Colon irritable

A- A+ Imprimir

El colon irritable, cuya denominación más exacta es «Síndrome del Intestino Irritable» (SII).

Es un cuadro crónico y que cursa en brotes que se caracteriza por la existencia de dolor abdominal y/o cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento), acompañados en muchas ocasiones de una sensación de distensión abdominal (exceso de gases), sin que se demuestre una alteración en la morfología o en el metabolismo intestinales, ni causas infecciosas que lo justifiquen.

En la Unidad de Gastroenterología del Servicio de Digestivo se trata a aquellos pacientes que presentan trastornos funcionales digestivos.

Aunque no se conoce con exactitud, la causa más aceptada es que existen alteraciones de la motilidad y/o de la sensibilidad digestiva, influenciadas por factores psicológicos, que provocan este malestar. Podrían influir en esta enfermedad otros factores como: gastroenteritis, intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales y factores genéticos.

Ocurre más frecuentemente en mujeres, entre los 20 y los 30 años de edad. Afecta a 5 de cada 1000 personas. Es más frecuente en pacientes con otras patologías digestivas funcionales (sobre todo dispepsia, molestias inespecíficas de estómago, no ulcerosa), en mujeres con alteraciones ginecológicas (dismenorrea) y en pacientes con enfermedades psiquiátricas (bulimia, depresión, esquizofrenia).

Es fundamental para su diagnóstico descartar que haya otras enfermedades digestivas que puedan provocar síntomas similares.

El examen físico y los tests practicados (tacto rectal, rectoscopia, colonoscopia, estudios de laboratorio, estudios de las heces) no revelarán ninguna anormalidad.

Si bien el colon irritable no es en sí misma una enfermedad grave, sus síntomas pueden ser muy similares a otras patologías digestivas frecuentes y que se manifiestan inicialmente en forma muy parecida.  Por eso, es muy importante consultar al médico oportunamente si usted sufre molestias digestivas de este tipo en forma recurrente.

Es preciso:

  • Proporcionar al paciente una información adecuada y comprensible sobre las características de su enfermedad, especialmente de su cronicidad y del pronóstico benigno de la misma.
  • Establecer una buena relación paciente-médico favorecerá la evolución y disminuirá el número de consultas. No hay que minusvalorar las molestias del paciente, ya que sus síntomas son reales.
  • Una vez que el paciente haya entendido su enfermedad y haya podido resolver todas sus dudas, se pueden iniciar diversos tratamientos dependiendo de la naturaleza e intensidad de los síntomas.

Las posibilidades de tratamiento actualmente disponibles incluyen:

  • Medidas higiénico-dietéticas para regular su ritmo intestinal y evitar aquellos alimentos que pueda agravar sus síntomas.
  • Fármacos: sólo cuando la intensidad de los síntomas así lo aconseje, dirigidos a controlar el síntoma predominante y durante un periodo limitado de tiempo. Pueden ser inhibidores de los espasmos (espasmolíticos), estimulantes de la motilidad (procinéticos), antidiarreicos, laxantes, antidepresivos y ansiolíticos.
  • Otras: psicoterapia, acupuntura e hipnoterapia.

En la Clínica

Ayuda

Si no encuentra la información que desea, quiere sugerirnos algún contenido nuevo o tiene alguna dificultad a la hora de navegar por nuestra página web puede ponerse en contacto directamente con nuestro responsable de la web a través del siguiente correo electrónico: webmastercun@unav.es

Cerrar