Código ético

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Última modificación, 17 de marzo de 2009.

Comisión de Ética y Deontología Médica de la Clínica Universidad de Navarra

I. Introducción

1. Son elementos esenciales e inseparables del trabajo en la Clínica Universidad de Navarra el servicio a los enfermos, el respeto a su dignidad y la calidad asistencial exigida por su carácter universitario. De acuerdo con el Ideario de la Universidad de Navarra, cuantos trabajan en la Clínica han de actuar de acuerdo con las normas de la ética profesional, conforme a las enseñanzas morales de la Iglesia Católica.

2. Todos los que trabajan en la Clínica han de conocer y se comprometen a cumplir las normas de este Código ético, que hacen suyas libremente y con responsabilidad.

II. Sentido vocacional y profesional del trabajo

3. El sentido vocacional del trabajo en la Clínica Universidad de Navarra exige mejorar la competencia profesional mediante el estudio continuado y a respetar las normas éticas y deontológicas de la propia profesión.

4. De acuerdo con las enseñanzas de San Josemaría Escrivá, primer Gran Canciller de la Universidad, en la Clínica Universidad de Navarra no hay tareas de inferior categoría. La labor de conjunto da sentido a las diversas funciones y reclama a todos calidad en el trabajo, que perfecciona y dignifica a la persona.

5. Los cargos de gobierno han de ser entendidos como ocasión de servicio y ejemplaridad, y debe evitarse hasta la apariencia de autoritarismo o personalismo. El gobierno es colegiado en todos los niveles de decisión.

6. La cordialidad, el respeto mutuo y la lealtad deben caracterizar las relaciones humanas y profesionales de quienes trabajan en la Clínica Universidad de Navarra. Se fomenta la igualdad de oportunidades, el legítimo pluralismo, la iniciativa de cada persona y su participación activa en la gestión interna, y se reconoce el derecho a asociarse para fines colectivos, sin perjuicio del bien común.

7. Los desacuerdos sobre asuntos científicos, profesionales, éticos u organizativos, se llevarán con respeto, madurez y cordialidad. Los conflictos se resolverán con la ayuda de un mediador, designado por el Consejo de Dirección, cuya autoridad moral sea reconocida por los implicados; o bien solicitando el dictamen de la Comisión de Ética y Deontología; o bien elevando el asunto al Consejo de Dirección.

8. El trabajo en equipo es un rasgo característico del estilo institucional de la Clínica Universidad de Navarra y todos deben estar disponibles para participar en comisiones o grupos de trabajo, en la medida permitida por el régimen de dedicación contratado.

9. El estilo profesional de la Clínica exige poner los medios adecuados para alcanzar el diagnóstico de cada paciente con el mínimo riesgo, en el tiempo más breve, con el menor costo y en las condiciones menos gravosas para el paciente. Para lograrlo, los facultativos han de responder sin demoras las consultas de otros colegas.

III. Servicio al enfermo

10. Todas las actividades de la Clínica -asistenciales, de investigación, etc.- deben respetar rigurosamente la vida de las personas desde el comienzo de la existencia en la fecundación, hasta su fin en la muerte natural, así como los principios de la moral católica sobre los aspectos relativos a la sexualidad y procreación humanas.

11. El principio inspirador del trabajo en la Clínica Universidad de Navarra es el respeto a la dignidad y a la libertad de la persona humana, creada a imagen de Dios, redimida por Cristo y destinada a la vida eterna, sin discriminaciones. Por eso, todos han de tomar en consideración las circunstancias de cada caso y mantener con el paciente una relación personal, que procura dar satisfacción a sus legítimas aspiraciones humanas y religiosas.

12. El enfermo tiene derecho a recibir de los facultativos y del personal de enfermería una información suficiente, y a decidir qué se ha de transmitir a sus parientes y allegados. Este derecho corresponde a los padres de los menores de edad, aunque los niños y adolescentes son también informados en la medida en que su madurez lo requiera.

13. En la relación entre médico y paciente ha de guardarse la confidencialidad exigida por el secreto profesional. Todos están obligados a mantener celosamente el silencio de oficio y a observar las medidas de seguridad sobre la custodia, el acceso y la circulación de las historias clínicas y los datos personales.

