Atrás servicio de Microbiología Clínica

Secciones

El servicio de Microbiología Clínica se articula en torno a una serie de secciones en aras de ofrecer al paciente una mejor atención.

La bacteriología es el estudio de las bacterias, de sus propiedades y de su acción sobre el organismo. Existen procedimientos básicos en bacteriología médica fundamentales para el estudio de los diferentes grupos bacterianos y el aislamiento y la identificación de bacterias de importancia médica a partir de diferentes tipos de muestras clínicas.

El diagnóstico serológico se realiza mediante el examen en el laboratorio de las reacciones antígeno-anticuerpo en suero.

¿NECESITA PEDIR UNA SEGUNDA OPINIÓN?

Imagen con los pasos que hay que dar para solicitar una segunda opinión en la Clínica Universidad de Navarra

Si necesita la opinión de nuestros expertos sin necesidad de desplazarse a la Clínica, le ofrecemos la posibilidad de realizar una consulta de Segunda Opinión Médica.

La bacteriología es el estudio de las bacterias, de sus propiedades y de su acción sobre el organismo.

Muchas de estas bacterias son inofensivas y normalmente incapaces de causar una infección. Otras, son capaces de causar infecciones sólo en determinadas circunstancias, por ejemplo en personas con problemas de defensas. Finalmente, hay bacterias que pueden causar daño aún en circunstancias normales.

Cuando el médico piensa que un paciente puede estar infectado por una bacteria, tomará una muestra del lugar de la infección. Las muestras pueden proceder de prácticamente cualquier lugar del organismo. Dependiendo de su procedencia, su obtención será más sencilla (heces u orina) o más complicada y molesta (por ejemplo, el líquido de la articulación en caso de artritis).

La muestra se envía al laboratorio de microbiología, para su estudio. Por ello ha de transportarse y mantenerse en condiciones adecuadas.

Las micobacterias son microorganismos que pueden causar diversas infecciones humanas, provocando una importante morbilidad y mortalidad. Este es el caso de la tuberculosis y la lepra, que constituyen, en la actualidad, uno de los problemas sanitarios de mayor gravedad a nivel mundial. Las infecciones micobacteriales son difíciles de tratar, ya que las características de su pared celular las hace muy resistentes a largas exposiciones de ácidos, bases, detergentes, ráfagas oxidativas y lisis por complemento.

Técnicas para la identificación de micobacterias:

  • Bacteriológicas (características fenotípicas).
  • Bioquímicas.
  • Técnicas genéticas o de microbiología molecular.
  • Otras, como la cromatografia de lípidos.

En la segunda mitad del siglo XX, la prevalencia de las infecciones fúngicas (por hongos) ha aumentado constantemente, debido al mayor número de pacientes inmunodeprimidos y a la generalización de agresivas prácticas diagnósticas y terapéuticas.

La mortalidad asociada a las infecciones fúngicas es muy elevada. Así, la mortalidad atribuible a la candidemia es del 35-40%, y a la aspergilosis invasora del 85%. Las infecciones por hongos y las enfermedades que causan micosis convencionalmente se han venido clasificando, basándose en su localización anatómica, en superficiales, cutáneas, subcutáneas y profundas o sistémicas.

Métodos de diagnóstico:

  • Métodos convencionales de laboratorio, basados en el examen directo de las muestras mediante microscopia óptica y su cultivo.
  • Técnicas indirectas.
  • Pruebas de sensibilidad a los antifúngicos.
  • Estudios epidemiológicos.

Un parásito es un animal que infecta a otro para poder alimentarse. El infectado se denomina "huésped".

A veces el huésped no sufre consecuencias graves por la parasitación (como, por ejemplo, cuando nos pica un mosquito), pero en otras ocasiones sí que puede tener efectos más importantes.

El laboratorio se encarga de realizar el diagnóstico clínico y epidemiológico, identificando el agente causante de la enfermedad.

El diagnóstico virológico tiene como objetivo detectar, cuantificar, controlar e identificar con precisión las infecciones víricas.

En función del virus que se busque y de cuál sea la cuestión planteada, se escogerá entre el diagnóstico directo (detección de un componente vírico) y el indirecto (detección de los anticuerpos dirigidos contra el virus).

El diagnóstico virológico sistemático se emplea principalmente en los donantes de sangre o de órganos, en situaciones de inmunodepresión, en el embarazo y siempre que se piense prescribir un tratamiento antiviral específico.

tal vezle interese

POR QUÉ VENIR

¿Por qué la Clínica Universidad de Navarra es diferente a otros centros sanitarios?

Imagen de una niña pequeña con cáncer por los pasillos de la Clínica

PLAN RESPALDO TOTAL

Acceda a una cobertura ilimitada en una de las mejores clínicas del mundo desde $27

Imagen del acuerdo entre la Clínica y la aseguradora Salud SA de Ecuador

HISTORIAS DE LA CLÍNICA

Nuestros pacientes cuentan su experiencia. Historias de esperanza, lucha y superación.

Imagen de una familia de pacientes de la Clínica Universidad de Navarra