Urología

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Viernes, 15 de junio de 2007

La Clínica incorpora un equipo de láser verde para el tratamiento de próstata

Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, indicado para tratar la hiperplasia benigna prostática.

Imagen del láser KTP, se utiliza tratar la hiperplasia benigna prostática (HBP)

Un especialista usa el láser KTP durante una intervención

La Clínica Universitaria de Navarra ha adquirido un equipo de láser KTP (láser verde) para tratar la hiperplasia benigna prostática (HBP), enfermedad caracterizada por un agrandamiento de la glándula masculina que origina diferentes grados de obstrucción en la evacuación de la orina.

En general, la incidencia de la enfermedad es elevada. Se estima que afecta al 25% de los varones mayores de 50 años, proporción que aumenta hasta alcanzar a la mitad de la población masculina de 60 años y al 80% de los de 80 años. Hasta ahora, los tratamientos convencionales indicados para resolver esta patología han sido la resección transuretral y la cirugía abierta.

El nuevo tratamiento incorporado por la Clínica Universitaria, la fotovaporización de la próstata con láser KTP, es una de las últimas novedades para abordar la hiperplasia benigna de la glándula masculina. "Se trata de una técnica endoscópica mínimamente invasiva con claras ventajas sobre los tratamientos convencionales", explica el doctor Juan Javier Zudaire Bergera, especialista del departamento de Urología de la Clínica Universitaria de Navarra.

Hasta hace pocos años, el procedimiento indicado para tratar pacientes con una hiperplasia de gran tamaño (mayor de 80 cc) era la cirugía abierta, técnica denominada prostatectomía simple. La intervención supone un ingreso de entre 5 y 7 días y un riesgo de transfusión de entre el 13 y el 20% de los casos. Además, la cirugía abierta aplicada a HBP puede ocasionar incontinencia entre el 3 y el 5% de los pacientes e impotencia en un porcentaje del 8 al 15%.

El tratamiento quirúrgico habitual de esta enfermedad es la resección transuretral. "Es la técnica de elección en pacientes con HBP menor de 80 cc, situación que supone entre el 80 y el 85% del global", indica el facultativo. El procedimiento se practica a través de la uretra, mediante un resector que utiliza energía eléctrica para extirpar el tejido hiperplásico de la glándula.  Es una técnica mucho menos agresiva que la cirugía convencional. No supone herida quirúrgica y requiere un ingreso de entre 2 y 4 días. El riesgo de transfusión se presenta entre el 3 y el 7% de los casos, el de incontinencia en el 0,5% y el de impotencia en el 5%.

El láser verde

"Con el fin de mejorar los resultados que se obtienen con la resección transuretral, en los últimos 20 años se ha investigado con diferentes energías, especialmente con láser", apunta el doctor Zudaire. El objetivo se ha centrado en reducir los efectos negativos de la resección transuretral, "manteniendo su eficacia", señala.

El láser KTP es una fibra láser, de color verde (de ahí el sobrenombre), que funciona mediante un haz de luz con una longitud de onda de 532 nanómetros. "Su peculiaridad reside en su gran afinidad por la hemoglobina, motivo por el que evita que se produzcan sangrados significativos durante al cirugía", describe el urólogo.

La penetración del láser en el tejido de la próstata es de 2 mm lo que impide las peligrosas quemaduras de algunos tipos de láser con mayor incisión. El haz de láser produce la evaporación de 1 a 2 gramos de tejido prostático por minuto, "por lo que se podrían tratar con esta técnica mínimamente invasiva glándulas más grandes, que hasta ahora son tratadas mediante cirugía abierta", subraya el doctor Zudaire.

La aplicación del láser KTP en la próstata consigue, a través del calor generado, convertir el tejido prostático en vapor de agua que se elimina a través de un sistema de irrigación continua. Al mismo tiempo se ocluyen los vasos sanguíneos de forma que se evita el sangrado. La intervención precisa anestesia y un ingreso en la clínica de 24-48 horas habitualmente.

Ventajas de la nueva técnica

Las ventajas que aporta la técnica de láser verde frente a otros tratamientos de la hiperplasia benigna de próstata comienzan por lo reducido del ingreso hospitalario, menos de un día. La necesidad de sonda se prolonga también sólo durante unas horas. Además, según describe el facultativo, los síntomas irritativos postoperatorios afectan a un 6% de los pacientes y siempre son de corta duración. Destaca la ausencia de transfusión sanguínea y el regreso a la actividad normal en pocos días.

Según estudios científicos publicados, los resultados obtenidos después de 5 años de tratamiento con láser KTP cifran en un 95% los pacientes que se muestran muy satisfechos con el procedimiento. La mejora de los síntomas se produjo en el 87% de los casos, respecto a los resultados obtenidos antes de la fotovaporización. "Se consiguió un incremento del flujo urinario de un 200%, mantenido a lo largo de los años. Ninguno de los pacientes estudiados padeció impotencia sexual, ni incontinencia y no fue necesario volver a tratar de nuevo a ninguno con láser KTP ni con otra técnica alternativa", concluye el doctor Zudaire

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