Miércoles, 7 de diciembre de 2011
El doctor Giráldez, director del Servicio de Farmacia, recibe la Medalla Joaquín Bonal
Esta condecoración, que sólo se ha concedido en dos ocaciones, es la máxima distintición que otorga la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria.

El doctor Joaquín Giráldez durante la recepción de la medalla Joaquín Bonal, máxima distinción de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, junto a un miembro de la organización y a la doctora Azucena Aldaz, especialista del Servicio de Farmacia de la Clínica.
El doctor Joaquín Giráldez, director del Servicio de Farmacia Hospitalaria de la Clínica y profesor del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Navarra, recibió el pasado 20 de octubre la Medalla Joaquín Bonal durante el transcurso del 56 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH). Este congreso, celebrado en Santiago de Compostela, será el último en activo del Dr. Giráldez, quien se jubilará el próximo mes de junio.
Esta medalla, la máxima distinción que otorga la SEFH, está destinada a "reconocer a aquellas personas que hayan contribuido decisivamente, a lo largo de su trayectoria profesional, al desarrollo de la Farmacia Hospitalaria en España".
Para el doctor Giráldez "ha sido muy emotivo recibir esta medalla por ser un reconocimiento de tus propios compañeros después de tantos años dedicado a esta profesión".
CV del doctor Giráldez
Licenciado en Farmacia por la Universidad de Granada (1967) y doctor en Farmacia por la Universidad de Navarra (1977), es especialista en Farmacia Hospitalaria (1986) y en Farmacia Industrial y Galénica (2002).
Profesor contratado doctor de la Universidad de Navarra, es director del programa de Especialización en Farmacia Hospitalaria.
Ha presentado 150 comunicaciones en congresos nacionales e internacionales, ha colaborado en 63 libros y capítulos como autor y coautor y ha publicado más de 100 artículos en revistas científicas nacionales e internacionales.
Es presidente de la Comisión Nacional de Farmacia Hospitalaria, vocal del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud y de la Comisión Nacional de Farmacia Hospitalaria en representación del Ministerio de Educación y Ciencia.
Tras recibir la Medalla Joaquín Bonal, el doctor Giráldez hizo una pequeña reflexión sobre la situación y la evolución de la especialidad de Farmacia Hospitalaria en los últimos años, de la que concluyó que “pone orden y aporta calidad al sistema”.
¿Cómo es la situación actual de la Farmacia Hospitalaria?
Está en plenitud. Este año, el número de residentes que se convocan es de 158. Cuando empezamos en 1979 éramos 17. Actualmente, hay 104 servicios de Farmacia Hospitalaria acreditados para la docencia y en los inicios éramos solo 12. He tenido la suerte no solo de ver este desarrollo, sino de participar en él.
Exactamente ¿cuáles son las funciones del farmacéutico hospitalario?
Son muy diversas y cada vez tenemos mayor campo de actuación. En la Clínica tenemos farmacéuticos, además de en el propio departamento, en la UCI, en el Hospital de Día, además de encargarnos de toda la nutrición artificial, farmacocinética clínica, la presidencia de la Comisión de Ética Clínica (doctor Antonio Idoate) y la presidencia de la Comisión de Farmacia (doctor Giráldez), entre otras cuestiones. Tenemos presencia como servicio general del hospital y, además, estamos creciendo. Es decir, donde está el medicamento en un hospital, hoy por hoy, hay un farmacéutico.
En la Clínica este servicio también ha experimentado un desarrollo notable.
No hay más que comparar la situación de 1970, cuando el rector de la Universidad me dijo que me viniera de la Facultad a la Clínica, con lo que es ahora el Departamento: un servicio en el que trabajamos 50 personas. Este desarrollo lo vemos en la Clínica día a día: siempre que a un paciente se le prescribe un medicamento, hay detrás un farmacéutico que lo está validando. Esto representa seguridad para el paciente y para el médico.
También la formación del farmacéutico clínico se ha adaptado a las nuevas necesidades.
Como profesor de la Facultad de Farmacia participé en la introducción de las asignaturas de Farmacia Clínica, Gestión y Planificación Farmacéutica, Fisiopatología, entre otras, en la licenciatura. Aunque para ejercer en esta especialidad se necesitan unos conocimientos adicionales a los que reciben en la facultad durante la licenciatura. Deben estudiar Análisis Clínico, Bioquímica Clínica, Inmunología Clínica, Radiofarmacia, etc. Una serie de especializaciones propias de farmacéuticos junto con otras especialidades médicas o biológicas.





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