La solución definitiva
La reposición de las piezas dentales alcanza hoy en día un alto grado de perfección con la colocación de los implantes dentales que imitan perfectamente la estructura del diente (raíz y corona) y es, por tanto, la rehabilitación más natural.
Los implantes dentales se fabrican en titanio, un metal noble que presenta como principales características ser bien tolerado por el organismo y tener capacidad de integrarse en el hueso. Ya que el titanio es biocompatible no existe rechazo a los implantes, es decir no produce ninguna reacción en nuestro organismo; sin embargo se pueden perder los implantes si se produce una infección o si se le obliga a soportar más carga de la que deben.
Consecuencias de la falta de dientes
Problemas digestivos
Cuando faltan piezas se reduce la variedad en la alimentación debido a la dificultad que representa masticar los alimentos más duros. La masticación incompleta de los alimentos origina digestiones más lentas y pesadas.
Cambios en el sistema masticatorio
La pérdida de un diente provoca que todos los demás se acomoden y cambien de posición en la arcada dentaria. Además la ausencia de algunas muelas dificulta la masticación, por lo que se resienten los músculos y la articulación, lo que da lugar a contracturas, dolores de cabeza o dolor de oído.
Envejecimiento prematuro
Las personas que pierden los dientes van perdiendo el hueso que los sostenía y en el sector anterior condiciona un envejecimiento prematuro. La distancia entre la nariz y la barbilla va disminuyendo lo que arruga los labios y da aspecto de avejentamiento. La mandíbula con el paso del tiempo puede quedar reducida a la anchura de un palillo
Fases de la rehabilitación
En el procedimiento de sustitución de piezas dentarias se distinguen dos fases.
La primera consiste en la realización de pruebas para planificar el número de implantes y la zona de colocación más adecuada, así como la evaluación de la cantidad y calidad del hueso existente. Igualmente, se utilizan programas informáticos que simulan la colocación del implante con la inclinación y dirección más correctas.
A continuación se procede a la colocación del implante, que requiere una intervención quirúrgica sencilla. Se trata de una operación ambulatoria, efectuada con anestesia local, que viene a durar unos 10 minutos por pieza. No es dolorosa y resulta mínimamente invasiva, reduciendo el postoperatorio a una ligera inflamación.
Métodos de reposición de hueso
En la Clínica se realizan todos los procedimientos habituales para lograr este aporte:
- Injertos óseos
- Materiales aloplásticos (biocerámicas)
- Plasma rico en factores de crecimiento
- Distracción alveolar
- Regeneración tisular guiada
- Técnicas de aprovechamiento máximo
En aquellos casos en los que se haya perdido gran cantidad de hueso puede no ser posible colocar los implantes de forma inmediata y será necesario realizar algún procedimiento previo que aporte la masa ósea perdida.





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