Miércoles, 29 de octubre de 2008
El seguimiento ambulatorio de enfermería en pacientes con enfermedades hepáticas favorece una mayor eficacia del tratamiento
Celebrada en la Clínica Universitaria de Navarra la primera Reunión de Enfermería en Unidades de Hepatología, que congregó a 55 profesionales.

De izquierda a derecha, Asunción Gurrea, del Servicio Digestivo del Hospital de Navarra; Carmen Fuertes, de la Unidad de Hepatología de la Clínica Universitaria; Dolors Gimenez, de la Unidad de Hepatología del Hospital del Mar de Barcelona; Maribel Durango de la Unidad de Hepatología del Hospital Gregrorio Marañón de Madrid, y detrás, con chaqueta blanca y negra, Carmen Franch, de la Unidad de Hepatología del Hospital General Universitario de Alicante.
“El seguimiento ambulatorio de pacientes con enfermedades hepáticas llevado a cabo por equipos de enfermería favorece, entre otros aspectos, una mayor eficacia del tratamiento”, según ha señalado el doctor Bruno Sangro, director de la Unidad de Hepatología de la Clínica Universitaria de Navarra.
Con motivo de la primera Reunión de Enfermería en Unidades de Hepatología celebrada en la Clínica Universitaria, el especialista del centro hospitalario navarro ha detallado cómo “el contacto frecuente, presencial o telefónico, consigue que, ante un efecto secundario, el paciente no interrumpa el tratamiento porque desconoce la relevancia del efecto, sino que consulte a la enfermera sobre ese síntoma”.
Junto a enfermeras de la Clínica Universitaria, la reunión congregó a 55 profesionales procedentes del Hospital de Navarra, Centro de Consultas Externas Príncipe de Viana (Pamplona), Hospital Donostia de San Sebastián, Hospital del Mar de Barcelona, Hospital Gregorio Marañón de Madrid y Hospital Universitario de Alicante.
El trabajo que lleva a cabo la enfermería en estas unidades se centra en la atención, cuidado y seguimiento de enfermos hepáticos, tanto en la consulta como a través del teléfono. Así, el programa del encuentro ha abordado la asistencia en pacientes con cirrosis, hepatitis y hepatocarcinomas, así como en los transplantes hepáticos. En la reunión celebrada en Pamplona, también se puso de relieve la creciente participación de la enfermera en los ensayos clínicos realizados en las unidades de hepatología.
Presencia reciente en unidades de hepatología
La presencia de equipos de enfermería en las unidades de hepatología es algo reciente, a diferencia de otras especialidades como la oncología, la cirugía general o la psiquiatría, “donde las enfermeras forman parte desde hace años de los equipos de asistencia ambulatoria. Sin embargo, con la hepatología no ocurría lo mismo, a pesar de que los enfermos hepáticos están especialmente necesitados de asistencia de enfermería porque son pacientes con sintomatología intensa y variada, que deteriora su calidad de vida. Además, reciben tratamientos cuya eficacia exige un seguimiento muy estrecho”.
En el caso de la Clínica Universitaria de Navarra, su Unidad de Hepatología cuenta desde hace dos años con una enfermera, Carmen Fuertes Ran, incorporación “que ha mejorado radicalmente la calidad de la asistencia a los enfermos hepáticos”, afirma el doctor Bruno Sangro. Parte de la labor de asistencia ambulatoria que lleva a cabo la enfermera se centra en el seguimiento del paciente una vez que ha recibido el alta hospitalaria, detalla Carmen Fuertes. “A través del seguimiento telefónico se logra crear un vínculo entre médico, enfermera y paciente. El enfermo agradece este seguimiento porque le transmite seguridad, al tiempo que mejora el control de la sintomatología que presenta”.
Además, concluye Carmen Fuertes, “para el paciente es muy importante tener una persona de referencia dentro de la unidad a la que poder dirigirse para aclarar cualquier duda sobre el tratamiento o la enfermedad”.





Síguenos en