Alergia a los hongos
Algunas esporas de hongos tienen capacidad alergénica, pues existen un tipo de ellas que se hallan en el aire libre.
Las dos más frecuentes son Alternaria y Cladosporium. Están presentes en la atmósfera a lo largo de todo el año, pero comienzan a concentrarse en cantidades más elevadas en los meses de primavera y muy altas en verano.
A diferencia del polen, las esporas de los hongos aumentan o disminuyen cuando se dan determinadas condiciones climáticas. Así, suben repentinamente concentraciones altísimas antes de una tormenta de verano, y pasada la tormenta vuelven a descender también bruscamente. Otras esporas suelen estar en el suelo y su concentración aumenta cuando se remueve la tierra.
Existen otros hongos alergénicos que se hallan dentro de las casas y, sin seguir un patrón estacional, pueden hallarse a lo largo del año. Se desarrollan con el calor y humedad y las plantas favorecen su reproducción. El hongo Alternaria está presente todo el año, pero las esporas se liberan en grandes cantidades en agosto y septiembre.
Hay tres factores que favorecen el crecimiento de los hongos:
- Humedad
- Oscuridad
- Acúmulo de polvo y materiales orgánicos
MEDIDAS PREVENTIVAS
- Evitar la vegetación tupida alrededor de la vivienda.
- Eliminar las hojas muertas y evitar el contacto con el césped.
- Evitar el acúmulo de restos orgánicos cerca de la casa.
- Evitar la estancia en habitaciones húmedas (sótanos, graneros, bodegas) y no usar humidificadores. Las zonas húmedas de la casa deben ser aireadas, utilizando en ellas pinturas antimohos.
- Evitar plantas de interior y flores secas de adorno.
- Los frigoríficos también permiten el desarrollo de hongos. Se debe frotar las junturas con aceite vegetal.
- Evitar el almacenamiento de alimentos así como evitar la ingesta de alimentos contaminados con moho o aquellos que los contengan (queso, fruta seca, vino, cerveza).
- Los humidificadores y los aparatos de aire acondicionado favorecen el crecimiento de los hongos. Hay que limpiarlos con frecuencia y lavar los filtros con soluciones antifúngicas.
- Limpiar las tuberías y desagües de lavadoras y fregaderos.
- Si tiene secadora, controlar la zona de expulsión de aire.
- Antes de guardar la ropa en el armario, debe secarse ésta por completo.
- No guardar calzado húmedo. Por las noches, dejar el calzado fuera de la habitación.
- Evitar los lugares con vegetación espesa, muy sombríos y húmedos.
- Evitar la exposición al polvo doméstico.
- Evitar alfombrillas y demás antideslizantes en la bañera, sustituyéndolos por líquido antideslizante.



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