Alergia al epitelio de animales

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En el caso de los animales, el alérgeno es una proteína que se encuentra en una parte distinta según el animal de que se trate: así, por ejemplo, en el perro y en el caballo está en la caspa; en el gato, en la saliva y las glándulas salivares y, por lo tanto, queda depositado cuando se lame en el pelo; en el hámster, parece estar en el epitelio; en el caso de los ratones de laboratorio, en la orina, etc.

En general se es alérgico a una especie y, por lo tanto, a todas las razas de dicha especie. Además, puede desarrollarse una alergia a un animal habiéndolo tolerado previamente. Un animal que se tiene desde hacia varios años, un buen día puede ser el causante de rinitis o asma. Por el contrario, el hecho de tener pruebas cutáneas positivas a gato y perro no quiere decir que se sea alérgico a esos animales: se puede estar únicamente sensibilizado pero no causar asma o rinitis.

Por la costumbre cada día más extendida de tener en casa animales domésticos, vamos a referirnos especialmente a ellos, en concreto al perro y gato. Son dos alergenos muy similares a los ácaros que se encuentran dentro de la casa e impregnan todo el domicilio, muy difíciles de controlar y que producen síntomas todo el año. Hay que tener en cuenta que, cuando se producen síntomas, no se perciben siempre de forma inmediata al entrar en la casa, sino que pueden comenzar al cabo de una horas. Los alergenos son potentes y difíciles de eliminar. Así, por ejemplo, la medida de tiempo que permanece el alergeno de un gato es de 6 meses a 1 año.

MEDIDAS PREVENTIVAS

  • En todos los casos la principal medida de prevención es retirar al animal de la casa (en el caso del gato, el alergeno permanece en el ambiente hasta 4 meses después de su retirada).
  • No mantener contacto directo ni indirecto (domicilio de parientes, amigos, etc.).
  • Advertir del problema en el colegio.
  • Como medida de prevención, los niños atópicos no deben tener animales en casa por el mayor riesgo de sensibilización. Recordar además, que los animales favorecen la proliferación de ácaros del polvo.

En caso de no ser posible la retirada del animal:

  • Suprimir moquetas y alfombras, que son grandes almacenes de alergenos.
  • Utilizar aspiradores, a ser posible con filtro HEPA para la limpieza doméstica.
  • Lavar semanalmente al animal. En el mercado existen productos que se pueden aplicar después del baño para evitar en la medida de lo posible la descamación del epitelio.
  • Evitar la entrada del animal en la habitación del paciente alérgico.

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