Lifting facial y/o frontal

A- A+ Imprimir

A medida que envejecemos se forman arrugas alrededor de la boca, aparecen pliegues en el cuello y la línea de la mandíbula pierde su definición.

La cirugía no puede parar este proceso pero es capaz de retardarlo unos años tensando la piel y los músculos.

El estiramiento facial o lifting es un procedimiento destinado a tensar la piel facial y cervical con objeto de reducir los pliegues o arrugas. La intervención se realiza para corregir los efectos del retroceso que, con el paso de los años, se produce en la evolución tanto en la estructura ósea y la musculatura de la cara como en la textura cutánea.

El lifting frontal se realiza solo o conjuntamente con otros procedimientos como la blefaroplastia o el lifting facial. Su objetivo es reducir las arrugas de la frente y entrecejo así como elevar las cejas. El efecto es un aspecto más joven y una mirada más despierta.

Las heridas cicatrizan prácticamente sin dejar señal. 

La operación de estiramiento facial suele durar entre 4 y 5 horas. Según cada caso particular, puede efectuarse con anestesia general o con anestesia local y sedación.

Para llevar a cabo la intervención, se realizan incisiones en el cuero cabelludo, en las regiones frontal y temporal, de manera que rodeen las orejas y terminen en la zona próxima a la nuca. Gracias a estos cortes, el cirujano puede realizar un despegamiento de la piel con el fin de lograr su tensado. En el mismo procedimiento, se pueden reducir acúmulos grasos o tensar músculos que han quedado fláccidos, acciones que proporcionan a la cara un aspecto más firme.
Después de la intervención se colocan unos drenajes para que disminuya la posibilidad de hematomas y se reduzca la inflamación. Las molestias derivadas son pasajeras y desaparecen de manera espontánea o con analgésicos.

En cuanto a las cicatrices, la mayoría queda oculta en el cuero cabelludo por encima de la sien y hacia la región de la nuca. Las señales de las incisiones pueden notarse ligeramente sólo durante las primeras semanas y en una zona alrededor de la oreja. Por otra parte, estas cicatrices resultan fáciles de ocultar con el peinado.

Alrededor del quinto día tras la cirugía se comienza a quitar los puntos de sutura, proceso que no termina hasta los 8 ó 10 días del postoperatorio. De forma habitual, tres semanas después de la intervención puede realizarse una vida prácticamente normal, incluida la incorporación al trabajo.

Los resultados de la intervención resultan muy favorables. Además, la operación podría volver a realizarse en el caso de que volviesen a aparecer arrugas y pliegues con el paso de los años.

En la Clínica

Ayuda

Si no encuentra la información que desea, quiere sugerirnos algún contenido nuevo o tiene alguna dificultad a la hora de navegar por nuestra página web puede ponerse en contacto directamente con nuestro responsable de la web a través del siguiente correo electrónico: webmastercun@unav.es

Cerrar