14. El enfermo tiene derecho a recibir un trato delicado y atento; a la protección delicada de su intimidad personal y corporal, especialmente en el curso de las exploraciones o cuando no sea capaz de cuidar de sí mismo; y a una información detallada del coste económico de la atención médica, que evita gastos inútiles o intervenciones innecesarias.

15. Debe respetarse la libertad del enfermo para rechazar o sugerir modificaciones en las intervenciones diagnósticas o terapéuticas que se le proponen, siempre que sean compatibles con la ética médica y las exigencias de la dignidad de la persona.

16. Los tratamientos en el campo de la psiquiatría y neurología responderán a los principios de la antropología cristiana.

17. Cuando se precisen los servicios de varios facultativos para mejorar la atención de un paciente, uno de los médicos asume la responsabilidad de coordinar la asistencia y de representar al equipo ante el paciente.

18. A los enfermos terminales se les ofrecerá el tratamiento paliativo que mejor contribuya a aliviar su sufrimiento y a mantener su dignidad, sin recurrir a tratamientos inútiles, desproporcionados o agresivos, de los que sólo pueda esperarse un alargamiento precario y penoso de la vida. Se les ofrecerá también la oportuna asistencia espiritual, si lo desean.

19. La ética profesional obliga a reconocer los accidentes o los errores que puedan producirse, a estudiar sus causas y a poner los medios oportunos para evitar su reiteración. En ocasiones, esos objetivos no podrán alcanzarse sin la colaboración del paciente y sus allegados, con los que se tratará del asunto con sinceridad y sencillez, después de presentarles las disculpas oportunas.

20. Los pacientes, sus allegados y quienes trabajan en la Clínica podrán solicitar el parecer de la Comisión de Ética y Deontología de la Clínica acerca de los problemas que les afecten.

IV. Carácter universitario de la institución

21. La investigación es requisito esencial de toda institución médica universitaria. La Clínica Universidad de Navarra ofrece a sus pacientes una atención médica de calidad, que incorpora los avances más recientes de la ciencia y del arte médico, después de que hayan sido contrastados y evaluados en conciencia por el equipo médico y por la Comisión de Ética y Deontología. La incorporación de nuevas técnicas se hace en la medida en que den razonables garantías de eficacia clínica, excluyan riesgos desproporcionados y respeten la dignidad humana.

22. Se exige la aprobación previa del Consejo de Dirección de la Clínica Universidad de Navarra, con el dictamen favorable de la Comisión de Ética y Deontología Médicas o de Ética de la Investigación, para la puesta en marcha tanto de terapias innovadoras como de nuevas investigaciones, terapéuticas o no.

23. Los Departamentos y Servicios de la Clínica Universidad de Navarra evalúan de continuo los procedimientos para mejorar sus actuaciones y, tras la oportuna reflexión crítica, consideran si deben incorporar nuevos instrumentos o técnicas de diagnóstico.

24. El carácter universitario de la Clínica exige la atención docente a los médicos en periodo de formación y a los alumnos de Medicina, Enfermería y otras profesiones sanitarias. Su presencia estimula la calidad humana y la competencia técnica del trabajo desarrollado en la Clínica.

25. El paciente tiene derecho a decidir libremente si colabora o no en la docencia, y a determinar el carácter y duración de su colaboración. Es obligado solicitar en cada ocasión su consentimiento o el de su familia, y los profesores y alumnos le harán patente su agradecimiento, en cualquier caso.

26. Los proyectos de investigación sobre seres humanos se ajustarán a las normas legales y a los compromisos contractuales o convenios suscritos en cada caso. Sólo podrán iniciarse una vez que hayan sido autorizados por el Consejo de Dirección de la Clínica Universidad de Navarra, con el dictamen de la Comisión de Ética de Investigación que, además de asegurar la calidad científica de los estudios, ha de velar por la seguridad y dignidad de los sujetos que participan en ellos. Antes de ser incluidos en un proyecto de investigación, los enfermos otorgarán válidamente su consentimiento, después de informarles debidamente.

27. La vocación universitaria de quienes trabajan en la Clínica Universidad de Navarra les lleva a compartir sin reservas sus conocimientos y a reconocer el valor insustituible de las observaciones de los demás. Con todos los colegas, formen o no parte del claustro de la Universidad de Navarra, mantienen una relación profesional amistosa y cordial.

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