El diagnóstico molecular de la alergia mediante microarrays constituye un complemento diagnóstico de las pruebas cutáneas y otras técnicas de diagnóstico in vitro.
¿Cómo es la técnica?
La técnica consiste en un microchip de unas dimensiones de unos 5x5 mm en cuya superficie quedan fijados los 103 componentes moleculares. Tras bañar dicha superficie con los anticuerpos Ig E específicos del suero del paciente, estos se fijan a los componentes. Posteriormente, se detectan estos componentes, revelando con precisión el perfil de sensibilización del paciente.
Las ventajas que aporta la técnica de microarrays frente a las técnicas convencionales son:
- el amplio abanico de agentes alergénicos analizados de forma conjunta y con una sola gota de sangre
- el análisis a un nivel molecular, de mayor precisión
- en algunas ocasiones, evitar al paciente las molestias de las pruebas cutáneas frente a un número elevado de alérgenos
- una significativa reducción de los costes, ya que permite analizar 103 compuestos en una única prueba
Se consigue diferenciar la sensibilización frente a distintas proteínas, recombinantes o naturales purificadas, que pueden estar presentes en alimentos vegetales y pólenes, en ácaros y mariscos o en aves y huevo, etc.
Es posible confirmar de esta forma una serie de síndromes de reactividad cruzada causados porque –por poner un ejemplo- ese polen y ese alimento contienen una misma proteína a la que el paciente es alérgico.





Síguenos en