Trasplante de riñón

85% de supervivencia con trasplante de donante vivo tras cinco años

O le llamamos

* Horarios de atención según hora de España peninsular.

Gracias. En breve nos pondremos en contacto con usted.

El campo Teléfono es obligatorio.

Le rogamos revise el número de teléfono. Éste debería tener entre 9 y 15 dígitos y empezar por 6, 8, 9, 71, 72, 73 ó 74. En el caso de los números internacionales, por favor, introduzca 00 seguido del prefijo internacional correspondiente y su número de teléfono (00-prefijo internacional 34-número telefóno 948255400)

Espere unos instantes mientras tramitamos su petición.

Cerrar Enviar

Tratamiento del trasplante de riñón en la Clínica

Consiste en la extracción de un riñón de un individuo previamente sano (cadáver o de vivo) y su colocación en un enfermo con insuficiencia renal crónica en fase terminal e incompatible con la vida.

Técnicamente, la operación es sencilla y consta de tres anastomosis o uniones (arterial, venosa y urinaria). La duración de la intervención en el receptor es de unas 3-4 horas. Permite la recuperación integral de la función renal y realizar una vida normal. Precisa la toma de medicación anti-rechazo o inmunosupresora de por vida y frecuentes controles médicos.

Dependiendo de la procedencia del injerto, puede ser de donante vivo emparentado (padres, hermanos, hijos, primos), donante vivo emocionalmente relacionado (por ejemplo, entre esposos) y de donante cadáver (por muerte cerebral previa o a corazón parado). Los mejores resultados se obtienen con el trasplante renal de donante vivo.

¿Quiere saber más sobre el Servicio de Nefrología?

El Servicio de Nefrología de la Clínica Universidad de Navarra cuenta con una experiencia de más de cuatro décadas, tanto en el diagnóstico y tratamiento de todas las patologías del riñón, como en el trasplante de este órgano.

Las principales ventajas de la donación entre vivos son que acorta el tiempo de espera y que es el órgano de una persona muy sana".

En todo paciente con insuficiencia renal crónica terminal y sin contraindicaciones, previo al inicio de la diálisis o una vez incluido en programa de hemodiálisis o de diálisis peritoneal.

Requiere la realización de una serie de estudios analíticos, inmunológicos, diversas técnicas de imagen, valoración de situación cardíaca, pulmonar, neurológica, urológica, etc., siendo posteriormente incluido en lista de espera de trasplante renal en la unidad de trasplante de su área de influencia.

En la actualidad, los resultados del trasplante renal de cadáver son muy buenos, lográndose una supervivencia del injerto de alrededor de 90% al año, del 70-75% a los cinco años y del 50-60% a los 10 años. Las principales causas de pérdida del injerto a largo plazo son el rechazo crónico y la muerte del paciente con injerto funcionante en relación con problemas cardiovasculares, infecciones, tumores y hepatopatías.

Los resultados del trasplante renal de donante vivo son superiores a los de cadáver y se caracterizan por una menor incidencia de rechazo agudo y unos resultados superiores en cuanto a supervivencia del injerto que pueden ser al año del 98%, a los cinco años del 85% y a los 10 años del 75%.

La principal es que restituye o normaliza todas las funciones del riñón, incluidas la producción de hormonas tipo eritropoyetina (necesaria para la producción de glóbulos rojos), vitamina D (para el mantenimiento normal de los huesos), etc., y no sólo la función de uropoyesis o eliminación de agua y de productos de desecho como la urea, creatinina, potasio, fósforo, etc. ... que realizan las diferentes técnicas de diálisis peritoneal o hemodiálisis.

Permite, además, un mejor estado físico y psíquico, una mejor calidad de vida y es la opción terapéutica más barata a partir del año con injerto funcionante.

Las complicaciones precoces más frecuentes son las relacionadas con la cirugía (obstrucción urinaria, fístula urinaria, colecciones líquidas, infección de la herida quirúrgica, infecciones de orina, del pulmón, etc.).

