Fotoenvejecimiento

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Con el paso de los años la piel pierde sus propiedades naturales, especialmente de elasticidad, firmeza y humedad.

El substrato de fibras de colágeno se va deteriorando, rompiéndose y restando firmeza a la piel, al quedar menos sujeta a estructuras más profundas. La piel pierde humedad y turgencia, el estrato córneo se hace más abundante apareciendo grietas en las zonas de mayor flexión. Como consecuencia de forma progresiva se vuelve más flácida menos firme apareciendo bolsas mientras que por otro lado debido a la pérdida de elasticidad se forman arrugas.

Además es característico que con los pasos de los años aparezcan cambios en la pigmentación de la piel, como lesiones hiperpigmentadas conocidas como manchas seniles (lentigos solares).

El fotoenvejecimiento se produce como consecuencia de una agresión continua de la piel. La piel pierde sus características naturales acelerándose su envejecimiento. Este fenómeno se observa sobre todo por el efecto de las radiaciones solares. Esas radiaciones deterioran el colágeno de la piel modificando su estructura, perdiendo elasticidad y firmeza. La exposición inadecuada al sol provoca también junto a la acción de otros agentes atmosféricos una pérdida de contenido en agua así como una aceleración en los mecanismos de envejecimiento. Como consecuencia de todo ello, la piel sufre una degradación más rápida adquiriendo un aspecto envejecido precoz (arrugas, bolsas) que puede dar un aspecto de mayor edad, especialmente cuando esos cambios se producen en la cara (habitualmente la zona más afectada).

El fotoenvejecimiento se valora si aparecen lesiones pigmentadas (léntigos) o blanquecinas (hipomelanosis), pequeñas dilataciones vasculares (telangiectasias), arrugas medianas, profundas no siempre coincidentes con líneas de expresión, comedones gigantes y quistes.

La complicación principal del fotoenvejecimiento es el desarrollo de queratomas actínicos (lesiones rojizas rasposas que son precancerígenas) y de cáncer de piel, tanto carcinomas basocelulares como espinocelulares.

Tratamiento del fotoenvejecimiento:

  1. El primer objetivo es protegerse adecuadamente del sol
  2. De los tratamientos médicos tópicos existentes, el que mejor ha demostrado su eficacia es la isotretinoina tópica. Existen otros como el ácido glicólico y la vitamina C, que también son eficaces. 
  3. Los tratamientos sistémicos con antioxidantes como vitamina C, extractos del té verde y los betacarotenos parecen tener también una cierta eficacia.
  4. Los tratamientos quirúrgicos, como peelings medianos-profundos, láser de CO2, o procedimientos de resurfacing no ablativos, también proporcionan buenas respuestas

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