- Contamos con una gran experiencia en este área y disponemos de los medios tecnológicos más avanzados para realizar un estudio exhaustivo de cada paciente, elaborar un diagnóstico preciso y aplicar el tratamiento óptimo.
- Estas intervenciones tienen unos resultados muy satisfactorios, sin dejar cicatrices visibles y con una breve estancia hospitalaria.
Qué es
La cirugía ortognática es el conjunto de procedimientos quirúrgicos cuya finalidad es establecer una correcta relación entre el hueso maxilar y la mandíbula, para logar una estética facial más armónica.
Estos dos huesos encajan como un puzzle a través de los dientes cuando la boca está cerrada, y los dientes de la arcada superior deben estar por delante de los dientes de la arcada inferior en su medida justa. Si esto no ocurre así, pueden originarse problemas de salud en las piezas dentales, encías y en la articulación temporomandibular.
Indicaciones de la cirugía
Existe la creencia errónea de que esta cirugía es únicamente para aquellas personas que tienen una deformidad importante. Esto no es así, cualquiera puede beneficiarse de la cirugía ortognática.
A veces una mínima deformidad hace que la persona afectada coma mal o se encuentre a disgusto con su aspecto. Además la edad no es impedimento, la mayoría de estas operaciones se realizan en pacientes de entre 18 y 60 años.
Los motivos para indicar la cirugía ortognática son fundamentalmente estéticos, buscando una mejoría del aspecto de la cara y la sonrisa, o funcionales, para masticar mejor. Pero también es útil para aliviar problemas como el dolor en la articulación temporomandibular o el síndrome de apnea nocturna.
En este sentido, los pacientes que acuden a la consulta manifiestan no encontrarse a gusto con su aspecto. Les gustaría cambiar algo de su rostro porque sus dientes no encajan bien y les molestan al ingerir alimentos, están preocupados porque su barbilla está muy adelantada, retrasada, piensan que su sonrisa no es agradable, o que su cara es demasiado larga o corta.
Los patrones de belleza están definidos por el equilibrio entre las diferentes partes de la cara. Así, una cara y una sonrisa son armónicas si respetan estas medidas y por tanto nos resultan atractivas. Si estas proporciones se pierden los rasgos más llamativos serán los alterados y dejarán en segundo plano los demás por muy bien proporcionados que sean.
El procedimiento quirúrgico
- Se efectúa un estudio radiológico del paciente en tres dimensiones, fotografías digitales y modelos de sus dientes.
- Se digitaliza la información recopilada para determinar qué parte de la cara no armoniza con el resto y qué tipo de tratamiento es el más adecuado.
- Se realiza un plan preliminar de tratamiento y se prepara al paciente con ortodoncia para que sus dientes estén perfectamente alineados en el momento de la intervención. Con frecuencia los dientes se adaptan a la mala posición de los huesos y no encajan bien cuando éstos se sitúan en su lugar correcto.
- Una vez que la preparación ha finalizado, se realiza una intervención simulada a través de un programa informático que nos permite saber exactamente qué procedimientos son los más adecuados para cada caso. A continuación se interviene al paciente en un modelo virtual y si se da el visto bueno al resultado, se procede a la operación real.
Problemas más comunes
- Mandíbula pequeña o retrasada: Los dientes no encajan a la vez que las muelas, la barbilla está retrasada y puede haber problemas en la articulación (ATM) o dificultad para respirar durante el sueño.
- Maxilar retrasado: Los pómulos son planos, casi no se ven los dientes al sonreir, la cara está avejentada.
- Maxilar alargado: La encía se ve mucho al sonreir, la cara es alargada, el mentón suele estar retrasado.
- Mandíbula grande o adelantada: Los dientes no encajan, la barbilla está adelantada. Suele haber pérdida de los molares.
- Asimetría mandibular: El mentón se desvía hacia un lado y con los dientes. A veces ocasiona problemas en la articulación y dolores de cuello al torcer la cabeza para camuflar el defecto.
- Mordida abierta: Los dientes dejan un espacio al cerrar la boca. Hay que forzar los labios para poder cerrarlos y comer es difícil. Asocia perdida de piezas y dolor en la articulación.
En los tres tipos de cirugía descritos, la mayor parte de los pacientes abandona el hospital entre 24 y 72 horas después de la intervención y se incorpora a su vida normal a los 15 días. Pueden hablar y comer dieta blanda desde el primer día.
Nuestra experiencia
La Clínica cuenta con especialistas de gran experiencia en este área y con la tecnología más avanzada, que permite realizar un estudio exhaustivo de cada paciente.
Una vez logrado el diagnóstico preciso se determinará el tratamiento adecuado de forma personalizada. Toda la información se estudia por medio de mediciones que, actualmente, se hacen por ordenador. De este modo sabemos qué parte del rostro no armoniza con el resto y qué tipo de tratamiento puede ser necesario.
Finalmente se establece un plan combinado de ortodoncia y cirugía que además de proporcionar un aspecto más estético de la cara y la sonrisa consiga la colocación perfecta de los dientes. Hoy en día el ordenador permite determinar con precisión de milímetros cuál es el problema y qué operación es mejor para solucionarlo.





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