Cirugía de la fibrilación auricular

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La cirugía de la fibrilación auricular (FA) fue ideada hace casi veinte años con el objetivo de restaurar el ritmo sinusal en pacientes que eran sometidos a cirugía por presentar alguna patología cardiaca (enfermedad de la válvula mitral, enfermedad coronaria, etc.).

La técnica (denominada "laberinto", por su complejidad) consiste en realizar diversas líneas de cicatrices (realizadas con bisturí y con suturas) que se distribuyen a través de las aurículas, con el objetivo de crear un camino único por el que discurre el impulso eléctrico desde el nódulo sinusal hasta el nódulo auriculo-ventricular, evitando los estímulos eléctricos que provocan la FA. De la misma manera, mediante estas cicatrices que aíslan determinadas zonas de la aurícula de los impulsos eléctricos, permiten confinar las zonas auriculares que presentan la contracción heterogénea y aberrante de la FA. Los resultados iniciales fueron excelentes, aunque se demostró que la técnica era excesivamente compleja y no exenta de algunas complicaciones en el postoperatorio: la efectividad en el aislamiento del estímulo cardiaco era tan grande que muchos pacientes precisaban de un marcapasos después de la cirugía.

La Clínica Universidad de Navarra dispone de los recursos y de la experiencia necesaria para realizar la cirugía de la fibrilación auricular sin la utilización de la máquina de circulación extracorpórea (máquina corazón-pulmón) disminuyendo el tiempo operatorio y las complicaciones quirúrgicas.

En años posteriores, se han realizado muchas variaciones a la técnica lo que ha permitido solventar las dificultades. Actualmente, se utilizan diversas energías (ultrasonidos, radiofrecuencia, criotermia) que producen lesiones de ablación (similares a las cicatrices convencionales de la técnica inicial) de manera más segura, rápida, fiable, y con una incidencia menor de complicaciones.

De la misma manera, en la Clínica Universidad de Navarra realizamos la técnica denominada HeartPort, en la que se consigue acceder al corazón mediante pequeñas incisiones laterales en vez de la esternotomía anterior (en la que es necesario abrir el tórax a través del esternón), lo que permite una rápida recuperación y evita cicatrices menos estéticas.

En la actualidad, en el Departamento de Cirugía Cardiaca de la Clínica realizamos esta técnica mediante radiofrecuencia con los siguientes objetivos:

  1. Confinar las "zonas gatillo" de la arritmia en las zonas de la aurícula donde se producen de manera que queden aisladas y no estimulen al resto de la misma.
  2. Reconducir el estímulo cardiaco desde la aurícula al ventrículo evitando que el estímulo eléctrico cardiaco vuelva hacia atrás y excite permanentemente la aurícula (perpetuando de este modo la arritmia).

Los resultados con esta técnica pueden llegar a garantizar un alto porcentaje de éxito, pero siempre teniendo en cuenta las características de cada paciente de manera individual, es decir, dependiendo de varios factores que pueden determinar el resultado del tratamiento (tamaño de la aurícula, tiempo de evolución de la arritmia, etc.).

Hoy en día la cirugía de la FA se realiza sin necesidad de utilizar la máquina de circulación extracorpórea (máquina corazón-pulmón) disminuyendo las complicaciones quirúrgicas. También mediante la técnica denominada HeartPort, en la que se consigue acceder al corazón mediante pequeñas incisiones laterales en vez de la esternotomía anterior (en la que es necesario abrir el tórax a través del esternón), lo que permite una rápida recuperación y evita cicatrices menos estéticas.

La Clínica Universidad de Navarra dispone de los recursos y de la experiencia necesaria para realizar esta intervención.

La orejuela izquierda es una parte de la aurícula donde se ha demostrado que es más frecuente que se puedan formar coágulos en pacientes en FA. Para evitar que estos se puedan producir, la técnica de la cirugía de la FA incluye siempre el cierre de la orejuela izquierda.

La cirugía de la FA también se utiliza en pacientes que presentan FA aislada. Mediante la creación de las líneas de ablación, se facilita la reentrada del paciente en ritmo sinusal, y con el cierre de la orejuela izquierda (y también restaurando el ritmo sinusal), se previenen la formación de trombos que podrían migrar convirtiéndose en émbolos cerebrales. En estos casos también es necesario el estudio individualizado de cada caso antes de la cirugía.

En definitiva, la cirugía de la FA parece ser una solución efectiva para el tratamiento de esta arritmia que amenaza con transformarse en una de las epidemias del siglo XXI.

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