Cirugía coronaria
La obstrucción se produce cuando se depositan acúmulos de grasa, llamados placa de ateroma, que pueden impedir que el corazón obtenga suficiente sangre y oxígeno.
Esta placa está compuesta por colesterol, compuestos grasos, calcio y material fibrótico. Se forma en las arterias, a través de los años, por un proceso llamado aterosclerosis. Son factores de riesgo el tabaco, el colesterol, la hipertensión y la diabetes.
Cuando la obstrucción de las arterias coronarias es parcial o total, el aporte sanguíneo de oxígeno es insuficiente para que el corazón pueda realizar su función de manera adecuada. Es entonces cuando aparecen los síntomas de opresión torácica, sensación de ahogo, etc.
El equipo de cirujanos valorará el grado de obstrucción, número de arterias afectadas, lugar en donde se encuentra la obstrucción, la cantidad de músculo cardiaco afectado y las características personales de cada paciente. En función de estos datos, se aconsejará el tipo de tratamiento más adecuado.
Cirugía del bypass coronario
Consiste en derivar el flujo sanguíneo interrumpido por la obstrucción de una arteria coronaria (bypass) utilizando vasos (injertos) del propio paciente, bien de una pierna (injerto safeno) o bien del tórax (arteria mamaria). La intervención más frecuente se realiza en los siguientes casos:
- Pacientes que tienen obstrucción del tronco de la coronaria izquierda (vaso principal que da dos ramas y que irriga la totalidad del ventrículo izquierdo).
- En casos de obstrucción proximal de dos o tres arterias coronarias (coronaria derecha, circunfleja o descendente anterior).
- En situaciones de obstrucción proximal de la descendente anterior en la que es imposible una angioplastia coronaria.
La consecución de los objetivos de la cirugía requiere equipos humanos expertos y dedicados, además de medios tecnológicos avanzados.
Al realizar esta conexión por debajo de la obstrucción, conseguimos aportar sangre a las zonas poco irrigadas del corazón, y así permitimos que este se recupere correctamente. Esta operación para colocar un bypass se lleva a cabo sin tocar la zona estrechada.
La operación, que suele durar varias horas, se realiza bajo anestesia general y mediante una incisión en la parte anterior del tórax. Puede precisar de la ayuda de la circulación sanguínea extracorpórea. Con el corazón parado, se procede a suturar el injerto al vaso coronario. Tras realizar las conexiones, se restablece la circulación sanguínea y se cierra el tórax.
Entre los avances que han mejorado en los últimos años, la eficacia y la seguridad de nuestras intervenciones, destacan:
- Equipo médico entrenado en la realización de cirugías coronarias sin bomba, que se realizan sin interrumpir la circulación, con la ayuda de un aparato que inmoviliza parcialmente el corazón y permite realizar las suturas.
- Utilización de injertos solo arteriales: técnica en la que se utilizan solamente las arterias mamarias internas (que se encuentran a ambos lados del esternón), con mejores resultados a largo plazo y disminución de las complicaciones en pacientes diabéticos, dado que no se utilizan las venas de las piernas.
- Extracción de injertos venosos (safena) mediante videoscopia: un método por el cual se extrae la vena de la pierna del propio paciente mediante una pequeña incisión, con disminución significativa del dolor y una recuperación mas rápida.
Más información para el paciente ante la intervención quirúrgica


Avances clínicos
Chequeos
Memoria 2010-2011
La Clínica en Madrid
Cuadro médico
Investigación


Síguenos en