Trasplante hepático

PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

Estas preguntas más frecuentes sobre el trasplante hepático le ayudarán a conocer mejor su enfermedad y participar activamente en las decisiones sobre su propio cuidado.

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Es la extracción del hígado de una persona –fallecida o viva– y su implantación dentro del organismo de otra persona con afectación hepática grave. Llamamos donante a la persona de la que se extrae el tejido u órgano; y receptor, al paciente que lo recibe.

España es el país del mundo con mayor índice de donaciones de órganos. Pese a ello, el número de receptores supera al de donantes. Por esta razón, en los últimos años se vienen realizando trasplantes hepáticos de donante vivo, en los que se extirpa una parte del hígado del donante (generalmente será un familiar del receptor) y se le implanta al enfermo.

En muchas ocasiones, el trasplante es necesario para la supervivencia del enfermo. Esta indicado fundamentalmente en la insuficiencia hepática fulminante, cirrosis hepática, tumores hepáticos y enfermedades metabólicas.

La calidad de vida en la mayoría de los trasplantados es muy buena. La mejora en el tratamiento inmunosupresor y en la técnica, así como la experiencia acumulada, han logrado una supervivencia mayor.

El paciente candidato a trasplante debe someterse a un protocolo de evaluación.

Este protocolo valora las condiciones del paciente con diferentes pruebas:

  • Exploración física completa
  • Radiografía de tórax
  • Pruebas de función respiratoria
  • Tomografía axial computerizada (TAC) abdominal
  • Electrocardiograma
  • Ecocardiograma
  • Ecografía abdominal
  • Etc.

El equipo médico –cirujanos, hepatólogos y otros médicos colaboradores en la evaluación y tratamiento– revisa los análisis, pruebas y exploraciones incluidos en el protocolo de evaluación del candidato a trasplante. Con todo esto, ellos deciden si es candidato al trasplante hepático.

De forma general, se consideran contraindicaciones absolutas para el trasplante hepático aquellas situaciones que impiden técnicamente el trasplante o disminuyen de forma muy importante las posibilidades de supervivencia o de recuperación funcional tras el mismo.

El trasplante hepático está absolutamente contraindicado cuando los síntomas que tiene el paciente no son debidos a la enfermedad hepática o cuando el enfermo tiene otras enfermedades que tienen mal pronóstico y no tienen tratamiento.

Existen una serie de contraindicaciones relativas: edad relativamente avanzada, diabetes es insuficiencia renal, que aumentan el riesgo tras el trasplante. En los casos en que coinciden varias contraindicaciones relativas, también se contraindica el trasplante.

Para que un trasplante hepático entre vivos sea viable, debe existir compatibilidad de los grupos sanguíneos, un buen estado de salud del donante, que se confirma mediante la realización de exhaustivos exámenes médicos, y cumplir algunos requisitos anatómicos. Esta selección tan cuidadosa hace que se elija el momento más adecuado para el trasplante y el riesgo para el donante sea lo más próximo a cero.

La mejora en el tratamiento inmunosupresor y en la técnica, junto con la experiencia acumulada, hacen que los resultados del trasplante hepático hayan mejorado notablemente.

El rechazo es una complicación importante después del trasplante hepático. Sin embargo, en la actualidad se dispone de un importante arsenal de fármacos inmunosupresores. Estos fármacos disminuyen la reacción inmune del organismo frente a estructuras extrañas, que pueden facilitar las infecciones o el desarrollo de tumores. Los más utilizados de estos fármacos inmunosupresores son ciclosporina, tacrolimus, azatioprina, micofenolato mofetil y glucocorticoides.

Junto con los tratamientos farmacológicos, es importante observar una serie de cuidados en la dieta y llevar una vida activa en la que tenga cabida el ejercicio físico.

La supervivencia al año del trasplante, en los más de 400 trasplantes realizados en la Clínica Universidad de Navarra, es del 90% (el 80% a los 5 años del trasplante), diez puntos por encima de la media nacional según el Registro Español de Trasplante Hepático.

Infecciones, hemorragias y rechazo, principales complicaciones del trasplante.

Previo a la realización del trasplante es preciso administrar un tratamiento de acondicionamiento, que consiste generalmente en dosis altas de quimioterapia asociadas o no a radioterapia. De esta manera, se consigue erradicar la enfermedad que se quiere tratar y, en el caso del trasplante alogénico, también para suprimir el sistema inmunitario del paciente de forma que no rechace a las células del donante.

A continuación se administran las células progenitoras hematopoyéticas como si fuera una transfusión de sangre.

