El éxito en el tratamiento de la migraña y otras cefaleas radica en la profesionalidad del diagnóstico. La Clínica Universidad de Navarra trata esta patología en la Unidad de Cefaleas, en coordinación con diferentes departamentos.
Tipos de cefaleas
Cefaleas primarias: Dolor de cabeza de causa desconocida en la que no se puede demostrar ninguna alteración estructural ni metabólica que justifique el dolor de cabeza. Son las más frecuentes:
1.- Cefalea tensional: es el tipo de cefalea más frecuente. Afecta sobre todo a mujeres, puede comenzar a cualquier edad y no tiene carácter familiar. El dolor aparece de forma episódica y puede durar varios días. Se define como una molestia de intensidad leve o moderada, localización bilateral (duele toda la cabeza), que se describe como presión, y que no se acompaña de náuseas, vómitos ni empeora con la actividad física.
2.-Migrañas (también conocida como jaqueca) se caracteriza por episodios repetidos de cefalea de gran intensidad, que impide al enfermo desempeñar sus actividades, y que puede durar varios días. Suelen existir antecedentes familiares y puede desencadenarse por diversos estímulos como alimentos (queso, vino tinto, chocolate), olores intensos, luces brillantes, cambios de tiempo, alteraciones del ritmo de sueño, variaciones hormonales (menstruación, ovulación) y estrés. El dolor es típicamente unilateral (duele la mitad de la cabeza), de carácter pulsátil (como un latido), y puede acompañarse de náuseas, vómitos, e intolerancia a la luz y el ruido. Se distinguen dos variedades de migraña: migraña con aura (20% de lops casos) y sin aura. El aura es un conjunto de síntomas neurológicos generalmente visuales (luces centelleantes o visión borrosa) que suelen preceder al dolor de cabeza.
3.- Cefaleas en racimos: es una variedad poco frecuente que afecta sobre todo a varones jóvenes. Se caracteriza por crisis de cefalea siempre unilaterales y de corta duración (menos de 3 horas), que se repiten varias veces al día durante unos meses al año. La cefalea es de gran intensidad, con frecuencia despierta al paciente y le obliga a deambular de un lado a otro de la habitación. Acompañando al dolor el paciente puede presentar enrojecimiento ocular, lagrimeo, congestión nasal, hinchazón facial, edema de los párpados y rinorrea del mismo lado en el que duele la cabeza.
Cefaleas secundarias: Representan un 5% de las cefaleas. Tras un estudio médico se puede identificar una causa que las produce. Generalmente son de instauración brusca, por algún trastorno craneal o cerebral (hemorragias, infartos, tumores…), aunque también pueden estar causadas por infecciones o la automedicación.
Diagnóstico
En la evaluación de un paciente con cefalea lo más importante es la historia clínica, es decir, el relato de los síntomas por parte del paciente.
Tras la historia clínica se debe realizar una exploración física y neurológica detallada, y, dependiendo de los resultados, se valorará la necesidad de realizar otras exploraciones complementarias. Cuando se sospechan cefaleas secundarias, son necesarios estudios analíticos y de neuroimagen (TAC o Resonancia magnética cerebral).
Las cefaleas recientes de instauración súbita y carácter explosivo, o aquellas que se acompañan de alteraciones neurológicas (pérdida de conciencia, déficit motor) requieren generalmente valoración neurológica urgente.
Tratamiento
1. Identificar y evitar los factores desencadenantes.
2. Tratar de forma adecuada las crisis de dolor
Existen diferentes tratamientos para los ataques de migraña. La selección del fármaco debe hacerse de forma individualizada para cada paciente y deben administrarse siempre al inicio del dolor. Los más comunes son los analgésicos tradicionales como los antiinflamatorios o el paracetamol. En ocasiones es necesario administrar fármacos para controlar los vómitos. Recientemente se ha comercializado una nueva familia de antiinflamatorios que carecen de efectos secundarios gastrointestinales y que son eficaces en la migraña, son los conocidos como inhibidores selectivos de la cox-2.
Además existen una serie de medicaciones específicas para la migraña que actúan sobre los recpetores de la serotonina de los vasos sanguíneos cerebrales, impidiendo o reduciendo su dilatación (mecanismo responsable de dolor inducido por la migraña), son los ergóticos y los triptanes. Estos fármacos deben tomarse al inicio del dolor, no combinarlos y evitar su uso en pacientes con problemas coronarios o circulatorios.
Los fármacos opiáceos (derivados de la morfina) no se utilizan generalmente en la migraña.
Otros fármacos que pueden utilizarse son la clorpromazina y los esteroides, o bien diversas de los fármacos mencionados.
3. Administración de un tratamiento preventivo
Cuando los ataques de migraña son frecuentes (más de tres veces al mes), duran demasiado tiempo o no responden a la medicación, es conveniente realizar un tratamiento preventivo.
Este tratamiento no es curativo pero puede reducir la frecuencia, intensidad y duración de las crísis migrañosas, mejorando la respuesta al tratamiento sintomático. Se toma a diario durante un periodo determinado de tiempo y comienza a hacer efecto varias semanas después de iniciarlo.
Pueden utilizarse fármacos antihipertensivos, antidepresivos y antiepilépticos. otros fármacos con efecto preventivo son el magnesio, la vitamina B2 a dosis altas y la inyección de toxina botulínica.






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