- El tratamiento quirúrgico es eficaz y definitivo en el 90% de las hiperhidrosis que afectan a las manos, axilas y cara.
- La radiofrecuencia resuelve casos severos de sudoración excesiva sin necesidad de cirugía.
Qué es
Es un aumento de la sudoración resultado de un incremento en la secreción de las glándulas sudoríparas. Puede deberse a una hiperactividad de estas glándulas por la acción de sustancias farmacológicas o por una hiperestimulación nerviosa.
Tipos de hipersudoración
Las hipersudoraciones puede ser generalizadas (afectan a toda la superficie corporal) o localizadas (afectan a zonas circuscritas). Además pueden ser de causa desconocida (esenciales) o deberse a una causa que se pueda identificar (patológicas).
Las hipersudoraciones patológicas pueden aparecer acompañando a enfermedades infecciosas como la fiebre de Malta, a enfermedades neurológicas, a tumores como el linfoma o tumor carcinoide o a enfermedades generales como la diabetes mellitus o la intoxicación alcohólica. Además se describen como efectos colaterales de ciertos fármacos como los antidepresivos.
Pero las hipersudoraciones más frecuentes son las idiopáticas y localizadas, siendo éstas las axilares, las palmoplantares y las faciales. La hipersudoración idiopática o esencial localizada se inicia en la infancia/adolescencia y afecta al 0,6%-1% de la población. Ésta persiste durante algunos años y a veces hay una tendencia espontánea a la mejoría hacia los 25 años. Con frecuencia existe una historia familiar.
Causas
Estímulos térmicos y emocionales suelen ser los factores desencadenantes de la respuesta colinérgica (sistema nervioso simpático) de las glándulas sudoríparas ocasionando así ese exceso de sudoración.
Consecuencias
La hipersudoración puede llegar a ocasionar una discapacidad en el trabajo y en el ámbito social, al poder llegar el sudor a empapar la ropa, los utensilios del trabajo e incluso a gotear y mojar el suelo. Además de estas molestias, se producen otras complicaciones como son la maceración, el mal olor (Bromhidrosis) y la sobreinfección cutánea por bacterias (Queratolisis picada) que puede ocurrir en las plantas de los pies. En las palmas de las manos favorece el desarrollo de dishidrosis y de dermatitis de contacto además de ocasionar manos frías y cianóticas.
Tratamiento
- Farmacológico
Puede ser sistémico o tópico. Están indicados en determinados tipos de hiperhidrosis y los resultados son variables. - Iontoforesis
Es una terapéutica física que consiste en la introducción de una sustancia ionizable a través de la piel intacta mediante la aplicación de una corriente continua. Esta técnica se utiliza bastante en EEUU, pero en nuestro país tiene poca difusión. - Toxina botulínica
Su efecto se debe a un bloqueo selectivo en la acción de la acetil-colina sobre las glándulas ecrinas. De esta manera se produce una disminución en la función de dichas glándulas, y por tanto disminuye la producción de sudor ahí donde este fármaco se administra. La aplicación selectiva en las zonas con una sudoración mayor, permite poder actuar únicamente en las áreas que presentan más hiperhidrosis, y evitar así posibles efectos secundarios sistémicos.
Tratamiento quirúrgico
La simpatectomía torácica videotoracoscópica secciona con bisturí o comprime mediante clips la cadena simpática torácica, que es la vía nerviosa que regula la sudoración de las manos, axilas y cara. Se lleva a cabo mediante una pequeña incisión en cada lado del tórax, por donde se interviene al paciente.
1. Para la operación se realizan una o dos incisiones en cada axila de 1,5 ó 2 cm. Para ello se utiliza una óptica denominada videotoracoscopio.
2. Por la incisión se introduce un fino endoscopio (lente de 5 mm de diámetro), conectado a una cámara de vídeo. El endoscopio es dirigido hacia la cabeza de la segunda y tercera costillas, junto a la zona anterior y lateral de la columna torácica, por donde discurre verticalmente la cadena simpática.
3. Una vez localizados los ganglios del sistema nervioso simpático a tratar, éstos son coagulados y cortados con con el bisturí eléctrico.
El tratamiento quirúrgico esta indicado en pacientes que presentan hipersudoración de las palmas, de forma aislada o junto con las axilas, los pies y/ó la cara. Sólo lo llevaremos a cabo cuando el tratamiento médico haya fracasado o haya tenido pocos resultados en el enfermo. Para llevar a cabo este procedimiento es preciso utilizar anestesia general y permanecer en torno a 12 horas hospitalizado tras el procedimiento. La recuperación completa se produce a los 2-3 días. La eficacia de la técnica en los pacientes antes señalados, es casi del 100%. El riesgo de complicaciones graves o invalidantes es bajo. En muchos casos tras la cirugía se produce lo que denominamos sudoración compensatoria, esto es un efecto indeseado tras la cirugía, que consiste en una hipersudoración de la espalda y/o los muslos. En la mayor parte de los pacientes no conlleva insatisfacción o limitaciones relevantes después de la cirugía.
La temperatura elevada consigue interrumpir la conducción del impulso nervioso generador del exceso de sudor, lo que contribuye a aliviar la sintomatología del paciente. El tratamiento tiene una duración aproximada de una hora, es ambulatorio y sólo requiere leve sedación y anestesia local.






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