Es alta la incidencia de hipertensión arterial, aumento del ácido úrico, aumento del colesterol.

A más largo plazo, las principales complicaciones son las infecciones, los tumores malignos, el rechazo crónico y las complicaciones cardiovasculares. 

Saber más sobre el trasplante de riñón

¿Quién puede ser trasplantado?

No todos los pacientes con insuficiencia renal crónica terminal pueden ser trasplantados por problemas o limitaciones de naturaleza médica o quirúrgica.

Es el caso de los pacientes con edad superior a 70-75 años (valorando más la edad biológica que la cronológica) y aquellos con problemas importantes de origen cardíaco, hepático, neurológico, pulmonar, patología infecciosa crónica, enfermedades tumorales no resueltas, etc.

Todo paciente en el que el riesgo vital de la operación y de las complicaciones asociadas con la medicación anti-rechazo se consideran excesivas o importantes, es mejor contraindicar el trasplante renal.

¿En qué enfermedades está indicado?

La técnica de trasplante de donante vivo tiene muchas ventajas ya que acorta el tiempo de espera para el receptor y ha mejorado la técnica de extracción del órgano del donante

Una vez efectuados todos los estudios pertinentes y comprobado que el paciente cumple todos los requisitos e indicaciones para el trasplante renal, se envían los datos al hospital de referencia donde se encuentra la unidad de trasplante renal y desde donde se avisará al paciente (a través del médico responsable de su seguimiento) en cuanto se disponga de un riñón adecuado por sus características.

Entre los datos necesarios están la edad, unidad de diálisis, grupo sanguíneo, tipaje tisular, resultados de anticuerpos citotóxicos, tipo de nefropatía, fecha de inicio de programa de hemodiálisis, teléfonos de localización, etc. ... y los resultados de los diversos estudios pretrasplante. En España, sólo se puede estar incluido en una lista de espera de trasplante renal.

  • Que tome la medicación correctamente con la dosis e intervalo indicado por el médico responsable de su seguimiento.
  • Que se controle periódicamente la tensión arterial, el peso y la temperatura.
  • Que consulte con rapidez ante episodios de fiebre, edema, disminución de la diuresis o cualquier otra complicación relacionada o no con el trasplante renal.

Es importante también realizar actividad física diaria, llevar una dieta adecuada, evitar el tabaco, mantener el peso ideal, etc.

Consiste en la toma de medicación inmunosupresora para evitar el rechazo y conseguir la tolerancia del injerto. Existen diversos protocolos de inmunosupresión dependiendo de la edad, grado de riesgo inmunológico, según se trate de primeros o más injertos, etc. Los agentes de uso actual más frecuentes son el Sandimmun neoral® (Ciclosporina), Prograf® (Tacrólimus), Cell-Cept® (Micofenolato mofetil), Imurel® (Azatioprina), Rapamicina y Corticoesteroides. Pueden utilizarse también anticuerpos policlonales o monoclonales durante cortos períodos de tiempo.

¿NECESITA PEDIR UNA SEGUNDA OPINIÓN?

Imagen con los pasos que hay que dar para solicitar una segunda opinión en la Clínica Universidad de Navarra
Si necesita la opinión de nuestros expertos sin necesidad de desplazarse a la Clínica, le ofrecemos la posibilidad de realizar una consulta de Segunda Opinión Médica.

tal vezLE INTERESE

POR QUÉ VENIR

¿Por qué la Clínica Universidad de Navarra es diferente a otros centros sanitarios?

Imagen de una niña pequeña con cáncer por los pasillos de la Clínica

PLAN RESPALDO TOTAL

Acceda a una cobertura ilimitada en una de las mejores clínicas del mundo desde $27

Imagen del acuerdo entre la Clínica y la aseguradora Salud SA de Ecuador

HISTORIAS DE LA CLÍNICA

Nuestros pacientes cuentan su experiencia. Historias de esperanza, lucha y superación.

Imagen de una familia de pacientes de la Clínica Universidad de Navarra