Debido al tratamiento previo, el paciente entra en una fase de aplasia, caracterizada por la disminución de las células de la sangre (leucocitos, hematíes y plaquetas) lo que puede ocasionar infecciones, hemorragias y otras complicaciones. Debido a esto, los pacientes tienen que permanecer ingresados en condiciones especiales hasta que las células progenitoras infundidas se regeneran y producen células suficientes para sustituir a las que se han destruido por el tratamiento. Este período depende del tipo de trasplante y del tratamiento de acondicionamiento, pero suele durar entre 2 y 4 semanas.

Otras posibles complicaciones derivan del rechazo que los sistemas inmunológicos (células defensivas) del paciente y del donante tengan entre sí, y que será más potente cuanto mayor sea la incompatibilidad entre ambos.

Posteriormente, los pacientes permanecen durante un tiempo variable, que depende del tipo de trasplante, hasta que el sistema inmunológico se recupera completamente.

El trasplante hepático es el único tratamiento curativo para varias enfermedades graves y está indicado, fundamentalmente, en cuatro grupos de enfermedades: insuficiencia hepática aguda grave, cirrosis hepática, tumores hepáticos y enfermedades metabólicas en las que el hígado produce una sustancia anómala que es responsable de una enfermedad de otro órgano.

En general, el trasplante hepático se indica cuando la enfermedad hepática ofrece unas expectativas de vida inferiores a las del trasplante.

En cuanto a los parámetros aplicados a los tumores hepáticos por los especialistas de la Clínica, establecen la indicación de trasplante en pacientes con un nódulo de hasta 6 cm o dos o tres nódulos de hasta 5 cm. Son criterios más amplios que los aplicados tradicionalmente.

El trasplante hepático está absolutamente contraindicado cuando los síntomas que tiene el paciente no son debidos a la enfermedad hepática o cuando el enfermo tiene otras enfermedades que tienen mal pronóstico y no tienen tratamiento. Existen, además, una serie de contraindicaciones relativas: edad relativamente avanzada, diabetes, insuficiencia renal, que aumentan el riesgo tras el trasplante.

De cualquier modo, para saber si existe posibilidad en su caso, debe ser el especialista el que haga una valoración completa y decida si es posible o no.

La Clínica Universidad de Navarra tiene unos índices de supervivencia del 85% a los cinco años.

La donación de un fallecido es la salvación para enfermos hepáticos terminales. Representa el tratamiento curativo de enfermedades hepáticas crónicas e irreversibles. 

Desde sus comienzos y hasta la actualidad, el trasplante hepático más habitual es el del órgano de una persona fallecida, aunque está tendencia podría cambiar con el trasplante entre personas vivas.
 
La técnica quirúrgica del trasplante hepático ha ganado en rapidez. Actualmente se efectúa todo el trasplante en 4 o 5 horas, frente a las 8 o 9 de los inicios. También existe menor necesidad de transfusión. Además, los receptores llegan al trasplante en un estado mejor.
 
Asimismo, la técnica anestésica ha avanzado notablemente. La recuperación de los pacientes después del trasplante es significativamente más rápida, ya que su estado después de la intervención es mucho mejor que antes.  

La Clínica es uno de los tres centros españoles que realiza trasplante entre vivos.

En los últimos años, el aumento de las listas de espera para trasplante hepático ha favorecido el trasplante entre vivos. Se realiza sólo en tres centros españoles, -la Clínica es uno de ellos-, ya que se trata de un trasplante muy exigente que requiere una importante dedicación del equipo sanitario que lo realiza.

Es una técnica quirúrgica en la que se extirpa aproximadamente la mitad del hígado a un donante vivo, normalmente un familiar, aunque no necesariamente, y se implanta al paciente. Por la gran capacidad de regeneración del hígado, donante y receptor pueden tener una función hepática normal a largo plazo. La recuperación total es de 6 a 8 semanas.

La Clínica ha conseguido con un nuevo procedimiento quirúrgico aumentar entre un 15% y un 20% el número de posibles trasplantes de hígado entre vivos. Utiliza como injerto la zona posterior del órgano del donante.

Para que un trasplante hepático entre vivos sea viable, debe existir compatibilidad de los grupos sanguíneos, buen estado de salud del donante -confirmado por exhaustivos exámenes médicos y el cumplimiento de algunos requisitos anatómicos-. Así, se elige el momento más adecuado para el trasplante y el riesgo para el donante será lo más próximo a cero.

La estancia hospitalaria oscila entre 8 y 10 días.

En la Clínica Universidad de Navarra, el primer objetivo es ofrecer al paciente y a sus familiares el mejor trato médico y humano posible. Y con este objetivo en mente, se diseña toda la organización.

Por ello, el modelo de la Clínica Universidad de Navarra es diferente. A diferencia del resto de clínicas privadas en España, sus médicos y los más de 2.000 profesionales que trabajan en la Clínica están dedicados a tiempo completo y en exclusiva a su labor allí.

