Historias de la Clínica

trasplante de córneaMiguel F.

Miguel explica cómo fue la recuperación de su vista después de ser tratado con un trasplante de córnea con células madre.

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Ofrecemos innovadores tratamientos farmacológicos y quirúrgicos, con la aplicación de diversos tipos de láser. Además, somos pioneros en el trasplante de córnea con unos excelentes resultados.

Miguel F. atiende al teléfono que suena y contesta: “¿Ya ha salido el nene de la guardería? Voy a recogerlo con el coche. En un momento estoy ahí”. Hace cinco años no hubiera podido existir esa conversación telefónica. Miguel presentaba pérdida total de la vista en el ojo derecho debido a una atrofia óptica y mantenía escasa visión en el izquierdo debido a un fallo de la córnea. No podía cruzar la calle solo y, por supuesto, había abandonado hacía años la conducción de su vehículo.

Tras un trasplante de córnea en Francia, que consiguió que recuperara la visión del ojo izquierdo durante un tiempo, posteriormente volvió a perderla de nuevo por un fallo de la córnea. Uno de sus mayores pesares es no haber podido disfrutar de su nieto de 6 años cuando era un bebé. Pero ahora se está resarciendo. Cuida y juega con sus dos nietos, de seis y un año, respectivamente, conduce y puede ir por la calle sin siquiera llevar gafas.

Hace cinco años, prácticamente ciego y después de haber acudido a otros especialistas, este paciente recaló en el Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra donde se le ofreció un nuevo tratamiento que le devolvió la vista al poder curar la córnea del ojo izquierdo. Un resultado que se ha mantenido intacto después de cinco años y medio. La ventaja del caso de este paciente de 65 años, natural de Marcilla (Navarra) y cromador de profesión, es que la córnea del ojo derecho que no tenía visión estaba sana. Especialmente en buen estado permanecía el limbo corneal, región ocular encargada de la regeneración del epitelio de la córnea y, por tanto, de su transparencia.

Los especialistas de la Clínica pudieron extraerle un trozo del limbo corneal sano del ojo derecho, lleno de células madre, cultivarlas en laboratorio durante varias semanas, reproducirlas en gran cantidad y trasplantárselas al ojo izquierdo con fallo epitelial, a pesar de tener varios trasplantes previos. Estas células madre consiguieron regenerar las células del epitelio corneal y devolver la vista a ese ojo.

¿Cómo era su visión antes de ser intervenido en la Clínica Universidad de Navarra?
Prácticamente no tenía visión. No veía ni los semáforos, no podía cruzar la calle solo. Para guiarme tenía que esperar a ver cuándo pasaban otras personas, porque no veía ni dibujos, ni colores. Además, si tenía que ir a algún estamento público, no podía ir solo porque no veía los números. Cuando estaba trabajando en el ordenador, tenía que ponerme una lupa y, con ella, pegarme a la pantalla y aún así lo pasaba muy mal. Me ponía los precios en un papel en grande y de este modo disimulaba un poco. Y así fui tirando hasta llegar a la situación de tener que acudir a la Clínica y hacerme la regeneración de córnea con células madres. A partir de ese momento, comencé a ver y he llegado incluso a recuperar el carnet de conducir. Ahora me siento una persona completamente útil, independiente y con mucha vida. Antes, en vez de ayudar yo a las personas, me tenían que ayudar a mí.

¿Qué puede hacer ahora que antes le resultaba imposible?
Conducir e ir solo a todos los sitios como una persona normal. Tengo nietos y los atiendo. Los llevo a la guarde, al colegio, los recojo … actúo de abuelo.

¿Cuándo comenzaron sus problemas de visión?
Tuve problemas de visión desde mi nacimiento. Pero por aquel entonces no había medios…Más tarde, cuando fui al colegio, me llevaron a un oftalmólogo que ya me detectó una vista muy deficiente. Después de hacer la mili, fui a la consulta de un doctor en Pamplona y allí me diagnosticaron la pérdida completa de la vista en el ojo derecho. Poco a poco fui perdiendo la del ojo izquierdo. A los 50 años, en Francia, me hicieron un trasplante de córnea que fue efectivo durante unos años, pero después empezó a degenerar. Entonces me mandaron a una especialista en Burdeos con el que no conseguí recuperar nada de vista. También estuve dos años de tratamiento en San Sebastián…, hasta que acudí a la Clínica.

¿Qué tratamiento diferente le ofrecieron en la Clínica?
Me hicieron un trasplante de células madre de la córnea de un ojo al otro para regenerar la córnea afectada. El progreso ha sido muy grande. Me fue muy bien. Tanto que conseguí recuperar el carnet de conducir. Yo mismo lo había dejado porque me sentía inseguro. Ahora tengo una vida plena: llevo a los nietos al colegio, a la guardería, hago las cosas de casa…

¿Se imaginó que llegaría a recuperar la vista a los 60 años?
No. Siempre había creído lo contrario: que para los 60 años o antes estaría ciego. Nunca se lo dije a mi familia porque no quería desmoralizarles, pero siempre he pensado así. Cuando me iba quedando ciego, no veía ni las ramas de los pinos. Me he llegado a pegar con ellas sin enterarme. Entonces me di cuenta de que me estaba quedando ciego. Estaba convencido de que no iba a ver nunca más. Incluso me podían haber atropellado los coches por la calle porque no los veía cuando cruzaba. Me guiaba por el oído. Pero jamás hubiera podido pensar que llegaría a recuperar el carnet de conducir: Nunca.

¿Cómo era su visión el día que llegó a la Clínica a someterse a la intervención?
Cuando llegué a la Clínica no veía ni los colores de los semáforos. No distinguía las puertas de entrada al edificio. Es que no veía nada. En casa me guiaba poniendo las manos en las paredes y cosas así. Estaba totalmente ciego.

Cuando estudiaron su caso en la Clínica ¿qué le plantearon?
El doctor me dijo que me iba a hacer un tratamiento con células madre que se había experimentado en Estados Unidos y ya se había empezado a hacer en la Clínica con buenos resultados. Me daba bastantes garantías de éxito, como las que estoy teniendo. La verdad es que estoy totalmente agradecido a la Clínica. Cada vez que voy a consulta, cada 6 ó 9 meses, me dicen que va muy bien. La verdad es que estoy muy contento y muy agradecido.

¿Fue difícil el postoperatorio?
El postoperatorio fue muy bueno. Jamás hubiera podido pensar que, con las intervenciones que me hicieron, me iba a mirar al espejo y no iba a notar nada. Veía incluso mejor. Estuve de baja un mes y medio y después he podido llevar una vida normalísima. A los 3 años recuperé el carnet de conducir. Y ya llevo 2 años conduciendo y renovando el carnet sin problemas.

Está disfrutando de una nueva vida.
Es que es una vida nueva. Para los que nos hemos quedado sin vista, ver un poco ya es mucho, pero conseguir ver todo sólo con una operación tan llevadera, porque no resultó nada traumática… El día que salí de la Clínica volví a mi casa en autobús urbano. No es que me tuviesen que llevar en ambulancia ni nada…Volví a las cinco de la tarde, perfectamente, con los ojos casi como si no me hubieran hecho nada.

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