Miércoles, 19 de noviembre de 2008
La Clínica aplica un sistema para el control remoto de desfibriladores y marcapasos que envía información desde el domicilio de los pacientes
El programa monitoriza el funcionamiento de los equipos implantados en los enfermos y transmite a diario los datos técnicos a los cardiólogos por telefonía móvil

Los doctores Alfonso Macías Gallego e Ignacio García Bolao muestran el dispositivo de control remoto de desfibriladores y marcapasos.
La Clínica Universitaria de Navarra aplica ya en pacientes con marcapasos y desfibriladores un sistema de control remoto de estos dispositivos que emite, a diario y desde los domicilios, información técnica sobre el funcionamiento de los equipos. El programa monitoriza por la noche los dispositivos de los pacientes y mediante tecnología GSM (sistema de telecontrol a través de redes de telefonía móvil) transmite los datos desde el equipo implantado hasta un servidor web. De este modo, los cardiólogos pueden obtener información diaria de los datos técnicos de los dispositivos de sus pacientes al acceder a una página web en la que se configuran y presentan los diferentes ítems que controla el programa de monitorización.
En caso de que exista un fallo en el funcionamiento del dispositivo, el especialista recibe una alerta en su correo electrónico o en su móvil mediante un mensaje SMS. El equipo consta de una terminal que se coloca en el domicilio del paciente, habitualmente en su mesilla de noche, que capta la información emitida desde el dispositivo que lleva implantado (desfibrilador o marcapasos). Dicho monitor envía al servidor web los diferentes datos sobre el funcionamiento del dispositivo.
Entre otros, el sistema recoge y envía información sobre el estado de la batería, la integridad de los electrodos que pueden llegar a fracturarse por fatiga del material y, en el caso de los desfibriladores, si ha emitido o no una descarga eléctrica en el momento adecuado. Según los doctores Ignacio García Bolao y Alfonso Macías, especialistas del departamento de Cardiología de la Clínica Universitaria, encargados del control de este nuevo programa de monitorización, este sistema “repercute en una mayor comodidad y seguridad para el paciente portador de un marcapasos o de un desfibrilador”.
Automático, diario y a distancia
En la actualidad, los pacientes que lleven implantado uno de estos dispositivos acuden a una revisión anual en el caso de los marcapasos y trimestral o semestral, en el de los desfibriladores. Son revisiones que deben hacerse de forma presencial en la consulta del cardiólogo. “Así, -concluyen los especialistas- aunque es muy difícil que se produzca una disfunción del aparato implantado, en caso de que ocurra, nosotros recibimos la información sin necesidad de que el paciente acuda a consulta”.
En definitiva, las ventajas que aporta esta tecnología residen en que el control de los dispositivos se realiza de forma automática, a distancia y a diario. De este modo, los cardiólogos aseguran que “un paciente cuyo desfibrilador habitualmente se controlaba cada 6 meses, ahora puede ser controlado prácticamente a diario. En muchos casos, esta tecnología no evita que el paciente tenga que acudir a revisiones presenciales, ya que puede presentar otras enfermedades que deben ser evaluadas periódicamente, pero aporta seguridad en el control de dichos dispositivos y puede reducir la necesidad de algunos controles presenciales”.
Además de datos sobre el funcionamiento técnico de los dispositivos, este sistema permite también obtener información relativa a la insuficiencia cardiaca en aquellos pacientes que la padecen. “La terminal transmite asimismo información sobre la impedancia o resistencia que ofrece el tórax al paso de la corriente, algo que a su vez constituye un índice relativo del fluido que el paciente puede presentar acumulado en los pulmones. Se trata de un factor estrechamente relacionado con la insuficiencia cardiaca, de forma que si aumenta el volumen de líquido en los pulmones, es decir, si presenta una mayor congestión pulmonar, quiere decir que la insuficiencia cardiaca ha aumentado y esto se traduce en una menor resistencia o impedancia del tórax”, describen los cardiólogos. Dicha información puede ser útil, por ejemplo, para modificar el tratamiento que recibe dicho paciente y evitar el empeoramiento de su estado.





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