TRANSPARENCIA, RESPETO Y COLABORACIÓN

La postura de la Universidad en el debate del convenio SNS-CUN

Como responsable de comunicación de la Universidad de Navarra me gustaría aportar algunas reflexiones a un debate que previsiblemente se volverá más intenso a medida que se acerque la fecha de votación de los presupuestos. Expongo en estas líneas dos consideraciones y tres sugerencias.

La primera consideración se refiere al Servicio Navarro de Salud. Osasunbidea tiene fama de ser uno de los mejores servicios sanitarios de Europa y el más valorado de España, como mostraba una reciente encuesta nacional de satisfacción de los usuarios. En ese sentido, vivir en Navarra es un privilegio.

Imagen vista aérea de la Clínica

Es lógico preguntarse: ¿por qué estas 7.200 personas no quieren ser atendidas en un servicio tan cualificado? Siempre hemos respondido que no es en absoluto porque no queremos ser atendidos en el SNS, sino porque la relación con un médico o un enfermero concretos crea unos vínculos que aconsejan estabilidad y continuidad, tanto en centros públicos como privados. El pasado 30 de diciembre, 7.200 personas se enteraron por la prensa de que al día siguiente expiraba el convenio vigente. ¿Cómo no entender su inquietud?

En segundo lugar, conviene subrayar que el Convenio no es un derecho, sino el fruto de un acuerdo. Existen razones a favor y en contra. Personalmente, considero atinados algunos de los argumentos contrarios: organización del sistema sanitario público, economías de escala, etc. Pero la discusión no es sobre los principios, sino sobre la posibilidad de encontrar en Navarra una fórmula aún mejor, teniendo en cuenta que la actual se ha mostrado eficiente desde principios de los 80. La pregunta sería: ¿cabe buscar soluciones que no contradigan el principio de equidad y sean económicamente favorables para el SNS?

Con estos puntos de partida, pienso que convendría continuar este debate con transparencia, respeto y espíritu de colaboración. Así lo han expresado tanto la Presidenta del Gobierno como el Rector de la Universidad de Navarra.

Transparencia. Los números no son dogmas. Aportan una medida de la realidad, pero pueden ser parciales. Por eso hay que aclararlos, contrastarlos, ajustarlos, compararlos. En todo caso, la transparencia es hoy una exigencia de la vida política y social.

La Clínica ha ofrecido datos sobre la actividad y los costes de la asistencia a estas 7.200 personas. Proceden del informe de gestión que anualmente se remite a la Consejería, son resultado de un sistema de contabilidad analítica y están auditados. Recuerdo algunos números. Los costes fijos más los variables suman 8.972.487 euros. De ese total, 2.403.335 corresponden a compras que se realizan para atender a los pacientes (medicamentos, material sanitario, etc.). Según esos datos, el Convenio representa un ahorro para Navarra.

Por el momento no son públicos los informes de la Consejería de Salud, pero seguramente se conocerán en los próximos días. Hay acuerdo en que ahora toca poner los números encima de la mesa y estudiarlos con objetividad.

Respeto. El Convenio plantea un debate de entidad relativa: los 5,1 millones actuales representan alrededor de un 0,6 % del presupuesto del SNS. Pero a propósito de este tema han aflorado corrientes de opinión latentes, que tienen raíces antiguas y profundas y que hacen que fácilmente predomine el acaloramiento sobre la lucidez. Por eso me parece importante mantener el respeto y la serenidad.

En una relación duradera, echarse culpas no sirve para nada. Más bien hay que recordar que a lo largo de la vida, todos acertamos y todos cometemos errores, a veces nos explicamos bien y a veces mal. En la Universidad somos conscientes de esta realidad y estamos convencidos de que tenemos que cambiar algunas formas de hacer y algunos modos de comunicar. Es más, llevado con respeto y serenidad, este debate del Convenio puede convertirse en una ocasión que ayude a mejorar, o incluso un punto de inflexión. En ese contexto, es coherente que pidamos que sean escuchadas con respeto las razones de las 7.200 personas afectadas por el Convenio.

Colaboración. La Universidad de Navarra es una institución que se maneja en tiempos largos. Por eso no estamos cómodos en las polémicas. Actualmente existen numerosas formas de cooperación con todo tipo de instituciones de la Comunidad Foral. Muchas más se pueden plantear en el futuro. En el ámbito sanitario, cabría valorar, por ejemplo, la voluntad de colaboración en la complicada gestión de las listas de espera.

La Universidad necesita a Navarra para realizar su labor educativa y asistencial. A la vez, la Universidad desea servir a Navarra en lo que esté a su alcance. Con su trabajo, los 4.000 profesionales de la Universidad aportan mucho a la Comunidad foral y muchas veces son embajadores de Navarra por el mundo.

Con estas bases de transparencia, respeto y colaboración se pueden buscar soluciones concretas a la cuestión particular que se discute ahora y se pueden enfocar de modo constructivo las que se vayan planteando en el futuro.


Juan Manuel Mora
Vicerrector de Comunicación
Universidad de Navarra