La primera ventaja de este modelo es que permite dedicar a cada caso clínico todo el tiempo y todos los recursos necesarios para una atención verdaderamente personalizada y de calidad. Los médicos están siempre disponibles para los pacientes, y ésta disponibilidad se traduce en una atención extremadamente ágil, rápida y cómoda para el paciente, quien puede recibir la atención médica de profesionales de distintas especialidades en una misma mañana, obteniendo un trato verdaderamente multidisciplinar en un plazo temporal muy ajustado.

Este esfuerzo queda reflejado en los resultados obtenidos, así como en la buena valoración que nuestros pacientes hacen de la Clínica, manifestando un nivel de satisfacción del 94%, 10 puntos por encima de la media de los hospitales españoles encuestados.

Más información sobre ésta y otras ventajas de la Clínica Universidad de Navarra

Nuestro servicio médico es valorado por su gran rapidez y eficacia en la citación, diagnóstico y acceso al tratamiento.

Al poseer todas las especialidades y sus profesionales con dedicación exclusiva, la Clínica se coordina y organiza de modo que el paciente pueda realizar sus consultas, tratamientos y pruebas en el menor tiempo posible, y el resultado de las pruebas diagnósticas se obtiene, generalmente en 48 horas.

De ser necesaria una intervención, la Clínica puede coordinarse para realizarla en el plazo de una semana, siempre dependiendo de las características y necesidades de cada paciente.

Para más información puede llamarnos al (+34) 948 255 400 o solicitar información completando este formulario.

La Clínica Universidad de Navarra le ofrece la posibilidad de realizar consultas de segunda opinión, bien presencialmente (solicitando una cita en el (+34) 948 255 400) o bien a través de la Consulta de Segunda Opinión no presencial.

La consulta de Segunda Opinión no presencial le ofrece la posibilidad de realizar una consulta de segunda opinión médica a nuestros especialistas, sin necesidad de acudir a la Clínica.

Para ello, la Clínica gestionará la recogida de sus documentos médicos y administrativos en su domicilio, o en su lugar de preferencia, y en un plazo máximo de 15 días recibirá la valoración de su caso.

Además, nuestros especialistas lo llamarán personalmente para aclarar las dudas que pudiera tener.

Si posteriormente desea continuar su asistencia médica en la Clínica, se le reembolsará el importe abonado por la Segunda Opinión en su primera factura.

La Clínica le ofrece la posibilidad de solicitar gratuitamente una valoración económica estimativa para su caso, a través del siguiente formulario online para solicitud de presupuesto, o llamando al (+34) 948 255 400.

Si lo prefiere, también podrá obtener un presupuesto más ajustado solicitando una cita para que nuestros expertos puedan valorar presencialmente su caso.

Si lo desea, puede solicitar más información sobre estos servicios rellenando el formulario de solicitud de información.

La Clínica Universidad de Navarra pone a disposición de sus pacientes la posibilidad de financiar su diagnóstico o tratamiento hasta en cuatro meses sin intereses. Dicha posibilidad está disponible para asistencias de hasta seis mil euros.

En caso de necesitar una financiación superior, podrá plantearlo durante su visita en la Unidad de Coordinación de la Clínica para evaluar su caso.

Asimismo, la Clínica mantiene conciertos con las principales compañías aseguradoras de España.

La compañía de seguros ACUNSA ofrece pólizas de hospitalización y consultas que aseguran la estancia y los tratamientos médicos y quirúrgicos en la Clínica Universidad de Navarra.

La Clínica también mantiene conciertos de asistencia médica con Aegon, Allianz, Asefa, AXA, Cigna, DKV, Generali, HNA, Mapfre Familiar y Previsora Bilbaína.

En función de cada acuerdo se puede acceder a las consultas de la Clínica con la tarjeta de asegurado; y a los tratamientos médicos y quirúrgicos e ingresos hospitalarios, con autorización previa de la compañía.

Dado que una determinada póliza de salud puede tener restricciones de acceso o servicios excluidos, aconsejamos una consulta previa a la compañía correspondiente sobre la cobertura concreta en la Clínica.

La Clínica recibe anualmente pacientes de más de 50 nacionalidades.

Dispone de un servicio especial de atención al paciente internacional, para facilitar su acceso a la Clínica.

Así, la Clínica pone a su disposición una persona de contacto que podrá ayudarle en todo lo que usted necesite para ser atendido por nuestros especialistas, tanto antes de su estancia (facilitando citas, dudas, viajes y alojamiento, etc.), como durante su estadía (acompañamiento, interlocución, coordinación optimizada de citas, etc.) y después de su estancia (envío de informes médicos, gestión de dudas y consultas, etc.).

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