico.
La cirugía puede ser abierta o laparoscópica (mediante un abordaje a través de pequeñas incisiones y con ayuda de una cámara de televisión y un instrumental especial).
El medico primero cierra herméticamente la abertura en el diafragma para impedir que el estómago protruya a través de ésta y despues, realiza un pliegue del estomago sobre el esófago a manera de envoltura (funduplicatura). Esto crea presión al final del esófago y ayuda a impedir que el ácido gástrico y el alimento fluyan de nuevo hacia arriba.
La gastrocardioplastia, también llamada endoscopia terapéutica del reflujo, tiene como objetivo reducir el paso del contenido gástrico al esófago mediante la aplicación de unos puntos de sutura en la parte alta del estómago. Tras la intervención se indica un seguimiento clínico con técnicas de ph-metría esofágica, que permite valorar la evolución de los episodios de reflujo. En ocasiones, si solo se obtiene una mejoría parcial, se indica una segunda intervención endoscópica.


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